Mi amiga Milós Gras

Obituario para Milós Grás (1952-2021)

 

Dice el poema de Jaime Boloix y Canela, “…. que la fuente de la CAROTA, no tiene cantor ni una rana —” y el dicho popular añade “pero mana gota a gota” mientras se contemplan las mayólicas del tercer arco, que incorporó la ceramista igualadina Milós Gras. Que hoy nos ha dejado-

 

Seguramente los artistas nunca acaban de descansar del todo porque su obra se mantiene siempre viva, Milós amaba tanto la cerámica que decía que nunca más volvería a trabajar con ella, porque el horno le transformaba los colores y para una artista tan perfeccionista ésto le producía  desencanto y sufrimiento.

Hizo un largo camino desde la Escola Massana y su curiosidad innata la llevó a probarlo todo, dibujo, pintura, escultura, orfebrería, joyería, todo eran retos para ella, que defendía que el arte y la inspiración están en la vida cotidiana, después vendría el diseño y la funcionalidad, per lo importante es el movimiento.

 

Recuerdo sus ojitos potentes ensanchando la mirada como buscando siempre el más allá y dentro de aquella figura aparentemente tan frágil vivía un espíritu vivo, consciente de su entorno que desafiaba su mundo y se atrevía con todo, ella daba forma a todos los metales, ya fuera la forja de hierro, el estaño o los más nobles como el oro y la plata, trabajaba todo el color con sus esmaltes, con sus pequeñas manos modelaba barro, cerámica, madera sin perder detalle, capaz de imaginar más allá de lo previsible, como una auténtica revolucionaria renacentista, con obras que ha girado medio mundo desde Los Ángeles a Shangai, o en Europa, Milán, Toulouse, por supuesto en España y muy especialmente en Barcelona

 

Aunque nunca se quería ver a sí misma como una emprendedora, la verdad es que dedicó mucho tiempo, presencia y compromiso al mundo del trabajo de las mujeres emprendedoras, formó parte de la creación de la Fundación  Fidem y fue embajadora, testigo y partícipe de la enorme tarea de este grupo de mujeres  que generosamente dedican parte de su vida a crear puentes muchos invisibles con mujeres emprendedoras de todas partes, ayudando a poner en marcha proyectos, asumiendo un compromiso como tutoras, mentores y mecenas y también añadiendo recursos propios y medios materiales, además de su valioso tiempo y todo para construir una sociedad más justa y sostenible, con más valores para todos y muy especialmente para dar visibilidad y presencia en este mundo que también se femenino.

Milós era sencilla, humilde honesta. coherente y especialmente generosa, seguro que no hay mayor gloria, que la de aquellas personas capaces de dar parte de su vida, simplemente para hacer más agradable la vida de los demás y ésto es una cualidad reservada a los verdaderos artistas artesanos.

Cuando hace algunos años, me propusieron crear un Premio al Directivo con valores, que se entregaría en el IFEMA(Madrid) , me honró creando una escultura que simbolizaba en una extraña simetría  de dos módulos, cuya imagen me recordaba, como unos pulmones humanos y al comentar la anécdota, dibujo una de sus sonrisas traviesas y me soltó, en el arte cada uno ve  lo que quiere ver, sin pulmones no respiramos, no hay vida, ni aliento por eso el artista crea puentes invisibles con cada ser humano que se atreve a contemplarlo.

Nosotros nos quedamos un poco más huérfanos, porque cuando se van estas personas que nos dan luz delante de la incertidumbre, nos queda la fortuna de los recuerdos para todos los que la hemos conocido y querido , pero muy  especialmente el tesoro de su obra como un legado de una persona con la capacidad que sólo tienen las personas auténticas de abrir nuestra alma y al tiempo, invitarnos a levantar los ojos mirando el cielo, con la certeza de que nos acaricia otra estrella para iluminar nuestro camino. Hasta siempre mi querida amiga.

Miquel Bonet

 

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