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El cuento de la lechera (versión libre)

Otra versión de la lechera. Por Miquel Bonet

Es conocida mi afición por los cuentos, pues me atrae esta fusión entre parabola,fantasía y realidad, conectar cielo y tierra,como hacen losderviches en su danza infinita, quizás por ello, bauticé uno de mis libros como”a vivir del cuento”.

Siempre me ha gustado la metáfora del cuento de la lechera, que no hace falta repetir, porque es una constante de nuestra existencia actual, siempre especulando en lo que “pasaría si….” y dejando al azar la solución de nuestra vida.

Bueno al grano pues, érase una vez un país, con muchos recursos, pues durante siglos fue acumulando riquezas, llegar a crear un imperio de medio mundo, que no supo defender, ya que se acomodaba mejor a la especulación y el ingenio, que  al esfuerzo y los valores, no obstante, llegó a acumular toda la riqueza posible, sin preocuparse en exceso por evolucionar y culturizarse, hasta el extremo de inventar una nueva clase social, a la que bautizaron como “fidalgos“,llámese hidalgos o sea “hijos de algo, o de alguien. Como en el cuento de la lechera, el fortuito descubrimiento de las américas, permitió que el oro y la plata fluyera de las colonias, sin renunciar como todos los demás “colonizadores” a aniquilar-ahora le llaman “deshauciar”-a los pobres súbditos, carentes de otro derecho más que el sometimiento.

Las débiles tentativas, de incorporarse a una revolución industrial, social y aspirar a modelos vecinos, fueron sofocadas por el poder imperante, ni siquiera los tibios intentos de justicia social impulsados por las cortas repúblicas, nunca pasaron de anécdota, en este país unido más por la conveninecia política, que por la voluntad del mosaico de culturas, siempre se llevaron mejo en los enfrentamientos, que en la solidaridad, llámese democracia y en la buena gente trabajadora se incubó la idea de que “otros” resolverían siempre sus problemas, por tanto poco había para emprender, innovar o inventar.

Y como en el cuento, parecía que aquella”tinaja de leche” seria eterna y debería permitir una plácida herencia generacional sin gran esfuerzo, creándose una clase pasiva y muchas instituciones inoperantes, cargadas de privilegios para sus adeptos, que se mantienen hasta nuestros días, hasta el punto que el homenaje al individualismo y la codicia, causas de la crisis bancaria y la posterior “dictadura” de unas reformas fuera de tiempo, tratan de vestir un esquema democrático, inexistente, porque no ha calado, en los valores de la gente, sólo sirve para poner parches, a una agonía que viene de lejos, no se construyen los comportamientos vitales y los valores humanos, con 60.000 leyes al año.

Y hoy sigue todo por hacer, el cántaro prodigioso de la lechera, se rompió, antes de comprar las vacas y después de haber malgastado miles de millones de euros de la Unión Europea, que sirvieron , simplemente para taponar grietas y crear infraestructuras de bienestar de dudosa utilidad, al amparo de una hipocresía que inventaron los políticos llamado bienestar social, con más CAPS,hospitales,ordenadores y funcionarios que nadie, sin  ninguna previsión de sostenibilidad, abriendo las fronteras a miles de inmigrantes “engañados” por una bicoca que llamaron la “burbuja constructiva” y cuya consecuencias han sido, cargarse el futuro de un 56 % de jóvenes, con una alto porcentaje de fracaso escolar, provocado por la llamada de trabajos fáciles, miles de personas malviviendo entre subsidios y usando bienes que no pueden pagar y lo que es peor, con un rastro de vicios adquiridos en las dos últimas generaciones, que ya han olvidado que sólo el valor del esfuerzo, la perseverancia y la actitud, son el único camino hacia la libertad: que difícil resulta andar sobre piedras descalzo, cuando siempre se han usado zapatos.

Parece que no se haya entendido aún, que nos sobran barcos, si no se sabe cual es el rumbo, España, sigue siendo un país que no sabe a donde va, exhausto de leyes, que cambian cada cuatro años, sin lideres a quien seguir, ahogando su vocación exportadora, con trabas admnistrativas y con legislaciones ambiguas,hoy el país es un “batiburrillo” de gente cautiva del consumismo, sin ideas propias, que no se siente parte de nada común, más allá del sentido de pertenencia de su barrio ¿Dónde has visto un país en que se boicoteen productos de una u otra comunidad ó en que se generalize la alegría por el fracaso del vecino?,mientras se penaliza la competitividad y la meritocracia.

Y mientras, esperando que las ubres de “alguna lechera” sigan permitiendo mamar a una clase política impresentable, que castiga las rentas de los trabajadores más vulnerables, como maestros, sanitarios,funcionarios, profesionales y empleados que religiosamente tratan de construir un proyecto de vida contribuyendo puntualmente con sus impuestos a mantener una sociedad, cuya clase dirigente sólo vive pendiente del Ibex, mientras hace lo imposible por eludir impuestos y en los que la solidaridad y la responsabilidad social, se queda en un poster colgado detrás de la recepcionista.

Si hay alguna solución, nunca saldrá de las tertulias demagógicas, ni de los gurús que viven de teorizar, sino del trabajo de esta gente que dia a dia arrima el hombro y se carga la vida a la espalda, de estos maestros colegas, que aún pensamos que educar, es ayudar a que la gente piense y lo hace a partir del debate con los demás, a fin de que descubra los valores que le convierten en persona, antes que ser mercenario de un sistema, que a cambio de su tiempo y talento, le venderá la fantasía de tantas cosas que no necesita, hasta hacerle creer que ser importante sólo depende del tamaño de su cartera, pero yo, al contrario de la lechera que tropezó  malbaratando su sueño, prefiero mirar adelante y saber por donde camino, poder vender la leche de la mejor calidad y aunque deba madrugar un poco, llevarla personalmente a cada cliente, estoy convencido que si aporto algún valor mejor que mis competidores, posiblemente tendré más clientes, venderé más, ganaré el doble y podré crecer en mi negocio.

No basta con hablar mucho de la crisis, ni hacer tanto debate, llenar  páginas de los medios, o culpar a los políticos para resolverla, la humanidad históricamente ha evolucionado porque no ha tenido más remedio, porque han existido personas que se han rebelado frente a la atonía y el conformismo y sobre todo , porque han existido líderes en quien confiar, ¿Donde estàn nuestros líderes? ¿Cuando vamos a empezar a cambiar y a creernos que somos cada uno de nosotros los portadores de “nuestra lechera” que nadie la va a llevar por nosotros?. Mientras haya gente que piense que todo se arreglará sólo, estaremos perdidos, pero en fin, quizàs no vale la pena preocuparse, a lo mejor todo eso, no es más que un cuento.

MUEVETE A EMPRENDER

MUEVETE A EMPRENDER. Por Miquel Bonet, profesor, abogado, autor de ¡Búscate la vida!

Hay que emprender para sobrevivir, y para ello, debemos a reinventarnos y generar una casta de nuevos emprendedores con valores, imaginación, actitud y compromiso

Fue a finales de los 60, los Beatles ya triunfaban, acababa de descubrir On the road, que Kerouac había escrito 15 años antes y yo trabajaba en Manresa, mi ciudad natal, cuando viví “mi” primera crisis; que nos llegó como todas, hasta el pequeño taller de mecánica textil, que me tenía empleado junto a otros 9 trabajadores. El “jefe”Ernesto, lo tuvo claro y nos enseñó una cajita de bombones suizos, metidos uno por uno, dentro de una bandejita de plástico, aquello encendió la chispa y acabamos “fabricando” y copiando, una máquina de moldeo por vacío de termoplásticos, basándonos en un modelo alemán, y así se “reinventó” el  negocio, focalizado sobre  un “nuevo material” que ha revolucionado el envasado moderno.

Claro que de eso, hace más de 40 años, pero fue mi primera experiencia sobre la auténtica emprendeduría, que sostiene toda la actividad económica, descubrir que emprender no es jugar al reto, sino que es una actitud de vida, a eso le llaman ahora, “reinventarse” y  el objetivo, fue la supervivencia, desde entonces, las formas han cambiado poco, aunque mucha gente, haya olvidado en los últimos años, lo que significa buscarse la vida, desde que un día perdimos el realismo y nos levantamos del suelo, para buscar la fantasía del llamado “estado del bienestar, obviando que alguien tendría que pagar por todo ello y aún no hemos tocado tierra,  aunque algunos políticos, con poder y sin responsabilidad, nos vendieran la mentira del endeudamiento público.

Vivimos tiempos líquidos, como dice mi admirado Zigmun Bauman, y todo se diluye, hasta los sueños, y en este estado de ambigüedad e incerteza , se perdieron en el camino  algunos de los valores, que hacen fuerte y sólida a una sociedad y encima, con el agravante de la demagogia, que han gastado financieros y políticos, condenando al país a vagar por el desierto del corto plazo, que les garantiza su poltrona; a cambio de dejarnos hasta 60.000 leyes, para justificar sus legislaturas de cuatro años, justo para garantizar calentar sus culos “señoríos”, acudiendo a asambleas con voz pero sin el voto,que han  vendido previamente al partido que compró su propia libertad.

Ya sólo nos quedan los empresarios y la buena gente, aquellos que están reaccionado indignados por las consecuencias  que han llevado al país al mayor índice de desocupación de la  democracia-por decirlo de alguna manera- pues la democracia es otra cosa, aquí  la libertad individual, no termina en la del vecino, sino que sigue hasta maniatar valores, conciencia e iniciativa, ignorando el talento, anulando lameritocracia y robando el alma del pueblo, que es la cultura.

Tener una sanidad de lujo, no equivale a ser eficiente, porque, nada funciona de verdad si no es sostenible, premiar la mediocridad en la educación, mantener curriculums de  carrera, sin focalizarlos en la economía de mercado, becando a tanta gente que no lo merece ni lo necesita, sólo ha generado quitar otros recursos en i+D y que los buenos universitarios emigren y lleven a otros países, los frutos de una educación que hemos pagado entre todos,.

Y mientras, tenemos más de un 50 % de jóvenes parados, de los que un 80% no sabe inglés, que no saben interpretar lo poco que han leído, desubicados y que son una carga social y familiar; tampoco se salva la justicia y no sólo por los escándalos de su politización, sino porque no se ha reformado para que sea justa, ágil y eficaz, no se hace un juez sólo con la oposición, se han construído nuevos juzgados, pero sin mejorar el método y los procedimientos se eternizan, siendo latente la inseguridad; el cumplimiento de la ley, en una sociedad civilizada, debe ser una convicción, uno no debe robar porque cree que es malo, no porque pueda ir a la cárcel, aunque aquí ya se sabe que hay bula para los que roban mucho.

¿Es que los empresarios, van a salvarnos? no lo sé, pero seguro que pueden hacerlo mucho más que los políticos, porqué el espíritu emprendedor, que yo sepa , es el único que hace prosperar un país,  las crisis hasta son buenas, significan también oportunidad, sino existieran las crisis, aún seríamos bacterias, son un paso intermedio entre dos estados de bonanza, hay que aprender de ellas, pues la incertidumbre es lo que genera el cambio, en el fondo  salimos del estado de comodidad, cuando no tenemos más remedio.

Llevo casi 30 años, intentando compartir lo que he aprendido, a través de la docencia, que he alternado con mi trabajo como profesional libre y como ejecutivo, contribuyendo a través de cursos, seminarios, talleres-prácticos-, trainings etc, a la formación de muchos líderes y empresarios y puedo asegurar, que no existe una sola forma de dirigir, las teorías están bien, como  las frases bonitas, todas presocráticas, pero no hay un manual de  competencias compartidas para ser líder, es bueno, cuando hace que funcionen las cosa, pues cada proyecto, cada tipo de gente, sector o  país, requiere líderes bien distintos y a menudo, no se parecen unos a otros, aunque esto sí,  hay un valor  que comparten todos ellos, su obstinación, no se trata de ganar sino crear, prosperar y hacer funcionar algo.

Unos saben más, otros menos, unos van por jerarquía, otros por convencimiento y  los “listos” dejan fluir el talento de otros, pero cuenta el resultado final, la gran verdad es que no se hace un líder a golpe de “master” y  por desgracia, la gente que ha tenido el poder en los últimos años, tiene muy poco de líder, ni siquiera de burócrata, porqué éstos al menos siguen el método, estamos rodeados de gente mediocre que se ha encontrado con un “filón económico”  y lo ha gastado, igual que si le damos a un niño de 7 años, un billete de 50 euros, lo probable es que vaya al kiosko de la esquina y traiga un saco de “chuches”, así han tratado al país, esta gente.

Aprendí algo hace tiempo y lo predico a menudo, tratando de enseñar a la gente a buscarse la vida, en mis giras anuales por muchas universidades-justificando mi libro!Búscate la vida!. He contrastado que la mayoría de mis alumnos, hasta hace poco, querían ser opositores, los emprendedores apenas llegaban al 10 % , pero lo más interesante es que una cuarta parte no sabe lo que quiere, eso es normal en los jóvenes, con un sistema educacional que no acompaña, sino que transmite conocimientos, lo que les digo es que: sino sabes lo que quieres, al menos tienes la obligación de saber lo que no quieres y ésta es la lección que debemos aprender de esta crisis.

¿Qué nos ha llevado hasta aquí? y ¿Qué debemos hacer para salir? Pues primero, analizar porque ha pasado y eso llevan 4 años contándolo mal y lo otro, hacer cosas distintas para salir  yo me atrevo a proponer una fórmula, el IVA+C, o sea: imaginación, valores, actitud y compromiso, si la quieren, se la regalo.

No hay otro camino y para ello además de recortar y adelgazar el sistema, a costa del ciudadano, será inevitable, siempre y cuando se incluya entre ellos, a diputados, consejeros, asesores, diputaciones, concejales y más políticos, para rebajar peso y poder subir más ligeros hasta superar ésta cuesta, pero lo más importante, es que circule el dinero y la economía, hay que gastar, consumir y claro está invertir, para ello, olvidarse de la especulación en la bolsa, sin crear riqueza, ésta se genera la libre empresa, con microcréditos, con formación y reeducación, con responsabilidad por parte de los que tienen el poder.

Lo complicado es que haya arraigado tanto, en este estúpido paradigma del estado del bienestar, el concepto del papá estado, la subvención y la vida fácil y la realidad es que cuando a un padre de familia, cualquiera de sus hijos, le dice que quiere ser empresario, se eche las manos a la cabeza y después al bolsillo, para cerrarlo, porque ¿saben una cosa? al contrario que en otras culturas, basadas en premiar el esfuerzo, la individualidad ó el mérito, inspiradas en el calvinismo, como en el norte de Europa o USA, aquí, ser empresario es casi un demérito, si funciona, la envidia corroe más que la admiración y si va mal, en vez del apoyo  por intentarlo, viene el reproche y la sabiduría popular del “ya lo decía yo”.

Puede que un empresario, sea un soñador, pero ¿existe algo más bonito que tener sueños?, es alguien que arriesga, que ve luz en la oscuridad, que confía en los demás y que por encima de todo está dispuesto a avanzar a pesar de todo, a hacer mucho con poco y tan osado como para bailar bajo la lluvia.

Seguro que vivimos un momento muy especial, único y cargado de oportunidades, porque el mundo se está despertando, los mercados emergentes, están ahora en Brasil, India, Sudamérica, incluso Africa  está cambiando, la irrupción decisiva de las mujeres en los centros de poder, está aportando, esta visión global, la conciliación, la comunicación y mucho humanismo en la competitividad.

Habría que revisar los valores y éso se genera en las familias, que son las que hacen cambiar la sociedad y no al revés como tratan de justificar los teóricos, hay que pensar en valores, como el esfuerzo, la solidaridad, la autoridad, el respeto, la cultura, la comunicación y todo depende de los progenitores, si el padre lee, madruga, se cuida, mira cuando habla o cena sin televisión , los hijos hacen lo mismo, porque todos aprendemos imitando y eso crea hábitos, que a su vez forman un carácter y un sentido de vida, hoy los padres no “hablan” con sus hijos, la “telebasura” es la comunicación del hogar, la gente mira más el “mobil” que a los ojos de su interlocutor, no hay espacio para pensar y ni siquiera se consume con cierto criterio.

Por último, hay que contar con la actitud y el compromiso, pues el talento, cada uno tiene suyo y sólo depende de que se desarrolle más o menos, aunque para ello, sólo falte la actitud y ahí tiene que ver el liderazgo funcionamos con estímulos y el que asume el rol de líder, además de inspirar debe provocar que la gente tenga confianza y haga cosas,  todos somos dueños de nuestra actitud, sólo depende de  querer vencer la pereza y encontrar una razón.

Sin compromiso, toda relación humana quiebra, porque venimos a la vida, con una misión trascendente, tratar de sr felices y para ello debemos buscarle el sentido de nuestra existencia los que podemos elegir deberíamos tratar de descubrir hacer cosas que nos gusten y tratar de que nos pagen por hacerlas, de esta forma, trabajar formaría parte del paradigma de la felicidad, si puedes trata de hacerlo , porque de otra forma, sólo tú te lo pierdes.

Libre para saber elegir

Libre para saber elegir. Por Miquel Bonet, Profesor, abogado, autor de “Búscate la vida”

Hace unos días, reuní a 3 jóvenes emprendedores en el Salón Futura que celebra conjuntamente con el del Ensenyament(Fira Barcelona) todos los años, para que se dirigieran a un público de unas 100 personas, contándoles su experiencia personal, también la semana pasada,impartí mi curso semestral sobre Emprendeduría, desde mi Universidad -la Ub-, que es pionera en ayudar a sus postgraduados a caminar hacia la búsqueda de empleo, desde el antiguo Siae, el Club de Feina y los cientos de charlas motivacionales, que su eficiente equipo humano imparte en todas las facultades, con el único objetivo de concienciar y ayudar a nuestros jóvenes para incorporarse al mundo laboral o crearse el propio, la verdad es que estos cursos significan un “rayo de esperanza” que me contagian las ganas de muchos jóvenes, que pronto serán emprendedores.

No me toca a  mi enjuiciar los datos del desempleo juvenil y sus consecuencias sociales, aunque creo que son más importantes aquellas que afectan directamente al proyecto de vida de nuestros jóvenes recién graduados, porque romper sueños, siempre duele más que construirlos, la verdad es que hasta hace unos años, se les vendió la idea de que una titulación, con un master, era el pasaporte al mundo laboral y eso ha sido una patraña más, propia de la inmensa demagogia política que sufrimos y a menudo, también aireada por docentes, que confunden concimiento , con educación o competencias y que no hacen otra cosa,que confundir al personal.

Por eso me gustaría invitar a través de estas líneas, a caminar por el sendero de la reflexión libre en este tema y más con el ánimo de romper tabués, que aspirar a la presunción de dar soluciones.

La primera verdad que debemos aceptar, es que el mundo empresarial no quiere gente que sólo sepa cosas(internet sabe más), tampoco quiere títulos ni masters esencialmente, lo que necesita el  mundo socio-económico es gente con ganas de “hacer cosas” capaz de ser “proactiva” y si es posible capacitada para resolver problemas y dar soluciones, para eso nos pagan y como es obvio, en la medida de que estas soluciones, aporte más valor añadido y por tanto sean más necesarios para un público concreto, existen más posibilidades de emplearse y trabajar.

Otra gran verdad , es que no todo el mundo puede mandar, ni dirigi, por mero hecho de haberlo “estudiado” se requiere sentirlo, el liderazgo, que no siempre es deseado, funciona por la afinidad,por tanto, son los demás los que te eligen, aunque seas nombrado por determinada cúpula jerárquica, o sea que hay que merecerlo y un MBA, por bueno que sea, no te hace mejor, sino más adecuado, a determinada corporación.

Y una más, relacionada con lo que nos ocupa, para mí y supongo que para Tucídides, que inventó la frase, hay una elección vital, “o descansas, o eres libre” obviamente la primera opción, es para esta enorme pasividad que impera en una sociedad sobreprotegida, que teme el fracaso y que espera siempre que algo pase, para resolverle la vida, la otra posibilidad, más calvinista, es la felicidad y ello supone esfuerzo, perseverancia y actitud, por ello, tiene que ver, con la elección del tipo de estudios y carrera que más nos guste y si es posible que se corresponda con alguna habilidad natural, no puede imponerse a todo el mundo que se dedique a las nuevas tecnologías, la cirugía plástica, la logística, energias medioambientales, turismo etc. que son campos que generan empleo. Pero, en el momento en que vivimos, aspirar a vivir con dignidad del trabajo personal, tiene que ver con una visión objetiva de algunas profesiones, que funcionan más que otras, desde las más básicas, como alimentación, hosteleria, la industria del ocio y residencial etc. sin perder de vista aquellos sectores emergentes vinculados a informática o I+D, pero esto sí, pensando a nivel global, el gran bazaar es internet y no hay fronteras.

La carrera debe dirigirnos hacia una profesión que nos haga más felices, se supone que nuestro paso por la escuela o la universidad, debe servir para descubrirnos como podemos contribuir a mejorar nuestra vida y de paso la sociedad, haciendo algo útil, aprendemos a pensar, a organizarnos, a comunicarnos y si es posible a tomar decisiones, naturalmente cuenta el talento personal, pero la base de conocimientos es circunstancial, porque al final, el carácter y el oficio, se modela por la experiencia y los errores, sólo se aprende practicando, en consecuencia deberíamos actuar como gente libre y al mismo tiempo abierta, pero sobre todo siendo flexibles y resilentes, vivimos tiempos líquidos y sobreviven mejor aquellos que saben adaptarse.

Paciencia y resignación…

Los cracks siempre se lesionan en el peor momento…vamos a relajarnos unos días físicamente y controlaremos emocionalmente las emociones…….no obstante, vale la pena “romperse” haciendo lo que a uno más le gusta, fútbol es fútbol.

Que pasa con los si-si

Y que pasa con los si-si. Por Miquel Bonet, Profesor, abogado, autor de “Búscate la vida”

Acabo de impartir mi curso semestral sobre Emprendeduría, desde mi Universidad -la Ub-, que es pionera en ayudar a sus postgraduados a caminar hacia la búsqueda de empleo, desde el antiguo Siae, el Club de Feina y los cientos de charlas motivacionales, que su eficiente equipo humano imparte en todas las facultades, con el único objetivo de concienciar y ayudar a nuestros jóvenes para incorporarse al mundo laboral, la verdad es que estos cursos significan un “rayo de esperanza” que me contagian las ganas de muchos jóvenes, que pronto serán emprendedores.

Y es que se ha hablado demasiado de esta generación de los “ni-nis” o sea, aquella gente que por desidia, ignorancia o simplemente educación érronea, no saben o no pueden incorporarse a un mundo laboral, actualmente muy adverso, con déficit de ofertas y lo peor, arrastrando excesivos vicios adquiridos, como el panegírico del paraíso laboral, o lo peor, atribuir la posesión de un título académico para acceder a un trabajo, craso error de difícil corrección.

A la siempre experiencia dulce, gratificante y hermosa para mí, por poder compartir lo poco aprendido en mis diez lustros de trabajo, a través de la docencia, con cientos de alumnos que me soportan cada  año, debo contrastar el enorme desconocimiento de nuestros estudiantes, sobre el mundo económico, empresarial  y competitivo al que se deberán enfrentar.

Por desgracia la elección para mí es muy simple y se resume en una frase de Tucidides, “o descansas o eres libre” pero el camino de la libertad, como diría Pericles, es sólo el camino del trabajo y el esfuerzo, no hay otra cosa, este paradigma del bienestar social, sólo se construye compartiendo su alto coste, con la suma del esfuerzo de todos, o sea trabajando.

Es muy fácil culpar a la generación de los “ninis” por su falta de ambición, su pasividad, o esta retahíla de excusas hacia una sociedad incapaz de darles la motivación necesaria o de unos padres demasiado ocupados, en su sobrevivencia y en muchos casos, acomodados a hábitos no siempre justificables, que les llevaron a no dedicar en los momentos vitales para sus hijos, este único bien tan preciado que es “su”tiempo, incluyendo la paciencia y la empatía, en los momentos claves de su vida o sea la preadolescencia y el descubrimiento posterior de su libertad.

Nadie les contó que sólo a través de los valores, como esfuerzo, la iniciativa, la tolerancia o la simple redundancia, se forja un carácter y éste a su vez , crea hábitos, que generan actitudes, como la competitividad y de allí , a un paso la libertad ganada con esfuerzo y nunca regalada.

Por eso, y sin entretenerme en justificar porque la mitad de los jóvenes no tiene trabajo, pues resulta obvio que tampoco hacen mucho para prepararse en competencias requeridas por el mercado, ni se mueven lo suficiente, abandonando su relativo estado de comodidad, hoy, prefiero ejemplarizar este cada vez más creciente número de estudiantes, que sienten simplemente la curiosidad para ser proactivos, que tienen ideas y buscan tiempo para intentarlas, que se asocian, cooperan con otros, caminan con los ojos abiertos y sobre todo tienes algo clave: que es la actitud y algo más, que llamamos sentido común, y que les hace comprender que cuando tienes poco que ofrecer, puedes arriesgarse, porque tampoco tienes mucho que perder.

CURSO PARA EMPRENDEDORES

Esta semana vamos a realizar en la Universitat de Barcelona y organizado por UBfeina, un curso de 12 horas, dirigido a estudiantes de Derecho, Económicas, ADE, Fisicas…..

CONGRESO INTERNACIONAL PREVEXPO 2013

Se realiza con éxito la conferencia sobre “Fomento de la Prevención de Riesgos Laborales en el ámbito de la Opinión Pública. Intervención coordinada de los Medios de Comunicación” dentro del Prevexpo 2013 que se celebró en Granada y organizado por ITP.

Cronica evento

Conferencia-Taller en FUTURA

Vamos a realizar una conferencia-talller, a partir de las 17 horas, contaremos también con 3 jóvenes empresarios, que interactuarán con los asistentes para descubrir el éxito de emprender.

Pensar por tí

Pensar por ti. Por Miquel Bonet, Profesor,Abogado, autor de Búscate la vida!

Hoy estaba como todos los martes, en mi programa semanal de radio, tratando de contribuir gracias al entusiasmo y el espíritu emprendedor de mi invitada, al descubrimiento de nuevas vocaciones  empresarias, que tanta falta hacen , a la vista de los aterradores datos del paro; pues bien, tratando de abstraerme en estos breves momentos de intervención, pensaba que la mayor parte del tiempo, dedicado a la divulgación de la información general, lo dedicamos a los políticos, a la frivolidad de los falsos famosos, al fútbol o a la incentivación de los juguetes virtuales y que el tiempo dedicado a la reflexión, al contraste humano, ya no digo filosofía, pero valga lo del “debate de ideas y creencias”, es escaso y no digamos, el tiempo que dedicamos a innovar, escuchar ideas o aprender prácticas para “crear” algo bueno para nosotros y los demás.

¿se han dado que cuenta que la gente habla más, que lo que hace? Pues yo creo que sobran muchas cosas, entre ellas, sobran gurús aquellos del que ya te lo decía yo”, los romanos miraban al cielo para conocer el futuro, nosotros seguimos mirando arriba, para recibir las ondas de internet, esperando que iluminen nuestra imaginación emprendedora.

El gurú debería tener algo  del líder que inspira a seguirle, descubriendo nuevos senderos y que merezca  ser escuchado, nunca un coleccionista de frases y fórmulas que  se han dicho por “sabios y filósofos ” que vivieron antes que nosotros, desde Sócrates, pasando por Cicerón, Erasmo, Descartes, o los contemporáneos Drucker, Cowey etc, por tanto, es mucho mejor aceptar que nos mienten, que tratar de averiguar porque lo hacen, porque se pueden dar muchas explicaciones sobre la crisis, pero lo único importante es que está aquí y para revolucionarlo todo, y obligando en pensar mucho más en sobrevivir, que en mejorar el bienestar social.

Decía Tácito que solo los países muy corruptos necesitan muchas leyes, aquí tenemos casi 60.000 leyes distintas ¿os suena todo ésto?

Porque será que entre nuestros políticos hayan muchos más abogados que economistas.

Se supone que el trabajo de los juristas, además de redactar leyes, consiste en  interpretarlas l y defender a sus clientes, quizás por ello-lo digo corporativamente- hemos creado un maraña de leyes, para competir en la  mejor forma de poderlas  burlar, ya que se perdió en algún sitio de la historia, la confianza en que el ser humano, actúe honestamente a partir de su ética personal y sus valores,  pues ahora, ¿quién confía en un banco, en un político o ni siquiera en el vecino del ascensor al que evitamos saludar? una lástima ¿no?.

Y con este panorama, si no podemos confiar en otros, mejor hacerlo en uno mismo y para ello, nos dotaron del instinto y el sentido común, leáse la capacidad para conocerse lo suficiente para interpretar la realidad sin otros mediadores, son tiempos líquidos como diría el Dr.Bauman y hay que ser flexibles y para ello, sólo hay un camino que es el reaprendizaje a través de la educación; tengo la fortuna de poder ejercer la docencia desde la vocación y he aprendido, que el mayor reconocimiento es sentirse bien con lo que uno hace, por ello invitaría a educadores, por tanto, maestros, padres y gente que ocupa un rol de liderazgo o referente para los jóvenes, a fin de que, se esmeren en ayudar y acompañar a cada alumno, para que descubra que tesoro trae el mundo, no importa si es más importante la ciencia o el arte, la jerarquía empieza por los valores, pues si hoy estuvieran presentes en el mundo económico, al menos la gente se avergonzaría de la corrupción, ¿es que no se dan cuenta que nuestros hijos crecen entre los escándalos?.

Está llegando un momento en que todo nos parece legítimo y ya no se podrán inventar más leyes para prohibir, valdría la pena pues, empezar a respetarnos un poco más , admitiendo que la libertad de cada uno empieza en el otro y tener la valentía suficiente, para pensar por nosotros mismos y aprender a decidir, sin que otros manipulen nuestro consumo, nuestras aficiones y nuestra forma de vivir, porque al fin y al cabo, desde ahora mismo, ya nadie te dará nada, que no consigas por ti mismo.