Posts tagged frustación

Vete ya 2020

Hay un dicho muy popular que identifica este año que hoy se acaba como el peor de la historia personal de cada uno, nunca hemos tenido tantas ganas de acabar con este fetiche del calendario que nos ha tenido en vilo y se ha comido parte de nuestra vida sin que al final sepamos realmente lo que ha pasado, supongo que es semejante a estos sobresaltos  inexplicables como los malos sueños de las noches de resaca.

Yo no sé cómo lo llevas amigo lector, pero por más que me esfuerzo para animarme y buscar estas oportunidades  que cuentan  la nefasta mayoría de gente con poder que se aprovecha de ellas a costa nuestra, aquí la única oportunidad que merece la pena, es saber que estamos vivos y con cierta salud, pues la verdad es que sobrevivir ya representa una oportunidad.

Quizás no os hayais enterado pero los pobres siguen siéndolo un poco más, porqué se han recortado  sus ingresos y para una clase trabajadora que trata de buscarse la vida como profesional autónomo o llevando un pequeño negocio, ni siquiera el consuelo de la limosna de un pequeño subsidio va aliviar sus problemas visibles, aunque a mí me preocupa mucho más la parte oculta y me refiero a los cambios en los hábitos de compra gracias o pese a internet y además, todo eso está ocurriendo cuando mucha gente se creía este bulo del estado del bienestar, una mentira que han mantenido gente que se autoproclama neoliberal, pero que no son otra cosa que los magnates intermediarios de todo  que no aportan mayor valor añadido que el estar en medio cobrando por venderte lo que no necesitas, manteniendo monopolios , corrompiendo políticos, comprando a los medios y engañando a todo el mundo.

Y es que a menudo la gente llegamos a tal punto de estupidez que nos creemos que el dinero simplemente se fabrica y que se puede ir por la vida saltado de un “sinpa” a otro, obviando que los trabajadores que ha cotizado 50 años como el menda y muchos otros con más de 40 tengamos que sufrir la amenaza de un recorte de pensiones o de servicios  que en su dia financiamos, jubilar gente a destajo con cincuenta años, rebajar la jornada semanal o subvencionar todo, no ayuda a recuperar los valores que hacen progresar, como el esfuerzo, la competitividad, el sacrificio o el trabajo, todo eso que se está haciendo por ambigüedad y con excusas sociales  es un insulto a la gente que construyó el país y al sentido común.

No hablemos de la universidad que sigue anclada en su mayoría en el  siglo pasado, con poca atención a las profesiones del futuro, con un peligroso déficit de conocimiento esencial y emocional, con exceso de tolerancia en los traspasos de curso que unido a una creciente falta de vocación y de calidad por parte de demasiados formadores contribuye a fomentar un modelo generacional de jóvenes que en muchos casos  y cuando existe por parte de algunos cierta actitud emprendedora aspiran a crear una star-up para venderla y enriquecerse lo antes posible, en vez de pensar en crear empresas que generen valor, den trabajo y contribuyan a mejorar la sociedad. Son tiempos malvividos porqué este año se ha sembrado de vacíos, de ausencias y de incertidumbre y que sólo la confianza a la que me aferro como ser humano , me permite permanecer optimista aunque lúcido, esto sí, también entusiasta pero moderado, porque así me formaron, pero con toda la fé en las personas, porque sólo por la gente que me acompaña en el camino de mi vida ya merece la pena.

Las-otras-guerras

Sobresaliente para el consumo, desde cualquier forma posible , llevamos años explicando que el auténtico poder del siglo XXI, es sin duda el económico-como casi siempre-pero gracias a la tecnologia, las redes ,internet y en especial la vulnerabilidad del comprador, poco preparado, desconocedor de sí mismo y manipulado por un marketing voraz y perverso empeñado en vaciar su bolsillo, vendiéndole todo lo que  no necesita para nada, está provocando la aparición de un tipo de cliente maniqueista y condenado al albedrío de las marcas y la volatilidad de las modas.

Y está guerra comercial, convive con las otras que el mundo tiene abiertas , como la guerra religiosa que no tiene nada de simbolismo ni de ficción, la guerra de la naturaleza, que está reaccionando ante tanto desmadre de polución , la extinción de selvas, el esquilmaje de los mares y por último la peor, la guerra de los valores , que llevamos perdida hace tiempo, especialmente en este pais.

La verdad es que antes teníamos amigos de verdad, con los que hablábamos y dicutíamos cara a cara, en vez de los otros de redes sociales, las familias acostumbrábamos a tener al menos una comida al dia todos juntos, en la que charlábamos y nos contábamos las cosas porque no teníamos un smartphone al lado para evitar hablar con nuestra gente.

A muchas personas les gustaba leer periódicos,  libros y hasta nos atrevíamos a contar historias, en vez de espiar la vida de advenedizos de nombres cautivos que no ofrecen mayor interés que la familiaridad con alguien más o menos conocido y que se mete en nuestras casa a través de un TV-escaparate con el único objetivo de distraernos.

Ya quedan pocos de estos deportistas  que luchan y se esfuerzan  por puro placer, vocación ó dignidad  y que pretenden demostrar sus capacidades y competencias más allá de los incentivos económicos .

La educación parecía bien estructurada, se premiaba el mérito por encima de la oportunidad o de los cupos, se pretendía una selectividad natural para acceder a los estudios universitarios  que exigían una preparación y una actitud que al menos justificara el gran  coste que representa para el contribuyente pagar la mayor parte de una carrera y se respetaba el oficio, el aprendizaje y la experiencia era la base para obtener una titulación y una maestría.

No se trata de reinvicar un antes o un después, simplemente porque son tiempos distintos, frutos de una evolución sin duda positiva, dicen por ahí, que esta generación Z es la “mejor preparada” y yo añado  para qué y en qué, o ¿es que les enseñamos a resistir la frustación, a ser sensibles con los demás y con el entorno, a respetar, a comunicarse mirando a los ojos? si hasta quieren eliminar de los curriculums de formación, la filosofía, que por lo menos enseñaba mínimamente a pensar; en fin,  parece que con tanta tecnología nos hemos olvidado de “ser” humanos y ser personas , que es algo más que aspirar simplemente a ser electores.