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Cerebros y máquinas

Puede ser que una de las certezas de ésta era digital  nos haga pensar que la “dictadura de las máquinas” nos está relegando a un rol de esclavitud, nos hablan de decadencia de nuestra civilización tal como la conocemos  y el pesimismo nos atrapa a todos; observamos a los políticos con sus disputes y su mediocridad, la superficialidad humana mostrada detrás de una pantalla, todo nos lleva a un empobrecimiento  como humanos  y podemos creer que estamos perdiendo la batalla contra las máquinas.

Por fortuna, nuestra eterna capacidad transgresora  y la necesidad –muy humana y latina- de llevar la contraria, me permite individualmente tener esperanza, gracias al neurocientífico alemán Henning Beck, autor del libro “la verdad es inútil” (Ed.Ariel)  y que califica de estúpida la obsesión por la perfección , aunque improvisamos, y convertimos en ventaja , los defectos” y sigue ,” gracias a nuestros errores, hemos ido a la luna y erradicamos la viruela” porque gracias a la creatividad somos flexibles y  nos adaptamos, mientras que un ordenador antes de cometer un error, simplemente “se cuelga”.

Que bien y que consuelo para todos , aunque me sorprende que los genios de Oxford, digan que el cerebro  es lo que realmente nos hace humanos, yo humildemente tengo dudas, me cuesta creer que alguien con cerebro, sea capaz de condenar a una persona que se dedica a salvar vides en el mar,  tampoco entiendo la falta de sentido común  de la justicia en tantos casos de corrupción o violencia social, las matanzas  de seres vivos mujeres y niños en nombre de una creencia, incendios de millones de hectáreas de bosque en la amazonia, la extinción de las ballenas, el abandono de un animal doméstico, la violación de niños  ó la exclusión de los sèniors  en puestos de trabajo a los que dedicaron la mayor parte de su vida.

No sé cuanto cerebro y humanidad, hay en estas empresas que no son otra cosa que máquinas de producción, propiedad de un fondo, con engranajes diseñadas funcional mente con el único propósito de atrapar consumidores más allá de pensar en las necesidades reales de la gente. Ahora la guerra está por el talento según dicen, se pre-jubila conocimiento  y competencia contrastados  para cambiarlo por talento potencial, las empresas pasan de valores a formularios, planes estratégicos y raports, ya no se espera que nadie innove demasiado a excepción de los que son contratados para ello  y se paga por “no pensar”, por hacer tareas rutinarias, tampoco los grandes bancos tienen “persones” que miran, escuchan y comprenden; conozco sucursales en las que un empleado suple a cuatro, no sé si ésto es optimizar.

AL final parece que se ha roto la cadena del sentido de la vida , ¿como esperan que alguien se sienta realizado  estudiando una carrera, si acaba llenando Excels o controlando  ratios de productividad? O es que nos creemos que se puede cambiar la naturaleza humana, comprando a la gente con  una casa que siempre será menos de la que desea,  ó un coche eléctrico, un crucero a ninguna parte  o el último modelo de tablet? De verdad alguien piensa  que hemos nacido para pasarnos media vida trabajando en algo que no nos gusta y el resto del tiempo jugando  con nuestro portátil o cuidando un musculoso cuerpo que envuelve un alma infeliz?  Puedes programar una maquina para aprender, pero solo la persona sabe comprender. Me resisto a creer que todo se reduzca a “eso” ,los moteros decimos que “mucha gente camina junto a tí, pero nadie lo hace por tí”, En fin , aún estás a tiempo, si te has perdido varias veces no importa , al final encontrarás tu camino si usas bien tu cerebro y escuchas el corazón.

La Logosofía

Sigo pensando que la principal tarea que tenemos los que de alguna forma ejercemos la docencia consiste en dar las herramientas y si es posible el empujón para que cada persona sea capaz de tomar el rumbo de su vida, con todo lo que eso comporta de visión y esfuerzo por parte de cada uno, a menudo nos empeñamos en “llenar” de conocimientos a nuestros alumnos , obviando cuál es su objetivo vital  y que sea feliz mientras lo está realizando.

En los años 30, el pensador Bernardo Gonzalez Pecotche, hablaba de la logosofía , algo muy simple y que consiste en la obligación de conocernos los suficiente para decidir el destino de nuestra vida, algo tan obvio como infrecuente.

Millones de personas trabajan en nuestro mundo próximo sin saber porque se levantan por la mañana para hacer alguna tarea, está claro que les lleva una inercia, una rutina o un sinfín de obligaciones heredadas o construidas, familia, hijos, hipotecas, ocio o necesidades, pero es triste ver como se sienten “empujados” en proyectos que no les van, a menudo porque no saben y otras muchas veces porque no les interesan, ni están preparados para ello y las consecuencias son terribles para el resto de la sociedad.

Es un problema sobre el que he reflexionado muchísimo en los últimos 20 años coincidiendo con la expansión de la era digital y me preocupa no tanto, por los millones de empleos que van a desparecer a cambio de la robótica, ya que eso es inevitable, aunque sin duda se crearán nuevas oportunidades, como ocurriera en las tres revoluciones industriales anteriores, pero el problema real es que la falta de decisión sobre los proyectos vitales personales, no sólo van a condicionar la vida de los individuos, sino a la propia comunidad, no vamos a construir un mundo mejor  con gente desmotivada, que no sabe que hacer con su vida y fácilmente manipula bles por el marketing y la economía.

La única solución frente a esto sería anticiparse y focal izar las consecuencias de este desastre anticipado, no quiero ser peyorativo, pero sólo se me ocurre empezar por la educación, porqué es el único camino como en todo, para cambiar las cosas. Se repite que en el mundo de la empresa falta talento, pero las organizaciones están formadas por las mismas personas que están en la calle y “talento” existe, aunque está mal gestionado desde el principio porqué a  casi nadie se le ocurrió preguntar a un niño que se está formando, como desea que sea su vida de adulto, nadie, o muy pocos educadores, observan, analizan, preguntan y acompañan al menos hasta el paso siguiente a la pubertad ayudándolas a descubrir sus auténticas competencias profesionales.

Es cierto que el mundo no funciona de forma deseable y todos vivimos el futuro con cierta preocupación por el clima, las guerras, el hiper-consumo y la falta de valores, es verdad que en nombre del consumo, el marketing y la codicia, la humanidad parece desnaturalizarse, pero las personas somos la esperanza siempre que seamos capaces de crear sistemas educativos, leyes, organizaciones que encarnen un conducta ética y ésta decisión amiga/amigo mío depende de cada uno de nosotr@s y ¿sabeis porqué? Pues porque en el fondo mi generación, los baby boom y la siguiente hemos construido y/o permitido el mundo que tenemos hoy y si no nos gusta siempre podemos cambiarlo, pero para ello como propone mi amigo y colega  Javier Martinez , hay que reflexionar con mirada crítica, sistematizar y transformar los malos hábitos y sobre todo compartir.

 

Sabios y libres

Un ilustre cordobés llamado Séneca, padre de nuestra filosofía y precursor del análisis de las conductas humanas, este hábito casi inaudito hoy, más allá del trabajo de los psicólogos y  la manipulación del neuromarketing, afirmaba en su Espitulae 32,4  hace veinte siglos que “la sabiduría es la única libertad”, supongo que por esta razón los que entonces tenían el poder limitaron la instrucción del pueblo para así poder someterlos y  también inventaron las pirámides sociales y la discriminación, que sigue vigente en la actualidad.

Desde la libertad que me permito como observador del mundo de la empresa, después de medio siglo de aventura en este escenario y quizás como venganza a estos calores estivales, refresco mi mente, llamado las cosas por su nombre y no dejo de pensar con cierta “perversión” que el modelo educativo actual, casi nunca prioriza la inspiración hacia el auténtico saber, limitándose a la instrucción-normalmente por via memoria teórica- que permita obtener competencias aplicables en los futuros puestos de trabajo.

Naturalmente, el simple placer del saber, conocer o descubrir queda relegado a los vocacionales, científicos o investigadores, porque ni la simple impartición de docencia requiere más capacidades contrastadas que la obtención de grado, con algún postgrado adicional  y quizás el acceso a una oposición, sin pasar por una evaluación constante sobre la capacidad pedagógica del sujeto, como ocurre en otras profesiones  y al final todo se reduce al simple azar, dependiendo de la actitud, el compromiso y lo que denominaríamos “profesionalidad” del maestro o técnico.

Aunque todos sabemos que sólo se aprende haciendo y seguramente a partir de hacerlo mal, lo cierto es que estamos rodeados de un entorno mediocre, el poder sigue en manos de un número reducido de personas bendecidas por el capital, la mayor parte de la clase trabajadora cumple simplemente para obtener un salario a cambio de unas horas de trabajo y la ausencia de liderazgo inspirador limita su compromiso con el proyecto alineándose al de su jefe. Por otra parte, hay  personas que un día descubrieron su talento, que además tuvieron la fortuna de encontrar en su infancia unos padres, que tuvieron tiempo para escucharlos, que supieron prescindir del  estos nuevos “chupetes-tablet-tele”, y maestros que les ayudaron a descubrir aquello que podrían hacer mejor para sí mismos, con algo de fortuna y el ingenio para emprender su proyecto o vender bien su talento aportando soluciones a los demás.

Recuerdo que en mi etapa ejecutiva se decía que la formación cuesta dinero, pero no hacerla es muchísimo más caro y probablemente los resultados están aquí mismo, muchas empresas que no supieron reinventarse ya no existen, otros tantos directivos que no se actualizaron más de lo mismo y esta realidad es tan profunda que trasciende a la vida de nuestra sociedad y para ello les dejo con una sencilla reflexión: Les suena aquello de “fracaso escolar”? y lo de las “crisis matrimoniales”? y el auge de las “prejubilaciones”? como no las modernas enfermedades como el “burning” el “estrés”,la “ansiedad”? a que sí. Probablemente todo está conectado, porqué es difícil que fracase alguien que está motivado por lo que aprende. Cuando hay proyecto de vida, confianza y respeto tenemos algo que ofrecer al otro para que una familia funcione, reinventarse y aprender cada dia, supone adaptación y solo las empresas ciegas jubilan talento-también las hay-y por último si te sientes reconocido y lo que haces tiene sentido y puedes mejorar la vida de otros, seguro que disfrutarás.

 

….y el anillo “pacuando”

Permíteme la licencia de frivolizar un poco por el título, pero francamente el espectáculo que estamos viviendo en todo el estado con la formación de ayuntamientos,
en muchos casos rebasa lo patético y seguro que las plumas de maestros como Valle Inclán o el mismo Umbral, que seguirán jugando al mus desde allí arriba, se permitirían muchas liberalidades antes este espectáculo grotesco de extrañas alianzas que nos devuelven a los matrimonios  de conveniencia que surgieron a partir de la edad media, claro está que su origen algo tendrá que ver con el ayuntar, en juntar y unir una cosa con otra y claro que lo hacen pero a espaldas y menospreciando a sus electores.

Lo que estamos viendo en estos días, mirado desde una óptica puramente racional y si me apuran empresarial, es algo esperpéntico, porque sería equivalente a una presentación de resultados a los accionistas que invierten y que estuviera totalmente falseada , o que liaras un grupo de personas para hacer una excursión a Roma y los llevarás al desierto, lo malo es que aquí no existe ningún procedimiento ni legal ni “tampoco” popular, que obligue al político a cumplir sus promesas, obviamente hablar de ética es una quimera equiparable a ir a pie hasta la luna.

Esto es lo que hay y lo peor es que nadie se ruboriza, yo tampoco claro está y como nunca dejo de aprender, he incorporado a mi diccionario de competencias la del “cinismo Premium” en honor al gintonic y no es para menos, los sociólogos que andarán muy preocupados analizando todo eso de las redes sociales: con los influencers, youtubers, instagramers , y demás tendencias  que están configurando esta sociedad ausente de principios en la que todo vale, deberían justificarnos un poco, que pasa con esta raza de políticos, con un morfología de piel más dura que el titanio y con una capacidad de mutación que supera lo imaginable, como dice el experto Philippe Turchet, hasta saben mirarte a los ojos sin sentirse incómodos,

A la vista de este panorama, uno que sigue mediatizado por las creencias de la Primera Comunión en postguerra y el ejemplo de maestros y padres, discerniendo entre lo  bueno y lo malo, recuperamos en nuestra memoria como aquellos juegos  a pedradas en el barrio, lavando las heridas de batalla en la fuente, compartiendo meriendas pero ocultando las fechorías a la familia por el honor de la palabra dada, sin chivatos ni ladrones, con lealtad, confianza y toda la dignidad ,bases de la revolución democrática, que ni siquiera teníamos. Y  hoy ¿dónde está la libertad para comprometerse y cumplir, la igualdad para ser responsable de tus actos y la fraternidad?. Que fraternidad cuando todos los mecanismos apuntan a buscar el único interés individual.

Que pasaría en una empresa, si no cumples los compromisos con tus clientes, si engañas con los plazos de entrega, si dejas de pagar a tus proveedores, si mientes a tu gente, si prometes lo que no puedes cumplir, si adulteras tus productos, si utilizas el talento sólo para enriquecerte, está claro ¿no? y quizás sea la razón por la que pocos empresarios y buenos profesionales se dediquen a esto. A un buen profesional se le mide por los resultados, por la forma en que desarrolla su talento para el bien del equipo, por su capacidad de trabajo, su compromiso y su honestidad, porque existe un contrato psicológico además del laboral, sin embargo en la política, parece que el objetivo sea simplemente la poltrona el “mi anillo pacuando” con el único objetivo de perpetuarse en su status, con el agravante de que además los elegimos y también les pagamos el sueldo.

SE NOS CAYÓ LA VENDA.

Confieso sin ningún rubor mi oportunismo eurovisivo y alargo mis brazos hasta nuestro joven representante con quien comparto nombre de pila y también raíces, pues  mi fallecido padre era de Terrassa;  más allá de la oportunidad del título ,reconozco que a menudo suspiramos porque en muchos casos se “cayera la venda de los ojos”

Sería bueno que se les cayera a una gran parte de esta gente que dirige el país desde muchos ámbitos, aunque a mí me interesa el de la empresa, por aquello, de la creación de riqueza económica, pues todo está relacionado entre sí y con los años aprendes o reaprendes lo que te han dicho toda la vida y no has escuchado y me refiero a lo prosaico …”las cosas pasan por algo” ó mejor, …”las consecuencias siempre responden a determinadas causas” , en refranero español “ de aquellos polvos  vienen estos lodos”, claro que todo esto poco importa cuando sólo se piensa a corto plazo.

Francamente debería ruborizarnos a todos, pero muy especialmente a los que viven de “eso” o sea los dueños del dinero, de las decisiones y de casi todo , que una niña como Gerta Thunberg  les saque los colores nada menos que en la ONU, con referencia al “falso” crecimiento económico verde a costa de cargarse el planeta y nos recuerde que se está sacrificando una civilización simplemente porque unos pocos ganen más dinero poniendo en entredicho esta excusa mágica tan desgastada, que se llama “amor a los hijos” a los que se roba su futuro, con una forma de actuar ligada sólo al enriquecimiento inmediato.

No es difícil imaginar, que a esta última generación, a los que llamamos milenials, les preocupen muy  poco muchas cosas más allá de intentar sobrevivir y disfrutar un poco  de la vida, porqué sus padres tampoco tienen respuestas naturalmente piensan poco en el futuro y a menudo no saben que camino tomar porqué tampoco ningún educador  les ayudó a descubrir sus competencias y sólo les queda soñar, intentar formarse y algo de fortuna, pero se dan cuenta que el sistema actual no parece ir a ninguna parte.

La gente de mi generación, nunca nos dejamos engañar por las promesas de la transición del 78, por tanto, interpretamos la globalización y la maravillosa tecnología como un medio para mejorar la vida de todos, ahora casi nada nos sorprende  y sabemos que no se puede esperar un cambio, cuando no cambia la gente que lo propone y en las promesas  siempre hay una de las partes que se lleva lo mejor, pues la venda de los ojos ya hace tiempo que se nos cayó al suelo desde el  dia  en que tomamos un crédito o una hipoteca, creyéndonos mejorar nuestra vida pero olvidamos que con las deudas ocurre lo mismo que con los votos y  acabas siendo rehén del prestamista que usa el poder que le has dado,  en contra de tus intereses y  descubrimos  que en los últimos 20  años, hay una brecha mayor entre los poderosos y la clase trabajadora y eso, genera venganza en nombre de ideas o religiones.

Y  como quiera que el mundo empresarial no es ajeno a la sociedad, nos damos cuenta que se está creando también otro vacío entre aquellos profesionales que son dueños de un conocimiento, digamos talento útil y que no están dispuestos a “regalarlo” y la enorme masa de empleados que aspira a poco más que cumplir una función a cambio de un salario, realizando a menudo tareas que no le gustan , con jefes que no lideran y en una corporación en la que no creen, a lo mejor porqué se les cayó la venda antes de ponérsela, pero de esto hablaremos otro dia.

La línea de la izquierda.

 

Tranquilos que no va de política, aunque lo queramos o no, forma parte de la vida, pero me gustaría darle otra perspectiva a lo que sería el margen Izquierdo que siempre está presente, quiero recordar que en mis clases de ortografía ya nos familiarizamos con este espacio que debíamos dejar en la hoja de papel para iniciar y seguir las frases con cierta armonía, después los diestros, nos fuimos enterando que teníamos menos habilidad con la mano izquierda, en mi caso y como futbolista practicante casi de por vida, mi pierna menos mala fue la izquierda.

Nos situábamos a la izquierda para proteger y acompañar con el brazo a nuestra pareja y en la mili nos sonaba la “alineación izquierda” para numerar-nos y no digamos nada del “cero a la izquierda” porque se remueve nuestra autoestima, en los números romanos, sirve para restar, a los ingleses, obstinados por ir de contrario, es el carril normal, pero en las carreteras nacionales se adelanta por la izquierda y  también se te “cuelan “por ahí, cuando estás guardando cola  esperando una salida o en un embotellamiento , yo le llamo la línea de los “listos” muy común en este país que nunca aprendió que la democracia consiste en limitar tu libertad donde empieza la del vecino.

Este era el tema metafórico del que quería hablar, pues en el mundo de la empresa como en la vida real, todos buscamos atajos y a menudo las cosas no se hacen bien precisamente por esto. Nos quejamos a menudo de la escasez de talento, de la enorme mediocridad de mucha gente que se dice profesional, de la escasez de mandos intermedios, incluso de la falta de preparación de los políticos que nos gobiernan o que lo hacen ver, pero si lo analizamos de forma muy simple, el problema está en los “atajos”, en esta dichosa línea de la izquierda por la que “colamos” desde las recomendaciones, a los trasvases de cursos en secundaria y no digamos en la mayoría de programas de postgrado, por esta dichosa “titulitis” que parece ser la culminación de una autoestima “plastificada” creyendo que representa el pasaporte al éxito prefabricado.

Cuando nos planteamos la falta de talento, no reparamos que el talento – que todos tenemos en alguna medida- es un conjunto de habilidades y conocimientos, que solo surge y crece cuando se “riega” con la actitud y mucha práctica, o sea, dedicación, repetición y esfuerzo. Muchas veces los educadores, padres ,docentes o responsables, no nos damos cuenta que al facilitar que un alumno pase de curso en curso sin haber aprobado, por tanto sin buenos “cimientos” en realidad, en vez de ayudarlo, lo estamos empujando hacia su propio fracaso porque jamás conocerá su auténtica medida, no debe extrañarnos que esta “otra” sobreprotección en realidad es tan perversa, que impide a muchos jóvenes desarrollar su capacidad real para resolver problemas y posteriormente llegará a frustrarles.

La vida no debe verse como una cadena de atajos, sino como un camino hacia el crecimiento personal a partir del desarrollo armónico de cada uno que le permita descubrir sus competencias y que a la vez le orienten en aquellos campos en los que se sienta más a gusto, simplemente porque está más dotado para ello. No tengo la menor duda que si en el inicio de la formación nos preocupáramos de acompañar a cada niña o niño a fin de que descubra en que puede ser competente, esto sí, con mucha “mano izquierda” el resultado al final sería, conseguir mejores profesionales, preparados de verdad en lo suyo y capaces de sumar en una sociedad que necesita humanizar la tecnología para que esté al servicio de todos y no justo al revés.

Entre el qué y el como

Entre el qué y el como

 

Uno de los grandes mitos de la música fue sin duda Duke Ellington y una de sus frases antológicas era “… en música lo importante no es QUE pieza vamos a tocar sino COMO lo vamos a hacer “ eso sería la esencia del jazz y de la mayoria de relaciones humanas y lo digo porque ya estamos hartos de títulos, etiquetas, tópicos y sobre todo de personas incluso universitarias  que se llaman profesionales, pero que no ejercen mayor oficio que tener un master con derecho a despacho y un smart y  ale ,a repetir hábitos, frasecillas tópicas o incluso métodos mal aprendidos , que no aportan nada positivo o por lo menos útil, ante la inestabilidad del mundo económico, actual, porque la complejidad de cada empresa, servicio o incluso, el ámbito de mercado se transforma constantemente.

En menos de 24 horas , la más importante empresa fabricante de aviones está al borde de la ruina por un accidente del que aún no se conocen ni siquiera las causas, aunque lo más preocupante  es que las primeras excusas  hablan de un “exceso” de automatización, quizás debemos preocuparnos  porqué estamos cerca de aquel  día que anticipara Einstein en que  la tecnología sobrepasará la interacción humana y pasemos a convertirnos en auténticos idiotas.

Todos sabemos la gran influencia que tiene el consumo y la innovación sin límites en la economía en general , y aquí parece más importante: QUE  juguetes, trastos, accesorios, utensilios o incluso productos debemos poseer para aspirar a este modelo “ficticio” de felicidad que nos han vendido , hay que disfrazarse, tener el coche más grande, más vacaciones, los últimos smarts, un cuerpo retocado, estar en las redes  y más cosas para ser “alguien”. Claro que todo ésto frustra a nuestra generación de milenials porque no esta nada seguro de su futuro y tampoco son capaces  de construirse un proyecto de vida , en parte porque tampoco lo tienen sus padres y naturalmente los profesores no tienen que educar sino acompañar.

Ante esta realidad y como simple propuesta creo que deberíamos pensar mucho más en el COMO  hacer las cosas, en como vivir, vestir, tratarnos y educarnos para tener la autonomia suficiente, al menos culturalmente para poder decidir, ésta es la cuestión y no otra, porque el mundo se nos ha hecho global y pequeño gracias a internet y todo nos influencia, sin embargo, las convicciones, los valores, el autoconocimiento y la actitud son individuales, es como si la partitura estuviera escrita y a la vista de cualquier, pero, cada uno debe decidir que instrumento usará y como va a interpretar las notas.

Todo eso está muy bien , pero saben cual es el problema más grande? Sin duda la ignorancia, pero además de eso, lo peor es que no hay directores de “orquesta”, cuesta mucho encontrar referentes en nuestra vida profesional y real, no se trata de buscar héroes que los hay en cualquier lado, sino auténticos líderes , estas persones que tienen credibilidad en los que confías y que sabes que van a resolverte un problema  y éso no se fabrica con un “manual” en la escuela de negocios, éso forma parte del compromiso con los demás y que por suerte muchas mujeres lo vienen asumiendo hace años en sus familias y que deberíamos aprovecharlo en la emprendeduría y que pasa con los milenials? Pues hay que empoderarlos, otorgar confianza, acompañarlos y ponernos de ejemplo por delante, como siempre, el aprendizaje depende de la motivación, el trabajo y la práctica , no hay más.

Los jóvenes y la libertad

A las puertas de tres elecciones , me vienen a la cabeza pensamientos extraños, como por ejemplo, porqué la gente que ha demostradado que sabe gestionar en las empresas no se dedica a la política y no serà por falta de vocación  porque para muchos de nosotros servir a os demás, liderar, organizar, mentorizar y trabajar significa también realizarnos, desarrollar nuestras competencias y construir una cociedad para nuestros jóvenes más libre.

Desconozco como les va en otros paises, pero doy fé que en este país no hemos estado muy afortunados en la elección de estos conciudadanos que deberían gobernarnos y las consecuencias están en la calle : hasta siete leyes escolares en los últimos 35 años, descontento generalizado incluso  con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, especulación permanente en la vivienda, desajustes gravísimos en infraestructuras, con cientos de kilometros de AVE y de autovias de dudoso aprovechamiento y aún sin un corredor para todo el mediterráneo que nos conecte con Europa y encima , escándalos , corrupción y más cosas.

Lo mejor sin duda de este país es sin duda , esta juventud que debe ser el futuro y la consecuencia del trabajo de todos  los ciudadanos de a pie, que resistimos y laboramos ,sin perder este optimismo  tan latino, que nos permite pintar cada dia la vida con los colores de la esperanza y claro está, los millones de autónomos, profesionales y pymes, que suman más del 90 % del PIB, aún teniendo en cuenta la poca ayuda y en muchos casos la nula empatía de la mayoría de políticos  mucho más preocupados por aguantar en la silla que en rendir cuentas a sus votantes.

Por suerte no funciona así el mundo laboral, pues, sin iniciativa personal o cultura emprendedora  seguiríamos en el tercer mundo. No quiero repetirme con los problemas de la falta de liderazgo y la mediocridad evidente, pero nos estamos metiendo en la cuarta revolución industrial y la mayor parte de nuestros jóvenes, siguen desorientados  sin proyecto de vida ye n muchos casos adquiriendo conocimientos convencionales, que difícilmente podrán validar como competencias en el futuro, porque hay muchos currículums de grado que han olvidado que el único sentido del aprendizaje consiste en ser eficientes  y congruentes con el conjunto de la sociedad , por tanto convertirlo en talento y conocimiento útil.

A menudo imagino esta transición hacia el siglo XXI como caminar por un alambre, tratando de avanzar para evitar el precipicio  con la misma metáfora del “corto plazo” a la que me refería hablando de políticos y me niego a creer que no seamos capaces de reinventar-nos y recuperar de alguna forma los valores que nos llevaron  hasta este relativo bienestar que disfrutamos, el camino sería tan sencillo como recurrir a la educación, en un proceso que incluya padres, profesores  y gente de a pie y conste que no es una quimera, hay que recuperar toda esta humanidad que nos hace personas, pues, para dominar la digitalización, debemos  ser los protagonistas, asumir la responsabilidad  y comprometernos individualmente .Nuestros milenials dudan del futuro porque nosotros  que somos su presente no cumplimos  la obligación de construirlo con nuestras decisiones, ni tampoco  ponemos los medios para actuar con ética sobre pilares sólidos pues  regalamos el  voto sin exigir nada, obviamos que nuestro compromiso consiste en ayudarles a superar el miedo de la incertidumbre para que puedan recuperar la confianza en sí mismos.

El chantaje digital

Mientras en Europa nos angustiamos por el progreso de la ultraderecha y miles de inmigrantes siguen en tierra de nadie, los europeos nos dejamos “colonizar tecnológicamente, según el investigador bieloruso Morózov, tanto por China,  que nos vende además de las maquinitas electrónicas, toda la ropa que vestimos y mientras se convierte en una potencia en inteligencia artificial, como por el “amigo” americano, que inventó internet con la excusa de la NASA, pero los ingenuos europeos, ni siquiera contamos con plataformas de big data convirtiendo a  emprendedores, Pymes y profesionales que son el 90 % de la economía del estado , en clientes-rehenes de los dueños de la tecnología.

Los países deberían dejar de mirarse el ombligo de sus miserias y pensar con prospectiva, porqué el mundo es holístico y dependemos de otros,  está bien lo de los  estados, regiones, tribus o  familias, pero al final el individuo decide y hace falta tener la suficiente generosidad y solidaridad, para que al menos en Europa, exista un proyecto ganador, sólido y creíble, para competir con las grandes potencias, porque no queremos perder más batallas, en este combate digital, no debemos permitir que “inventen ellos”, no hay más talento en oriente, ni al otro lado del atlántico, ni tampoco son mejores para gestionar, negociar ó liderar,  ni son más guapos, ni  se visten o cocinan mejor y no es broma, aquí nació su base cultural con los griegos, romanos, el renacimiento, la revolución industrial ,el modernismo, el pensamiento moderno y la abstracción, el primer banco, los gremios, la universidad y los valores que ahora parecen perdidos.

Propongo afrontar el 2019, con optimismo, no compraremos nuevos coches sin asegurarnos  como vamos a pagar la gasolina, nos olvidaremos del plástico, comeremos  con más criterio, porqué desde un cuerpo sano, se piensa mejor y vamos a olvidarnos, unas horas al día de los Smartphone, para estar más con la gente que queremos y que se nos grave su mirada  y  que nos acompañe todo el tiempo la sonrisa de nuestros niños, verdaderos herederos del mundo que estamos construyendo hoy, vamos a tomar nota de las propuestas de nuestros políticos y evaluarlos con la rigidez de la “selectividad” para  constatar si pueden dedicarse a esto y les exigiremos  que empiecen por cumplir la ley, vamos a apoyar y empoderar a todas las mujeres, para que tomen de una vez el mando y gestionen las empresas y la economía, porque nosotros no lo hemos hecho bien hasta ahora y cuando estemos apurados vamos a recuperar nuestra espiritualidad  porqué  parece  ser el camino que nos acerca a la esencia de nuestra verdad, para poder ser libres y más felices.