Artículo de Miquel Bonet publicado en el periódico Negocios & Gestión residencial.
Posts by Miquel Bonet
La influencia del estrés y la mala comunicación
Conferencia en la Universidad de Barcelona sobre el libro de Miquel Bonet (abogado consejero del grupo Select) ¡Qué estrés! el próximo día 26 de febrero.
¡La familia de Miquel Bonet ha aumentado!
Miquel Bonet, ha sido nuevamente abuelo de Eloi, nacido en la clínica del Pilar de Barcelona, con un peso de 3.090 Kgs. Tantos los padres como la familia, estan muy bien y felices de verdad. Por la forma de chillar, una vez más se evidencia que una buena comunicación facilita el buen rollo y la fertilidad.
El Lifting de las empresas
Es probable que la gente cambie sólo porque no se acaba de gustar, o a lo mejor lo hace simplemente para imitar los caprichos de la naturaleza que renuncia a duplicarse y, por eso, no existen atardeceres duplicados, ni flores gemelas y ni siquiera nuestros órganos pareados son simétricos.
Quizás sólo se cambia para que todo siga igual, y según parece, hasta se han inventado un programa televisivo gastando millones con gente dudosamente afortunada –se ignoran las secuelas- que no se siente a gusto con su cuerpo, veremos como responderá su alma con el paso del tiempo.
La moda del cambio es tan vieja como las primeras nociones del lenguaje humano, quizás hace 120.000 años alguien le dijo a otro o así mismo “no me gusto“ o “quiero hacerlo a mi manera“ y, a partir de ahí, empezó a cambiar las cosas de sitio, porque realmente sin el contraste comunicativo, sin receptor, no hay teatro, si no te ven, sino lo explicas ¿para qué cambiar?
Los romanos -hedonistas, vanidosos y soberbios como nosotros- inventaron nuestras modas actuales y cada emperador superaba a su antecesor, innovando lo que le dejaban mientras conquistaban el mundo.
Y hoy la economía pivota sobre la innovación, la tecnología y muy especialmente el marketing siempre pernicioso, porque la incitación al deseo es la característica de estos tiempos.
En las empresas el cambio a menudo es su única garantía de subsistencia. La globalización ha transformado incluso la forma de trabajar y de un soplo ha condenado a cientos de millones de trabajadores a ser poco más que fuerza muscular y simple unidad de coste y moneda de cambio de anónimos rentistas, también llamados inversores.
Y en el otro bando tenemos a los trabajadores del conocimiento, esos que creen que el conocimiento les hace más libres y, por tanto, menos explotables, aunque la verdad es que como los niños aprendemos obedeciendo y la voluntad no es otra cosa que una forma de darse órdenes a uno mismo. Casi siempre tener más dinero sirve para comprar más cosas que no necesitamos, pero que alguien nos hace desear.
Creo en todo cambio que permite prosperar y mejorar para ser más felices, y como afirma el Prof. Marina “una sociedad es inteligente si resuelve el máximo de problemas que afectan a sus individuos”. Por ello, pongo en duda los pequeños arreglos, los maquillajes o liftings -en forma de solemnes discursos, palabras importadas o métodos de otros- que se proclaman como cambios y que sirven para vender un poco más de falsa esperanza a los que renuncian a pensar por si mismos.
Como conclusión, me gustaría apelar a la cultura del esfuerzo que constituye la única energía hacia el cambio real, ya que incluso para motivarnos hay que esforzarse, hasta llegar a la transformación hacia las nuevas ideas por el camino del aprendizaje, por tanto: práctica, experiencia, reflexión y constancia, todo ello con una importante dosis de pasión y si fuera posible con un poco de ética.
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La obligación de aprender
Afirmo que no puede nacer en mi boca la palabra fracaso y menos imputable a actuaciones ajenas, aunque me duele doblemente como docente y como ejecutivo de empresa , el suspenso popular con el correspondiente linchamiento a políticos, educadores y centros, basado en el informe PISA sobre los países de la OCDE.
En los últimos tiempos se ha oscurecido la imagen pública de la educación , de cuyo análisis puedo dar algunas y fáciles-por su evidencia-pinceladas ,aunque lo mejor de este informe ,ha sido su oportunidad. Quizás así pueda reflexionarse sobre la utilidad de los sistemas educativos actuales y su trascendencia vital para generaciones venideras.
Hace 31 años ,al albor de la eminente democracia, un viejo militante sindicalista del metal, me dijo esta frase “el principio de autoridad empresarial se rompe ,cuando el encargado se toma una cerveza con su subordinado” ,desde entonces he pensado a menudo en el sentido de sus palabras, teniendo en cuenta de donde venían.
No es ajeno para nadie que se mueva en recursos humanos , la trascendencia del liderazgo y la organización , pues cualquier empresa se mueve entre métodos y personas y lo cierto es que la organización de la escolaridad ,especialmente en los ciclos intermedios ,es la misma del siglo pasado. Se siguen curriculums rígidos, horarios, edades , métodos didácticos o incluso evaluaciones relacionados con la repetición , eliminando cualquier motivación y una atención educativa más individualizada.
En los últimos 50 años , la evolución de la humanidad y sus consecuencias tecnológicas y globales ha cambiado mucho más que en los miles de años anteriores , pero los sistemas didácticos en general para favorecer el aprendizaje siguen resistiéndose a la innovación a la que se han apuntado algunos países, pero aquí hemos escatimado casi 7.000 millones (O,7 % PIB)para mantener un crecimiento económico de calidad.
Oigo en estos días mucha demagogia en torno a lo que se denomina cultura frente a la formación dirigida exclusivamente al mundo laboral , unos reivindican el humanismo y el disfrute del aprendizaje y otros proclaman la congruencia con la competitividad del mundo económico lástima que nadie hable de integrar ,conciliar y adecuar porque probablemente ahí está el camino.
Estamos buscando la forma de converger con Bolonia sin ocuparnos de comprender que las empresas prefieren actitud a simple conocimiento. El problema no está en la duración de un ciclo académico sino en la forma en que se desarrolla. De hecho el modelo boloñés es aceptado por la mayoría de personas que toman decisiones y los recelos nacen entre los estudiantes que vienen sufriendo los déficits de planteamiento , estructuras y presupuesto actuales.
Deberíamos ser capaces de escuchar un poco más allá del contexto verbal y que los ecos del PISA nos lleven a ser más facilitadores que formadores, favoreciendo la concentración y la crítica para que los estudiantes puedan centrarse, crear y potenciar la innovación. Puede que de esta forma , no se sientan tan obligados a aprender y decidan hacerlo porque descubren que saber más les hace más libres.
Cómo aplicar la ley antitabaco evitando el conflicto en las empresas
Acto organizado en Asturias que contó con la participación de Miquel Bonet.
Lo bueno no está de moda
Decía Séneca, hace veinte siglos, que gran parte de la bondad consiste en querer ser bueno. La frase huele a cierto hollín, como el catecismo de la infancia o los consejos maternos que sonaban tan vacíos como los bolsillos del niño que los escuchaba, pero creo que este tema hoy merece cierta reflexión.
Si nos paramos a pensar en lo que está ocurriendo desde el ángulo laboral, descubrimos que tenemos cuatro generaciones trabajando con visiones muy distintas de los valores vitales, y que se enfrentan a un futuro ambiguo que no pueden cambiar. Le estamos pidiendo a la gente que gaste una parte de su vida trabajando, a cambio de un salario, pero nadie puede garantizar los planes de la empresa en el futuro, porque no depende ni siquiera de ella misma.
¿O es que alguien es capaz de predecir lo que va a pasar en los próximos cinco años? Sabemos que hay mercados emergentes en Asia, que los chinos y los indios –casi la mitad del planeta– quieren dar de comer a su gente y crecer porque ahora tienen la oportunidad, mientras en Occidente, sentados en el sofá de casa y con una renta diez veces superior, les estamos machacando con la contaminación. Es como decirle a un vagabundo que no coma un bocata de jamón porque tendrá colesterol, por favor.
En las empresas ocurren cosas similares. Cuando compro algo, yo no sé si la empresa que lo produce tiene valores, y dudo que nadie cambie la tienda que tiene al lado de su casa porque a unos minutos haya una tienda ecológica. Todo eso, y más cosas, me hacen pensar que en el mundo actual ser bueno y pensar en los demás no es rentable, y eso debería preocuparnos. La generación de veteranos a la que pertenezco aprendió a trabajar creyendo que lo bueno era más caro porque era mejor; teníamos un jefe del que aprender porque trabajaba más y se atrevía a decidir; buscábamos ser un ejemplo para nuestros hijos obviando escaquearnos de cualquier compromiso hacia ellos, incluso la televisión –algo plasta en la época–, con sólo dos canales, nos regalaba ídolos de verdad.
En la actualidad, los veteranos –salvo excepciones– están pendientes de la prejubilación y se resisten a aprender nada , más allá del outlook e Internet; casi nadie quiere enseñar su “maestria” –tampoco hay aprendices– y además venden “masters”; los precios dependen de la marca y no de la calidad; muchos padres “compran” a sus hijos con más cosas de las que necesitan; todos tienen máquinas de juego que piensan por ellos, creen comunicarse con móviles y la tele vomita basura y falsos ídolos que debe renovar porque no tienen nada que explicar.
Quiero confiar en la última generación que está llegando al mundo laboral y también trato de transmitirlo a mis alumnos universitarios. Esta generación “Y” o nintendos, algo más solidarios, empiezan a preocuparse porque lo tienen todo, se plantean que ganar dinero no sirve de mucho sino puedes disfrutarlo, incluso están dispuestos a sacrificar sueldo a cambio de tiempo. Pues bien, quiero creer que estos jóvenes –que además deberán pagarnos la pensión–, tendrán el tiempo para pensar que este mundo sin comunicación, sin tolerancia y viviendo de espaldas al 80% de la humanidad que lo está pasando mal, nos está indicando que debemos cambiar alguna cosa.
Enganxa’t a l’esport
Miquel Bonet presentó los actos patrocinados por la fundación Barça, para la lucha contra la droga.
Rivalidad entre compañeros
Reportaje acerca de la Rivalidad entre compañeros aparecido en Emprendedores donde Miquel Bonet, argumenta cómo puede afectar el enfrentamiento entre miembros de un mismo equipo al funcionamiento de la empresa.


