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LIBRO “VINT SOPARS DE DURO”

Hemos presentado nuestro libro en Barcelona el 21 de Abril en la Sala de Actos de Foment del Treball de Barcelona, con asistencia de más de 140 personas.

La presentaci´n de los autores, Josepmaria Orduña, Joan Cohí y Miquel Bonet, estuvo a cargo de la Periodista, Psicóloga y Profesora Silvia Cúpulo , que describió y debatió sobre distintos capítulos del libro, con una gran interacción con el público.

Esta misma semana aparecerá la versión en castellano co el título “20 CUENTOS CHINOS” que se presentará en la Feria del Libro de Madrid .

!!!TENEMOS NUEVO LIBRO!!!

Han sido casi 3 años de gestación, un proceso especialmente divertido, entrañable y profundo entre lo socrático y lo epicuríco, construído desde la metáfora aunque sin renunciar a la seriedad pragmática de los tres autores, quizás demasiado curtidos profesionalmente ,pero aún profanos en imaginación y candidatos eternos a las nuevas expectativas de este mundo nuevo .

Hacer lo correcto

La búsqueda de la pasión laboral; nunca es tarde para cambiar de trabajo

Mi buena amiga Anna Balcells, fundadora de la ONG Kalipay en Filipinas y de la que me honro en ser embajador, es una persona que vive su proyecto para rescatar y acoger niños maltratados con auténtica pasión, dedicando a su Fundación jornadas de 20 horas. Recuerdo que en una de mis estancias en la isla de Negros- ubicación de Kalipay –le formulé la pregunta más obvia ¿por qué cambiaste tu trabajo cómodo como ejecutiva y te metiste en eso Anna? ella con su natural sencillez me respondió “por qué es lo correcto y me apasiona, Miquel” .

Seguro que todas las personas perseguimos algún que otro  sueño para dar cierto sentido a nuestra vida, puede que nos estimule el placer y los beneficios que obtendremos, aunque no siempre pensamos  en el precio y lo que deberemos sacrificar o el tiempo y el esfuerzo que emplearemos para conseguirlo, a veces, caemos en la tentación de que algún gurú de la autoayuda, nos diga lo buenos que somos y con algunas frases nos ayude  de forma mágica a descubrir la luz interior que debe iluminarnos  el camino del éxito, pero al final es tan fácil que  todo consiste en atreverse a tomar las decisiones idóneas.

Se trata de averiguar qué es lo correcto para cada uno, lo que lleve a ser felices también en el trabajo y por eso las personas que podemos hacerlo, deberíamos usar nuestra libertad  para elegir como lo hacemos con los amigos, con la pareja o con el entorno, según nuestra forma de ser y como queremos emplear nuestro tiempo, porque al final solo se trata de realizarnos como personas y comprometernos con un proyecto de vida individual que si es posible trascienda al grupo del que formamos parte recibiendo a cambio una compensación emocional y también económica y si tenemos algo de suerte y buena salud podemos disfrutar de la vida.

Uno de mis libros titulado “A vivir del cuento”, habla de cuatro historias que tienen un eje común ; si haces lo que más te gusta con pasión y dedicación, seguro que te saldrá bien y además te pagarán por ello, pero ten en cuenta que detrás de cualquier éxito personal siempre hay mucho sacrificio, persistencia y una gran pasión que lo alimenta y da fuerza  en cualquier ámbito, pensemos en deportistas como Messi, Cristiano, Nadal, artistas como Plácido, Montserrat Caballé, Alejandró Sanz, Adele,  los Stones, realizadores como Spielberg, Scorsese, empresarios como Jobs, Bezos o  altruistas como la Madre Teresa o Vicente Ferrer y también la emoción que nos produce, este equipo del barrio, en el que juegan tus hijos o nietos, mi grupo de moteros, el “cocinitas” del cuñado, todos ellos aman lo que hacen y tienen esta mirada de orgullo, de pasión y felicidad que siempre se contagia.

Es cierto que vivimos tiempos inciertos ya que somos rehenes de la revolución digital y todo eso ha generado la globalización y el mundo  es más pequeño,  cercano y vulnerable, además el abuso de smartphones y derivados  nos ha alejado unos de otros, es el precio del progreso, y su consecuencia es que la digitalización está provocando cambios importantes en el mundo laboral y no solo por el desarrollo del tele-trabajo propiciado  por la Covid, sino que afecta a las relaciones humanas y laborales, se han transformado los sistemas de producción lo que provoca hábitos de compra más sistematizados y que responden  más a los estímulos del marketing que a las necesidades funcionales del consumidor, hemos pasado del marketing masivo al marketing segmentado en base a análisis demográficos y psicográficos.

Y ¿qué reacciones se han generado? Pues que la gente que entra en el mercado de trabajo en general ya no tiene la expectativa de permanecer toda la vida en la misma empresa y busca seguridad de otra forma, unos opositando a la administración pública, otros tratando de mantener pasivamente el estatus en su puesto o los jóvenes con cierto talento emigrando; se buscan  trabajos para corto plazo, se ha  prorrogado la convivencia parental, mientras los más aplicados o simplemente los más prácticos, se están preparando y formando para asumir los nuevos retos del futuro, porqué saben que a mejor formación, mejor trabajo y cuando se genera confianza en uno mismo, se puede cambiar de trabajo libremente.

He introducido este articulo hablando de  pasión y del sentido del deber, porque son dos valores esenciales para abordar la complejidad socio-económica del futuro, es mi ventaja por haber vivido las dos revoluciones Industriales anteriores y haber caminado mucho pero siempre muy atento al entorno y sobre todo haber aprendido algo de los errores cometidos, para tener claro lo que no se debe hacer y analizar de forma integral los factores que influyen antes de tomar una decisión de cambio, por ello es imprescindible que un “viaje” al futuro yenga un plan de navegación.

Empecemos por lo básico, una mirada individual ante el espejo de nuestra verdad, reflejando el escaparate de lo que somos en realidad, reconocerse siempre es bueno para aceptarlo o cambiarlo en positivo, porque sin conocernos no tenemos nada para ofrecer y  después plantearnos estas cuestiones:

¿Me gusta lo que veo o quiero cambiar algo?

¿Dónde quiero estar dentro de 1/2/3 años?

¿Para qué sirvo realmente? (competencias y habilidades)

¿Por qué razón me van a pagar mi tiempo?

¿Qué quiero ofrecer?

¿hasta qué punto estoy dispuesto a sacrificarme?

¿por dónde empiezo?

Lo siguiente tiene que ver con posicionarse en el entorno del mercado de trabajo, conocer los sectores emergentes, profesiones más solicitadas, contrastando con las obsoletas, ya que la proliferación de la venta on-line, ha generado una gran demanda logística, el crecimiento de la industria del ocio, las carreras llamadas STEM, las profesiones ligadas a la interacción humana para competir en servicios necesarios y para vender aquellos que no lo son, las empresas buscan talento y actitud, y no es tan determinante lo que hayas estudiado, como los conocimientos que deseas adquirir, si quieres, puedes y si el mundo innova cada día, tú debes reinventarte, lo importante es que aportes algo, que tenga el valor suficiente para que  se pueda pagar por ello.

Para terminar, si no te gusta lo que haces ahora, debes cambiarlo ya, el mundo va muy deprisa y no puedes permitirte perder tiempo, es momento de oportunidad, de transformación y adaptación, no hay que hablar mucho de valores y de talento sino de practicarlos, nadie apuesta por la tristeza, la desidia o el conformismo, pues todos queremos gente positiva y feliz que sienta pasión por lo que hace. Claro que soy consciente de las limitaciones laborales para determinados colectivas, hombres y mujeres mayores de 50 años, trabajadores extranjeros, personas con otras capacidades, con poca formación, pero nunca deben limitar actitudes, aptitudes ni tampoco productividad, no debe ser una barrera sino una posibilidad,  a menudo la edad es una ventaja competitiva, significa más experiencia, mejor entrenamiento y más entendimiento, por ello no deberíamos temer a los cambios, ni tampoco a formarnos y adaptarnos para nuevos retos, pues lo mejor del aprendizaje es que aunque no siempre sea divertido, estimula y nos ayuda a encontrar la mejor versión de cada uno de nosotros y delante existe un mundo lleno de oportunidades .

Una gran lección de vida que nos ha dejado esta pandemia que  paralizó el mundo, es que todos sin distinción hemos compartido el mismo miedo, ya que hemos vivido situaciones familiares, personales y cercanas muy similares, nos hemos sentido más vulnerables que nunca y no nos ha salvado compartir mensajes o exhibirnos por las redes sociales, pero  también hemos aprendido que no se puede vivir siempre con miedo, con odio o con rencor, porqué nos intoxica, es mucho mejor inspirarse en la resiliencia y en la fuerza de aquellas personas capaces de inventarse una vida nueva y poner toda la pasión que haga falta para hacer lo correcto aunque sea  inventarse de nuevo para tener una vida mejor.

Todo eso de la pose

Claro que sabe posar es un mérito , incluso me atrevería a decir que tiene una componente de talento , algo muy que resulta difícil de detectar , especialmente  por uno mismo , pues en caso contrario, o sea , si cada uno descubriera lo antes posible, en que es buena, bueno de verdad , seguro que no solo se rebajarían las colas del paro , sino que además ganaríamos todos , especialmente cuando somos consumidores porque podríamos disfrutar de mejores productos y servicios porque tendríamos la certeza de que existía esta profesionalidad, oficio y competencia que echamos de menos.

Vivimos en un momento especial, en el que saber posar tiene premio , al menos de audiencia  y no lo digo solo por esta adoración a lo que llamamos “postureo” y que tiene que ver con estas miles , quizás millones de personas , que probablemente tienen la fatalidad de no haber descubierto  su propio proyecto de vida  , ni como ser útil a los demás y tratar de mejorar el mundo y en cambio son capaces de disfrazarse o novelar su vida para que otros seguramente con el mismo vacío vital, puedan quemar el tiempo que nos roban a todos  en redes sociales, que nacieron para localizar a  amigos , conocidos o saludados que por alguna razón, hicieron parte del trayecto de nuestra vida sentados en el mismo vagón y que desearíamos encontrar.

Merece especial atención y creo que sería un motivo de investigación o tema de tesis para muchos antropólogos , psicólogos o estudiosos de la conducta humana , para entender la enorme dependencia que existe no solo para generaciones e “ninis” sino también para gente teóricamente adulta que no se lima a seguir o imitar  a personajes “inventados” por estrategia de marketing mediáticas basadas en alimentar la curiosidad y el morbo tan humano como esta “vieja del visillo”, pero  cuya finalidad tiene que ver, con asomarse a la casa del vecino probablemente, para olvidar la propia.

No hay duda de que la “pose”, el postureo, o los llamados “influencers” forman parte de un nuevo paradigma social , que pone en evidencia no solo la escasez de valores  tales como la voluntad, el esfuerzo, la perseverancia o la simple actividad humana, como un medio de contribuir activamente a la  mejora universal , no obstante lo peor es que ante esta falta de límites, existe una tendencia obsesiva a llenar la vida de sofismos cuya única finalidad parece ser volver culturalmente a la edad media , o sea alejar la cultura que permite llegar al criterio, para apoderarse  de la mente (soma) de las personas, tal como predecía Huxley , pero a través de la tecnología y la mediática , de forma que se manipulen las necesidades y deseos de las personas para convertirlos en esclavos consumidores de productos y Servicio previamente decididos por los poderes económicos , provocar el deseo al que no tienen o no sabe que opciones puede elegir no es otra cosa que una cruel manipulación, de la que son responsables los poderes públicos pero también cada uno de nosotros desde nuestro rol como ciudadanos , porqué así no se construye un mundo mejor sino un rebaño de fanáticos.  

Mi amiga Milós Gras

Obituario para Milós Grás (1952-2021)

 

Dice el poema de Jaime Boloix y Canela, “…. que la fuente de la CAROTA, no tiene cantor ni una rana —” y el dicho popular añade “pero mana gota a gota” mientras se contemplan las mayólicas del tercer arco, que incorporó la ceramista igualadina Milós Gras. Que hoy nos ha dejado-

 

Seguramente los artistas nunca acaban de descansar del todo porque su obra se mantiene siempre viva, Milós amaba tanto la cerámica que decía que nunca más volvería a trabajar con ella, porque el horno le transformaba los colores y para una artista tan perfeccionista ésto le producía  desencanto y sufrimiento.

Hizo un largo camino desde la Escola Massana y su curiosidad innata la llevó a probarlo todo, dibujo, pintura, escultura, orfebrería, joyería, todo eran retos para ella, que defendía que el arte y la inspiración están en la vida cotidiana, después vendría el diseño y la funcionalidad, per lo importante es el movimiento.

 

Recuerdo sus ojitos potentes ensanchando la mirada como buscando siempre el más allá y dentro de aquella figura aparentemente tan frágil vivía un espíritu vivo, consciente de su entorno que desafiaba su mundo y se atrevía con todo, ella daba forma a todos los metales, ya fuera la forja de hierro, el estaño o los más nobles como el oro y la plata, trabajaba todo el color con sus esmaltes, con sus pequeñas manos modelaba barro, cerámica, madera sin perder detalle, capaz de imaginar más allá de lo previsible, como una auténtica revolucionaria renacentista, con obras que ha girado medio mundo desde Los Ángeles a Shangai, o en Europa, Milán, Toulouse, por supuesto en España y muy especialmente en Barcelona

 

Aunque nunca se quería ver a sí misma como una emprendedora, la verdad es que dedicó mucho tiempo, presencia y compromiso al mundo del trabajo de las mujeres emprendedoras, formó parte de la creación de la Fundación  Fidem y fue embajadora, testigo y partícipe de la enorme tarea de este grupo de mujeres  que generosamente dedican parte de su vida a crear puentes muchos invisibles con mujeres emprendedoras de todas partes, ayudando a poner en marcha proyectos, asumiendo un compromiso como tutoras, mentores y mecenas y también añadiendo recursos propios y medios materiales, además de su valioso tiempo y todo para construir una sociedad más justa y sostenible, con más valores para todos y muy especialmente para dar visibilidad y presencia en este mundo que también se femenino.

Milós era sencilla, humilde honesta. coherente y especialmente generosa, seguro que no hay mayor gloria, que la de aquellas personas capaces de dar parte de su vida, simplemente para hacer más agradable la vida de los demás y ésto es una cualidad reservada a los verdaderos artistas artesanos.

Cuando hace algunos años, me propusieron crear un Premio al Directivo con valores, que se entregaría en el IFEMA(Madrid) , me honró creando una escultura que simbolizaba en una extraña simetría  de dos módulos, cuya imagen me recordaba, como unos pulmones humanos y al comentar la anécdota, dibujo una de sus sonrisas traviesas y me soltó, en el arte cada uno ve  lo que quiere ver, sin pulmones no respiramos, no hay vida, ni aliento por eso el artista crea puentes invisibles con cada ser humano que se atreve a contemplarlo.

Nosotros nos quedamos un poco más huérfanos, porque cuando se van estas personas que nos dan luz delante de la incertidumbre, nos queda la fortuna de los recuerdos para todos los que la hemos conocido y querido , pero muy  especialmente el tesoro de su obra como un legado de una persona con la capacidad que sólo tienen las personas auténticas de abrir nuestra alma y al tiempo, invitarnos a levantar los ojos mirando el cielo, con la certeza de que nos acaricia otra estrella para iluminar nuestro camino. Hasta siempre mi querida amiga.

Miquel Bonet

 

Verdades y Mentiras

Escribo esta columna desde un día de Sant Jordi, que nunca es uno más para los catalanes, pues recordamos el amor a nuestra pareja (no, San Valentín) y como símbolo regalamos una rosa de sangre y también un libro , para dejar el testimonio de la profesión de amor , porqué los libros nunca caducan y mientras alguien los lea renacen  al instante. Como aquí seguimos con el vicio de compararnos con Madrid, ahora mismo se están dando de ostias entre VOX y Podemos defendiendo modelos opuestos en teoría pero que tienen el mismo fin, o sea ocupar una poltrona de la Comunidad, léase sueldo casi vitalicio y manejar un poco la riendas del poder que es como una tómbola en la que siempre hay premio, bueno los catalanes  tampoco nos diferenciamos mucho de este casto propósito porqué seguimos sin gobierno desde hace……años, total para qué , si todo funciona mediocremente , como casi siempre, pero no vamos a engañarnos, seguimos en manos de mediocres , porqué el pais en general, es mediocre y lo somos todos , pues, cuando 1/3 de los ciudadanos está viendo por televisión los despojos, desvergüenzas y estupideces de los herederos de una familia cuyos protagonistas ya murieron, en vez de escuchar a sus hijos, leer un poco o simplemente entretenerse en buscar el sentido de sus vidas,  preferimos distraernos en las miserias de otros , quizás porqué así olvidamos las propias.

La gente no quiere creerme cuando les cuento que nos cuesta hasta pensar y por eso nos rendimos fácilmente a las fórmulas del forfait, que nos vendan lo que sea, que alguien nos lo arregle porque nadie se pone al mando de su vida , naturalmente que todos sabemos que los políticos nos mienten, y también la publicidad, los medios y a menudo hasta la gente próxima, pero aceptamos que “mentir” no es pecado, porqué estamos en un pais católico y aquí la palabra dada, es nada y cada uno va a su bola , lo hemos visto durante la pandemia, cada comunidad se ha columpiado con los científicos y de los políticos mejor ni hablar, porqué han evidenciado sus  limitaciones en la gestión.

El tema católico no es retórico claro está, yo lo comparo con la denominada moral protestante , que representa lo contrario o sea dar credibilidad a la verdad y aborrecer a los mentirosos, Kant decía “no hay mejor política que la honradez” pero cuando la mentira  forma parte de un sistema de vida, y la máxima aspiración ciudadana consista en intentar que el estado resuelva la vida de todos, cuando el ocio es la mayor aspiración de una mayoría, cuando la gente está obsesionada en trabajar lo mínimo y jubilarse lo máximo, entonces, quizás sea mejor no obsesionarse y no esperar demasiado del entorno, para dedicarnos a la felicidad personal y convertirla en una especia de pandemia “buena”que contagie a los nuestros y los que vengan detrás, pues, que si pueden y quieren ya lo arreglaran , o no; feliz primavera de verdades.

Todos van descalzos

Voy a contarles una historia real que se remonta a los años 60 del pasado siglo, cuando el país trataba de remuntar una guerra civil y todo el tejido industrial  trataba de emerger o sea, lo que hoy conocemos como “reinventarse “ y que consistía en idear nuevos productos, buscar otros mercados y sobrevivir, por desgracia sin mucha ayuda del gobierno ;pues bien, una de tantas empresas familiares dedicada a la fabricación de zapatillas de esparto y tela  optó por aplicar suelas de goma y mejorar el calzado frente a la humedad y decidió aventurarse con dos de sus viajantes- hoy “ comerciales “para explorar el mercado africano,, preparando un muestrario para la misión. y emprendiendo viaje hacía Guinea ecuatorial en dos zonas distintas.

 

A las dos semanas  regresó el primero lamentándose de la falta de éxito de su misión,  y justificando  su fracaso con la excusa de que allí la gente no usaba zapatos, en  realidad   recorrió parte del país en plan turista, aprovechando la hospitalidad de los contactos que le habían proporcionado  la empresa, pasó casi un mes sin noticias del otro vendedor hasta que se recibió con alivio un telegrama, con este texto “Perdón retraso, soy Juan, mucho calor, mala comida ,demasiados mosquitos, gente muy receptiva, país bonito  muy  verde, voy a vender mucho ,“ AQUI TODOS VAN DESCALZOS Y NECESITAN ZAPATOS”,los convenceré con tiempo y  paciencia STOP,” se trataba de un joven vendedor, que apenas había salido de ruta , pero con mucho entusiasmo y que se apuntó al viaje porque  vió la oportunidad de aprender y prosperar..

 

De este relato, me quedo con una reflexión: ante un mismo problema, todo depende de la actitud personal, pues donde unos ven el desastre, otros ven un triunfo y a pesar de los años, siempre han habito ciclos vitales, ya ahora  estamos en una crisis sanitaria con efectos desastrosos para la economia y que sufren especialmente los colectivos más vulnerables, pero solo es posible superarla con siendo positivos y sobre todo con el trabajo, està claro que existen  desequilibrios entre oferta y demanda, por varias razones   ligadas a la crisis, los ertos o la agonia de muchas empresas, pero  todo eso pasará y habrá un efecto rebote, incluso cierta euforia ya que somos resilentes y hay  ilusión por consumir y resurgir, además cuando estas en el fondo solo puedes emerger.

 

No obstante, me preocupa la otra parte del iceberg, la que ocultamos y me refiero a los problemas  concretos, que ya teníamos antes de la crisis y que no se han resuelto, como el deficit de formación técnica, los llamados STEM, la poca afición femenina hacia los grados técnicos, la falta de oficio y vocación de servicio, el agravio a la (FP), no cuidamos los artesanos, la escasez de comerciales, el déficit de emprendedores y lo peor  que está relacionado con el principio de esta historia, la falsa creencia de que “alguien” va a resolvernos el problema, este falso paradigma de echarle la culpa a todo sin pensar que ser libres significa ser responsables cada uno de lo que nos pasa y aquí hay una reflexión para padres, educadores y gobernantes, porqué aceptamos el fracaso escolar sin tener en cuenta que la causa  tiene que ver con la poca inspiración que debimos transmitir a nuestros hijos, alumnos y vecinos, porqué olvidamos  que la única vacuna válida es la ilusión por el futuro, como decía el vendedor de la historia, es más fàcil vender zapatos a alguien que va descalzo y solo hay que convencerlo que estar calzado supone estar más protegido y seguro para caminar y poder llegar mucho más lejos..

Ahí viene la plaga

“No hace falta que veas el camino, sólo el próximo paso”, algo así decía Luther King y no es sólo  una frase, sino una actitud frente a la vida, más allá de las estrategias y mentiras que conviven con nosotros. Dicen que al perro malo todo son pulgas, pero no me vale, porque no hay perros malos, los habrá descuidados, hambrientos o maltratados, pero el juicio para discernir entre lo bueno y lo malo, es simplemente humano y las “pulgas” van donde quieren aunque prefieren  la suciedad, algo parecido a la conciencia de esta gente que está sacando provecho de esta plaga a la que no le “..le gusta bailar”, yo prefiero plaga  que es más realista que pandemia, aunque no se coloquen mantas rojas, ni se purifique el aire a cañonazos como hace siglos, pero por fortuna los creyentes mantenemos la esperanza sin perder el realismo.

Me extrañaba un poco que no saliera el baile de intereses económicos que hay detrás de las consecuencias de la Covid, lógicamente no podemos saber si se ocultan también en la causa, porque no nos lo van a contar y está claro que el oro, sigue siendo el ilustrador de la codicia humana, esta vez, en forma de la subasta sobre las vacunas, demostrando que todas estas cosas bonitas que nos cuentan sobre la empatía, la solidaridad, el respeto a la naturaleza o los derechos humanos, no resiste más allá del papel, no hace falta ser abogado para poner puertas a las leyes, basta poner a prueba la verdad para que se diluyan las promesas que pierden su inocencia cuando hay que cumplirlas, porque la realidad no hace trampas .

Como decía mi carismático amigo Ignacio, todo el mundo vive de lo que combate y no hace falta ser político  para comprobarlo, porque  la base de los conflictos tiene que ver con que todos quieren tener la razón y cuando está en juego la supervivencia, no existe causa mejor, incluso para este “virus” que a su manera también quiere vivir, claro que él no entiende de economía y sólo pretende perdurar igual que nosotros pero seguramente es más inteligente tiene claro su objetivo moral, sabe mutarse mejor que estos youtubers de cartón se  aprovecha de nuestros descuidos, influyendo en nuestras vidas, le basta un poco de aire, el calor del aliento, posarse en un mueble, una fruta y llegar a cualquier parte de nuestro cuerpo y acompañarnos en un viaje letal para muchos congéneres  dejándonos el cruel aviso de nuestra vulnerabilidad y la inutilidad de nuestra tecnología a menudo demasiado superficial porque nos impide pensar y además emborrona nuestra conciencia evidenciando la ilimitada codicia, humana , pues no hacen falta guerras para especular cruelmente con la vida de la gente, es suficiente con robarnos unos a otros la esperanza , como esta guerra por las vacunas.

Al final apareció el marketing perverso  a lomos de la mal denominada economía de mercado que sólo existe en los gráficos, ya que los mercados, los precios o incluso los postores siempre son manipulados y no sirve quejarse, tampoco los políticos que elegimos y que tampoco sabían gestionar la pandemía- porqué no aprendieron- y así armonizar salud y economía, pero  aquellos  que hemos soportado experiencias críticas, tenemos la obligación  de resistir y además inspirar a nuestros vecinos para que hagan lo mismo, evitando el sufrimiento de negocios, empresas, familias y personas, pues el sentido de nuestra existencia no es otro que estar juntos para empujar el carro frente a esta adversidad, hay que vencer el miedo dando la cara y con valores ,me refiero a trabajo, esfuerzo, sacrificio , actitud y mente clara para discernir, sin dejarse arrastrar por los medios, por los discursos  vacíos, Chomsky dice que hay que superar la plaga neoliberal depredadora, creo que lo mejor que podríamos aprender de esta plaga sería aspirar a través de nuestra actitud y con nuestro trabajo, para reinventar un mundo nuevo en el que prevalezca la justicia, la emancipación y más igualdad entre todos.

Cuidado con la euforia

Ya se sabe que después de la tempestad viene la calma que precisamente no abunda en este momento, ya que a la incertidumbre de esta  tercera ola de la Covid se ha sumado “la tempestad” de la nieve y el frío invernal que aún siendo muy lógico en estas fechas, nos ha pillado cuando aún estamos digiriendo los turrones y mazapanes y sin haber asumido del todo los vacíos de mesas familiares a medio llenar en la mayoría de hogares del país. No acabamos de aceptar nuestra fragilidad biológica y nos resistimos a salir de esta burbuja de bienestar ficticio  creado a base del consumo voraz, condicionados como estamos, a tener de todo aunque no seamos dueños de nada, ni siquiera de nuestro futuro, por eso, desoímos los oráculos de visionarios como Bill Gates que ya en 2017 anticipara esta realidad, pues los humanos siempre nos resistimos a aceptar las debilidades y confiamos en la improvisación y el ingenio para sobreponernos y evolucionar ante los desastres..

Todo ello a pesar de que mucha gente trata de cavar en la tumba del pesimismo, enterrando los sueños de las jóvenes generaciones que están en la calle tratado de formarse y aprender de la única forma posible, que no es otra que seguir el mismo proceso que recordamos cuando empezamos a andar, por tanto  caernos una y mil veces y levantarnos y confiar en esta resilencia natural que nos va a salvar, esperando que después seamos más sabios y también más realistas, porque las personas rebotamos después de la caída  y se nos dispara la euforia.

No sé si todo eso que está pasando nos va ayudar a ser más fuertes, pero lo que está claro es que toda la crisis está sirviendo para darnos cuenta que juntos somos mejores y también hemos aprendido más cosas , que el dinero no compra salud, que la ambición no siempre equivale a mayor poder y que por muy potente y clara  que sea la mente , no podemos vivir alejados de las emociones al final,  incluso nos damos cuenta que los auténticos líderes son los que tienen mayor empatía , son capaces de resolver problemas e inspiran confianza, por esto muchas empresas desde Recursos Humanos , están invirtiendo en el análisis preventivo del talento y con toda seguridad aquellas corporaciones que anticipen estudios sobre evolución de mercado, agilicen su Big Data y aborden la digitalización como un medio para conseguir más talento en sus organizaciones  asegurarán mucho mejor el futuro.

Nos toca ser optimistas por una razón muy simple, porque no serlo equivale a navegar en la incertidumbre y de ahí al fracaso sólo hay un paso, como decía uno de mis mejores amigos el Pare Manel, fallecido por COVID hace unos meses y que dedicó toda su vida a la gente más desfavorecida “solamente reconociendo nuestra limitaciones podemos descubrir nuestra posibilidades” por tanto ahora lo que toca es aceptar nuestra inseguridad física y moral, la impotencia de nuestros gobernantes más allá del poder económico que representan y  la limitación que padecemos cada uno de nosotros para enfrentarnos a  situaciones para los que no existía ningún manual  previsto . Me permito ser optimista hasta creerme que quizás hemos descubierto que pertenecemos a una sola especie, que nos iguala el color de la sangre más allá de nacionalidades, sexos y razas y que estamos aquí para colaborar, para ayudarnos y compartir ya que nos necesitamos unos a otros y estamos obligados a tratarnos bien.

Deberíamos cuidar lo que nos ha sido prestado como la propia vida o la madre naturaleza aunque sólo sea para disfrutarla, seguro que reaccionaremos con euforia, los emprendedores se reinventarán, nosotros nos vacunaremos contra el virus y no seremos tan idiotas para derrochar la vida confinados en una burbuja perdiendo la posibilidad de compartirla con otros , pues al fin y al cabo nuestra auténtica grandeza reside en la posibilidad de compartirla.

 

 

 

Palabras y puentes

Según el Libro de la Creación, las palabras crean la materia y construyen el mundo, para Umberto Eco “Nada más real que la palabra” y nosotros vivimos en un mundo de palabras y frases, que gracias a la globalización y la revolución digital dejan de ser nuestras para convertirse en propiedad de todos y sino que se lo  pregunten a los populistas, a los tiranos que aparecen en forma de algunos políticos y sus orgías económicas con empresarios extractivos, también los aduladores, vendedores de autoayuda o adictos a opinar sin argumentos en twits, redes sociales, mítines, tertulias y los  perversos “asesores”

Somos un mundo de palabras, de propósitos  y de retórica  que nos sigue cada dia , tratamos de verbalizar cuando basta la observación, pues nadie describe con palabras la emoción del atardecer o la mirada de un niño,  pues gran parte de la comunicación percibida no pasa de  promesas imaginadas porque sólo vemos  la realidad del momento; usamos y abusamos de las palabras para justificar, herir o huir de la tristeza, en especial en esta etapa de silencios y pandemia, ya que estamos más sensibles y quizás sentimos mejor las ausencias.

Creo que si nos dejaran, todos saldríamos a la calle para gritar y desahogarnos, nunca hasta ahora hemos notado tanto lo que nos sobra y lo que nos falta y  claro que queremos educar a nuestros hijos , cuidar a nuestros empleados, estar con los “nuestros” pero NO a través del webinar, la pantallita del PC o el dichoso móvil, sigo creyendo que nada, repito “nada” sustituye el contacto físico y sensorial  entre personas, en mi experiencia personal  fui uno de los profesores que adapté mis cursos de competencias tangenciales a internet hace 20 años, desde la UB virtual, he dictado muchos cursos, conferencia y ensayos  por medios telemáticos y naturalmente creo que si son buenos, resultan útiles, interesantes y oportunos, cuando no hay mejor opción y como complemento, siempre que exista tecnología, una buena didáctica y ….un profesor, mentor o inspirador que sea competente para ello.

Me gusta la despiadada mordacidad de filósofos como Nietzsche, quien con referencia a Darwin y el origen de las especies decía que “los monos son demasiado buenos para que podamos descender de ellos” y pienso que no les falta la razón, pues el gran peligro a nivel evolutivo que pueda causar el covid,19 sea que nos acabemos acostumbrando a esta otra forma de comunicarnos, sobre todo en los malos hábitos y me explico : NO es mejor comprar”todo” por internet porqué vivimos en un barrio con tiendas  y vecinos a los que nos gusta verles la cara, NO queremos que nuestros hijos y  nietos, se cuelguen cada dia de una pantalla para asistir a clase, porque necesitan ver, jugar y trabajar con otros niños para formarse, ojo al dato: la televisión NO forma, puede que distraiga y si sabes elegir incluso ayuda o inspira,  pero se aprende haciendo las cosas y para ello: ejemplo, práctica y evaluación, NO existen los líderes virtuales, no somos robots (de momento), los equipos humanos se gobiernan mediante comunicación humana, tenemos 5 sentidos, no sólo vista y oído y sólo hay comunicación cuando existe  feedback y  repercusión emocional .

Claro que al final todo es una opción personal y la enorme complejidad de la sociedad, conforma diferentes colectivos, hay gente que decide dar un sentido a su vida y otra que simplemente sobrevive, como decía Unamuno, no todos somos jabalíes capaces de buscarnos la vida, hay mucha gente que prefiere optar por ser gregario o vivir en una piara como los cochinos y esperar que otros  decidan por ellos, por eso, esta pandemia es una prueba que vamos a superar y aprender todos, pues incluso los ignorantes  tienen una historia para contar y con las palabras podemos crear puentes entre todos.