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Los jóvenes y la libertad

A las puertas de tres elecciones , me vienen a la cabeza pensamientos extraños, como por ejemplo, porqué la gente que ha demostradado que sabe gestionar en las empresas no se dedica a la política y no serà por falta de vocación  porque para muchos de nosotros servir a os demás, liderar, organizar, mentorizar y trabajar significa también realizarnos, desarrollar nuestras competencias y construir una cociedad para nuestros jóvenes más libre.

Desconozco como les va en otros paises, pero doy fé que en este país no hemos estado muy afortunados en la elección de estos conciudadanos que deberían gobernarnos y las consecuencias están en la calle : hasta siete leyes escolares en los últimos 35 años, descontento generalizado incluso  con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, especulación permanente en la vivienda, desajustes gravísimos en infraestructuras, con cientos de kilometros de AVE y de autovias de dudoso aprovechamiento y aún sin un corredor para todo el mediterráneo que nos conecte con Europa y encima , escándalos , corrupción y más cosas.

Lo mejor sin duda de este país es sin duda , esta juventud que debe ser el futuro y la consecuencia del trabajo de todos  los ciudadanos de a pie, que resistimos y laboramos ,sin perder este optimismo  tan latino, que nos permite pintar cada dia la vida con los colores de la esperanza y claro está, los millones de autónomos, profesionales y pymes, que suman más del 90 % del PIB, aún teniendo en cuenta la poca ayuda y en muchos casos la nula empatía de la mayoría de políticos  mucho más preocupados por aguantar en la silla que en rendir cuentas a sus votantes.

Por suerte no funciona así el mundo laboral, pues, sin iniciativa personal o cultura emprendedora  seguiríamos en el tercer mundo. No quiero repetirme con los problemas de la falta de liderazgo y la mediocridad evidente, pero nos estamos metiendo en la cuarta revolución industrial y la mayor parte de nuestros jóvenes, siguen desorientados  sin proyecto de vida ye n muchos casos adquiriendo conocimientos convencionales, que difícilmente podrán validar como competencias en el futuro, porque hay muchos currículums de grado que han olvidado que el único sentido del aprendizaje consiste en ser eficientes  y congruentes con el conjunto de la sociedad , por tanto convertirlo en talento y conocimiento útil.

A menudo imagino esta transición hacia el siglo XXI como caminar por un alambre, tratando de avanzar para evitar el precipicio  con la misma metáfora del “corto plazo” a la que me refería hablando de políticos y me niego a creer que no seamos capaces de reinventar-nos y recuperar de alguna forma los valores que nos llevaron  hasta este relativo bienestar que disfrutamos, el camino sería tan sencillo como recurrir a la educación, en un proceso que incluya padres, profesores  y gente de a pie y conste que no es una quimera, hay que recuperar toda esta humanidad que nos hace personas, pues, para dominar la digitalización, debemos  ser los protagonistas, asumir la responsabilidad  y comprometernos individualmente .Nuestros milenials dudan del futuro porque nosotros  que somos su presente no cumplimos  la obligación de construirlo con nuestras decisiones, ni tampoco  ponemos los medios para actuar con ética sobre pilares sólidos pues  regalamos el  voto sin exigir nada, obviamos que nuestro compromiso consiste en ayudarles a superar el miedo de la incertidumbre para que puedan recuperar la confianza en sí mismos.

El chantaje digital

Mientras en Europa nos angustiamos por el progreso de la ultraderecha y miles de inmigrantes siguen en tierra de nadie, los europeos nos dejamos “colonizar tecnológicamente, según el investigador bieloruso Morózov, tanto por China,  que nos vende además de las maquinitas electrónicas, toda la ropa que vestimos y mientras se convierte en una potencia en inteligencia artificial, como por el “amigo” americano, que inventó internet con la excusa de la NASA, pero los ingenuos europeos, ni siquiera contamos con plataformas de big data convirtiendo a  emprendedores, Pymes y profesionales que son el 90 % de la economía del estado , en clientes-rehenes de los dueños de la tecnología.

Los países deberían dejar de mirarse el ombligo de sus miserias y pensar con prospectiva, porqué el mundo es holístico y dependemos de otros,  está bien lo de los  estados, regiones, tribus o  familias, pero al final el individuo decide y hace falta tener la suficiente generosidad y solidaridad, para que al menos en Europa, exista un proyecto ganador, sólido y creíble, para competir con las grandes potencias, porque no queremos perder más batallas, en este combate digital, no debemos permitir que “inventen ellos”, no hay más talento en oriente, ni al otro lado del atlántico, ni tampoco son mejores para gestionar, negociar ó liderar,  ni son más guapos, ni  se visten o cocinan mejor y no es broma, aquí nació su base cultural con los griegos, romanos, el renacimiento, la revolución industrial ,el modernismo, el pensamiento moderno y la abstracción, el primer banco, los gremios, la universidad y los valores que ahora parecen perdidos.

Propongo afrontar el 2019, con optimismo, no compraremos nuevos coches sin asegurarnos  como vamos a pagar la gasolina, nos olvidaremos del plástico, comeremos  con más criterio, porqué desde un cuerpo sano, se piensa mejor y vamos a olvidarnos, unas horas al día de los Smartphone, para estar más con la gente que queremos y que se nos grave su mirada  y  que nos acompañe todo el tiempo la sonrisa de nuestros niños, verdaderos herederos del mundo que estamos construyendo hoy, vamos a tomar nota de las propuestas de nuestros políticos y evaluarlos con la rigidez de la “selectividad” para  constatar si pueden dedicarse a esto y les exigiremos  que empiecen por cumplir la ley, vamos a apoyar y empoderar a todas las mujeres, para que tomen de una vez el mando y gestionen las empresas y la economía, porque nosotros no lo hemos hecho bien hasta ahora y cuando estemos apurados vamos a recuperar nuestra espiritualidad  porqué  parece  ser el camino que nos acerca a la esencia de nuestra verdad, para poder ser libres y más felices.

 

La magia de la educación

No sé si hablar de educación, de formación  o de masters,  de lo último creo que no, aunque por mi experiencia  sé de que va, pero quédaos  con un lema que juro no he copiado a nadie, al menos conscientemente y que  a menudo les digo a  mis alumnos : “el mejor master es la calle” , pues claro, es el learning by doing y no hay más , se aprende haciendo, lo demás es teoría que sirve para inspirar pero después hay que saber aplicarla de forma competente.

Bueno una cosa más, los políticos son políticos y no quiero ser prosáico pero en un país en el que cualquiera puede serlo entendido desde la forma más perversa, pues al final , vemos estos espectáculos tan oníricos  que poco tienen que ver con la realidad de la gente, pues a los ciudadanos les importa poco el curriculum y los masters, lo único que quieren es que se tomen decisiones para mejorar colegios, sanidad y justicia social, las guerras entre partidos ni las entienden, ni las comparten ni las quieren, porque tampoco  se las creen.

Yo voy a lo mío, o sea las empresas y que son las “victimas” de un sistema educativo  que lleva demasiados años  bajo sospecha  y que en el fondo no levanta cabeza, no hace falta ser muy listo , para darse cuenta que toda esta ligereza con la que se trata el tema de los “masters” en el fondo oculta una realidad, que no es otra que la educación o sea “ ética, valores y carácter” y un par de cosas más , “envidia” necesidad e superar la realidad propia con méritos de papel y otra más importante “pereza” otro de nuestros pecados de raza, cuando se plagia, se copia, se descuidan obligaciones, sólo se debe a la pereza ¿O no?

A menudo me he referido a la crisis de liderazgo que sufrimos en todos los niveles, a la necesidad que tienen las empresas de conseguir talento, personas con espíritu emprendedor, capaces de tomar decisiones, de inspirar de acompañar a otros y por favor, que sean honestas. Sin duda este enorme “gap” que sufren la mayoría de empresas no se resuelve en un dia, sino que forma parte de un proceso que puede promover un cambio en la sociedad y no es otro que la educación.

Como jurista, sé perfectamente que no se puede juzgar otra  verdad  que los hechos probados y  por tanto los profesionales que recibimos en las empresas no son otra cosa que el resultado de una experiencia personal y humana , por tanto el fruto de una educación y en este país , en mi opinión , de forma poco acertada , existe un exceso de “paternalismo” en todos los ámbitos que van desde la familia  a la escuela y a menudo la administración, hablo de esos valores con los que se educó mi generación que van desde el respeto, la comunicación, el esfuerzo, la meritocracia y porque no, de generosidad, desgraciadamente nada tiene que ver con lo que vemos en la calle, el ejemplo por muy retórico que sea es que no se respetan ni abuelos, ni padres, nadie escucha más allá que su smartphone, la forma de conocerse es el facebok o Instagram, no hay que esforzarse mucho para pasar de curso o hacer un erasmus, becas para todo el mundo, poco control en subvenciones y los masters superan el curriculum, en vez de ser al revés, o sea nada que ver con un modelo en que se premie el talento y el trabajo , por eso la gente a menudo no aspira más allá de mantener sus mínimos y su mediocridad.

Claro que es mejor predicar que dar trigo, pero por desgracia los que publicamos opinión, no podemos hacer otra cosa, aunque yo tengo la fortuna, de poder seguir ejerciendo cierta actividad docente y trato de actuar en consecuencia con lo que pienso con la esperanza de que exponiendo mi verdad me sienta un poco más libre.

A-propósito-del-mago-de-Oz

A propósito de Oz

Por Miquel Bonet, escritor, abogado, autor de “Búscate la vida”

Si la vida fuera un cuento, todo lo que hacemos se recrearía entre realidad y ficción, aunque a menudo, el mundo real nos devuelve a una realidad que en el caso de la economía y las empresas, se traduce drásticamente en algo que llamado resultados, creo que es una lástima porque se vive muy bien trazando expectativas en un papel ignorando sus consecuencias, quizás una de las grandes ventajas que tiene cumplir años , sea que probablemente veas un poco peor, por suerte no es mi caso-sigo sin gafas- pero está claro que vés mucho más.

Algo gordo debió convulsionar el universo en las últimas semanas, porque casi a la vez, cambia el gobierno, alguien de la realeza entra en prisión, se va el único coach capaz de ganar tres champions correlativas y los pensionistas dan una tregua, aunque dudo llegue a los 100 dias.

El caso es que los nuevos políticos que mandan, parece ser que al menos, parecen buenos en lo suyo y además hay mayoría de mujeres, todo ello con el boato que la retórica con lleva , pero en esta cadena de buenas decisiones- que deberán probarse- he notado de entrada, algo distinto y esperanzador y no es otra cosa , que la decisión de un líder al colocar a profesionales que- al menos sobre el papel- parecen mejores que él mismo.

Naturalmente no hace falta que sean amigos, ni que algunos de ellos sean inexpertos como políticos, baste que sean eficientes en su trabajo, pero sin duda y para los que procedemos del mundo empresarial, nos sorprende este “formato” de gestores, que hasta parecen reunir competencias, al menos técnicas, para abordar el reto que significa gobernar un país anárquico por autonomasia, complejo por su naturaleza variopinta y poco armonioso a tenor de las permanentes sutilezas y recelos entre comunidades y que difícilmente se envuelven en la misma bandera a excepción de los éxitos de la “roja”, que algún mandamás ha querido torpedear-sin éxito-horas antes de un mundial.

Claro está que aquello de los líderes carismáticos e inspiradores, habrá que buscarlo o imaginarlo en los cromos, entre youtubers, quizás en algún programa mediático y esto sí, prefabricados por factorías de marketing. Aunque  para encontrar líderes de verdad deberíamos tomar lecciones del  camino amarillo del Mago de Oz y “empezar desde el principio”, tratar de inspirar “la confianza”con gobernantes nuevos, no “tratar de ser lo que no son” gestores heterodoxos y singulares que pueden aportar lo propio a una idea común, ”pensar en positivo” y “nunca rendirse”, quizás sea simple pero es obvio pero este mismo sentido común mueve a los emprendedores que siguen sus propios sueños, pues al final lo  más importante no és lo que todo el mundo te quiere vender sino lo que cada uno decide comprar.

El gran error de muchas empresas, organizaciones y personas consiste en creerse que la gente les sigue por lo que son realmente como seres humanos, cuando la verdad es que son los intereses personales, las conveniencias o la necesidad lo que provoca adicciones que duran el tiempo justo en que son sustituidas por otras más oportunas, desconozco la parte de “cuento” que tiene la vida, normalmente muchas pequeñas historias brotan de la experiencia y la imaginación de sus autores , pero puedo asegurar que el mejor relato es el que construye cada uno con su propia vida.

 

 

Olvidate-de-paradigmas

Olvídate de paradigmas.

Por Miquel Bonet, profesor, abogado y autor de “Búscate la vida”

Poa gente describió mejor la utopía como el uruguayo  Eduardo Galeano, quien imaginaba una pequeña historia sobre el significado de la utopía “ Ves esta línea en el horizonte? Entonces  camina unos pasos hacia ella; pero no voy a llegar nunca  allí ,es lo que dirías- Claro que no, pero caminarás y de eso trata la utopía “, está claro, se trata de caminar, de intentar, de moverte de ir hacia algún lado y no sólo avanzar hacia la tecnología, pues en un mundo cada vez más globalizado y con el peligro de olvidar ,ignorar o menospreciar el patrimonio cultural próximo, mirar atrás a menudo nos sirve para acertar la dirección idónea.

Me preocupa que tengamos que hablar tan a menudo de la ética porqué eso es malo,Tácito decía que si el mundo funcionara de verdad, no harían falta abogados, ni cerraduras en las puertas, cuanta razón  tenía, porqué hoy tenemos más de 60.000 leyes en este país y a menudo otras tantas interpretaciones, pero probablemente olvidamos, que la ley no debería contener palabras, sino actos.

Naturalmente resulta muy difícil resistirse a aceptar algo  cuando uno sabe que no lo merece y para estos casos, se inventó la ética; los que nos dedicamos a esto de la docencia y el coaching, a menudo nos damos cuenta que existe un gran jefe, sólo cuando ha conseguido que no se note su falta, no obstante  para que la gente sepa exactamente lo que tiene que hacer, debe existir un liderazgo inspirador capaz de conseguir que cada uno se motive lo suficiente y busque lo mejor de sí mismo, porque un buen líder prefiere dar aire a ahogar a los que dependen de él (Paco Grande) y claro está, todo eso tiene que ver con querer a la gente, que siempre  es preferible a manipularla y para ello debe empeñar esfuerzo, sacrificio y ejemplo, no hay otro camino.

Seguro que todo eso no tendría mayor importancia, sino fuera porque , al hablar de liderazgo individual y colectivo, estamos viendo los valores, la ética y el humanismo como una utopía, nos sobran motivos.Vivimos en un escenario, en el que la utopía se ha convertido en  la esperanza de la gente de buena  fe, la combinación entre política y honestidad, entre mandar o dirigir o sencillamente entre dejar hablar y escuchar parece que no tiene que ver con este siglo.

Unos dias antes de escribir este artículo, escuchaba una frase de nuestros jovencísimos milenials de eurovisión “La verdad es que quedar en el puesto 23 , es una mierda” así de claro y concreto y  más allá del contexto,  pensé para mí , “Que buena esta honestidad espontánea”, este tipo de reacciones por parte de gente cercana a la generación de mis nietos, me permite esbozar un rayo de esperanza en estos jóvenes y ojalá que los sea en las generaciones del futuro, porque todo empieza por el camino de la verdad ,llamando a las cosas por su nombre.

Habría que dejar de tratar el mundo empresarial atribuyendo paradigmas vacíos, como la importancia de las personas, la bondad del liderazgo, la responsabilidad social,  la igualdad de género o la peor, afirmar un falso culto al “cliente” como justificación de la finalidad empresarial, porqué en la práctica , las personas pasan a ser unidad de coste , la mayoría de líderes son simples jefecillos a los que lo único que les preocupa es que se cumplan objetivos y le permitan cobrar su bonus, la RSC, es poco más que una siglas de marketing, que buscan justificar cierta relevancia externa, pero que no se cumplen ni siquiera con los propios empleados y al final para el cliente, sólo interesa, su capacidad de compra y ya no nos creemos este apostolado retórico de la publicidad, que es la misma manipulación de los partidos políticos, porque sólo hay una verdad y no es utopía:  la gente verdaderamente honrada, no es corrupta, ni vive a costa de otros y trata a los demás como le gustaría ser tratado y cumple un código de dignidad personal, que se denomina: su ética y sus valores y seguro que esto no es utopía y recordando de nuevo  a Galeano “ Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran,se reconocen y abrazan  y este lugar es mañana”.

 

NO-VALE-TODO-CON-TECNOLOGÍA

 

Por Miquel Bonet, Profesor , abogado, autor de Búscate la vida

Sin duda vivimos unos tiempos complejos y lo son tanto, porque al mismo tiempo que estamos progresando, parece que  estamos caminando hacia atrás como los cangrejos, pero con limites perversos, a mí me recuerda un poco la frasecita de la “reina  roja” del cuento extraordinario que nos dejo Lewis Carol  “Alicia en el país de las maravillas”  , la reina le dice a Alicia “ aquí tienes que correr a toda velocidad para poder permanecer en el mismo lugar”, sin duda sería aplicable para esta generación de nuevos universitarios que se enfrentan a un mundo laboral cambiante y a  esta digitalización que hace envejecer las cosas antes de que aprendamos a utilizarlas.

Todo eso de la tecnología está muy bien , pero la cuestión está en conservar los valores y el aprendizaje que nos hizo llegar hasta aquí y a mí me preocupa, el desconocimiento de la historia que tienen nuestros jóvenes, a nadie le importa lo que pensaba Marco Aurelio o quien era Arquímedes, a pesar de que inventara la primera máquina de vapor hace más de 2000 años, tampoco les preocupa saber porque existió la revolución Hippie en el 68, ya que tienen  otros símbolos, el problema es  que alguien dicte el camino de su vida porque no quieren o no saben tomar sus propias decisiones, quizás porque no tienen  criterio y al final resulta que Justin Bieber les dice como deben actua, Hollywood, les dice que el cine son los transformers, vengadores y zombies o Mark Zuckerber, les invita a que cuenten lo que están haciendo las 24 horas del dia, incluso hay un Mobile Congress, que por sólo“799 euros” de entrada te pone al dia

Y el problema no está en las herramientas, porque estos iPads, tablets o las App, son ingeniosas y sin duda útiles en muchos casos, porque yo me sumo a la comunicación en todas sus fórmulas, el problema está en lo que podría ser “el letargo cerebral“ y que toda ésta plasticidad neuronal que tiene nuestra juventud, reste la capacidad de conocerse mejor, pensar antes de actuar, racionalizar, aprender otras cosas o peor , que la tecnología “mate” la curiosidad, porqué entonces nos encontramos con gente que funciona como un “zombi-robot” obediente a los mandatos del sistema o de las redes, pero incapaz de recuperar su voluntad de decidir y cuya consecuencia en el mundo laboral les convertirá en puros especuladores de “tendencias” aplicadores de unas metodologías que les vienen dadas y muy poco capaces de liderar nada que no sea individualismo y por tanto inútiles para buscar el progreso al servicio de la gente que contribuya a mejorar el mundo, pues su compromiso es nulo.

Hay algo muy cierto y que los docentes los vemos y vivimos en nuestra experiencia diaria y es que  todo lo que significan los avances técnicos,  la digitalización  y la apertura de mente, todo eso es bueno , pero cuidado con la parte perversa de nuestro marketing, de nuestro consumismo, del atentado constante a la naturaleza, porque todo  lo que es malo y no aporta valor, la tecnología lo hace peor.

Corriendo-hacia-el-precipicio

 

No escuchamos a Hawking, cuando nos advierte que deberemos marcharnos de la tierra ni  a mi admirado colega e ilustre paisano el paleontólogo Eudald Carbonell, cuando nos advierte sobre el  ocaso de nuestra civilización, que nos llevará al colapso humano; en parte, gracias al descontrol de la tecnología y como nos advirtió Orwell , al colectivismo burocrático, que  ya ha llegado en forma de drones, bits y big data, nuestro smartphone, controla desde nuestra ubicación, gustos, relaciones sociales, alimentación y claro está, nuestras miserias, todo en un inmenso Plan de Marketing, en el que nosotros somos sujetos activos y víctimas.

En la empresa, más de lo mismo, los protocolos han vencido la libertad de acción, la gente no piensa porque alguien lo ha hecho por ella, sólo se mide la innovación por el resultado que aporta a corto plazo ( ahora se llama “poner en valor”) y al final todos formamos parte de un engranaje en el que se manipula, hasta lo que decides comprar.

Un universo de gregarios, que se sienten felices porque tienen cosas que caducan desde el momento en que se poseen y generando una fuerza centrífuga de oferta y demanda inmediata, que acaba expulsando a los que se resisten, porque el comercio ha pasado a ser  vasallage de marcas y nuevos inventos que normalmente aportan poco más que la distracción  efímera y ¿ en dónde quedan los valores, los sentimientos o mejor, la maestría, las buenas prácticas, la profesionalidad o incluso la competencia? Pues en los  discursos que se escriben detrás de la “masteritis”, en las frases con que somos bombardeados a diario por poetas  auténticos, pero ingenuos en la práctica, pero la desigualdad en que vivimos, leva al conflicto y al final con la voracidad tecnológica, la destrucción.

La verdad humana, se reproduce también, en la vida empresarial, a nadie le interesa realmente la autenticidad, sino la oportunidad de beneficiarse de sus consecuencias y sino, ¿como justificaríamos que sigamos votando a políticos que sabemos que son mediocres, sin entrar en otros vicios, o porque en las empresas especialmente las grandes y poderosas, se valoran más los aplicadores que los estrategas? Pues por lo mismo, proyectamos nuestra inseguridad buscando candidatos que pensamos son limitados para garantizar una posición de comodidad, hasta los jefes  que deben tomar decisiones, dan órdenes mandando copia a media plantilla, por el terror a su responsabilidad y los de marketing se ponen las botas haciéndonos creer que seremos más bellos, fuertes, poderosos y menos vulnerables, comprando lo que venden.

No nos engañemos, en la vida real tenemos un Gran Hermano vigilante que está mediatizando nuestra forma de vivir e incluso de pensar, ignorando que la religiosidad no tienen nada que ver con frases o imágenes sino que és una actitud interior, que la competencia , el liderazgo o la calidad , no tienen que ver con una salario, una posición o un título , sino que es “una forma de pensar y hacerlas cosas y que el conocimiento no llega por las wikis o internet, sino por la experiencia personal y la comunicación con los demás.

No sé si al final  será la tecnología, la robótica o la digitalización quienes acabarán decidiendo nuestras vidas, pero por si acaso, yo os invito a reflexionar como era la vida en blanco y negro, como nos sentábamos a la mesa a hablar entre nosotros tomando la servilleta con la mano en vez del móbil , a contratar a la gente preguntándole por su ilusión o por sus proyectos y por su vivencia, mucho más que basarnos en  datos curriculares siempre huecos de su experiencia de vida, porqué el futuro se construye caminando y lo pasado ya es inevitable ,hay que animarse, porque quizás aún tengamos tiempo para hacerlo mejor.

 

 

Y si aprendieras un oficio?

Estamos hartos de escuchar que las cosas están mal, que si los gobernantes no cumplen, que las leyes no sirven, que el paro sigue, que parece que no hay trabajo para todos y que siguen los agravios a seniors y mujeres, pues sí, estas cosas pasan y todos tenemos nuestra verdad, pero en economía, debemos centrarnos en la creación de riqueza con el esfuerzo y el trabajo individual y seguir.

Se está diciendo por ahí, que la generación actual de jóvenes, está destinada a vivir peor que sus padres y se dan muchos argumentos, aunque todos convergen en una clave que no es otra que la educación, pues al final somos la consecuencia de lo que hemos aprendido y desarrollado; como el carácter y  valores tienen que ver con lo que hemos “mamado” en casa, en la escuela, en la calle y naturalmente en los medios.

Los docentes decimos que no es lo mismo enseñar que aprender y por igual razón, ni el hábito hace al monje, ni la titulación hace al maestro, una cosa será cumplir un ciclo académico y otra ser apto o competente para poner en práctica lo que se supone has aprendido y el fin último consiste en llegar a ser feliz, que en el trabajo equivale a una de mis máximas: hacer aquellas cosas que más te gusten, si es posible mejorando la sociedad y que te paguen por hacerlo.

Para estos jóvenes que os negais a aceptar una vida mediocre y aspiráis a construir un futuro que cumpla vuestras expectativas, pienso que debéis planearos “buscarse la vida”, partiendo de dos premisas, conocerte lo suficiente para saber en que eres bueno y atreverte a hacerlo lo mejor posible y esto equivale a saber el oficio porque si eres bueno te contratarán antes.

Una observación del entorno, nos permite darnos cuenta de lo que se oculta detrás de aquellas cosas que no funcionan, por ejemplo, la clase política tiene poco oficio, porque no nadie le pidió una acreditación académica para dedicarse a eso y en la educación, sobra la rutina,  porque ha llegado el tsunami de la innovación y debemos cambiar el chip y los responsables de centros educativos deben adaptar su marco mental, explorando nuevas formas de enseñar, y el profesor deberá acompañar a alumno en un proceso educativo, que funcionará con equipos , la familia deberá implicarse, rechazar hábitos perversos como el uso permanente de smarts, en la vida doméstica, seguir métodos con el objetivo de que se pueda convivir mejor y aprender de verdad un oficio, porque lo que asegura el futuro, es el talento, olvidaos de carreras -que valen para todo-, siempre es mejor un buen ciclo profesional, porque lo único que te garantiza un buen salario, no es el título, sino lo que sabes hacer.

Es verdad que vivimos tiempos líquidos, de cambio permanente, en un mundo global para todo lo bueno y lo malo, ya que la constante estimulación mediática, no deja tiempo para pensar, pero tenemos que recuperar la fuerza del individualismo, del conocimiento personal, y de los valores, con la mejor actitud, porqué el reto no debe ser competir con robots, sino humanizar de verdad la tecnología para que esté a nuestro servicio y no al revés.

Sin duda, la robotización tendrá un papel importante en la producción de este futuro apasionante, pero sólo sustituirá aquellos trabajos rutinarios, previsibles y con relativo valor añadido, pues no tienen la genialidad humana, la capacidad de improvisar, de desaprender , de adaptarse y obviamente no pueden emocionarse, entonces no perdamos de vista  que en nuestra vida sólo fijamos aquellos recuerdos, aquellos momentos o palabras compartidas, que tenían detrás una emoción, porque el alma, jamás puede clonarse.

 

Donde-vas-triste-de-ti

 

No quiero ni pensar que los únicos que nos preocupamos por la gente, seamos los que llevamos tantos años trabajando en Recursos Humanos, pues formamos  una extraña especie que se siente feliz cuando la gente disfruta de un trabajo que le permite cierta calidad de vida; aunque nos lo ponen difícil, de verdad, ya que por mucho que tratemos de inspirar desde el aula y en cualquier foro posible  con mensajes positivos, animando a conquistar competencias transversales, desarrollar el talento propio y hacer mejor las cosas, después llegan  las dudas sobre la honestidad de políticos o clase dirigente  y el discurso de valores, ética, eficiencia o liderazgo se nos va a paseo.

La parte fea de la economía, es que tiene poco que ver con las ideas, porque al final todo se traduce en los puñeteros números, al final se trata de tener un buen salario o muchos ingresos para vivir mejor, gastar más, dando trabajo indirecto a más gente,o sea si te esfuerzas más para ganar más dinero se supone que ayudarías a aumentar la empleabilidad, más gente trabajando, que consumiría más y aumentaría el circulante de dinero, por tanto habría más prosperidad para el conjunto y esto estaría bien en una economía productiva, pero no funciona asi  y conste, que tengo poco de economista pero puedo ver como está la gente de la calle y parece que el beneficio general, se lo llevan algunos especuladores pues aquí sobran empleadores y faltan buenos empresarios..

A menudo me planteo si esta codicia  en todo y para todo va alguna parte, cuando la cuestión debería ser construir un modelo económico y social  en el que participe el que quiera y  en el que, con algunos matices, cada uno pudiera aportar cierto esfuerzo, experiencia e innovación en beneficio del conjunto y que significaría un indicativo de prosperidad , pero los que no quieren más que sobrevivir al menos que no entorpezcan.

Como siempre , el caballo de batalla, pasa por la educación. Presumimos de tener miles de jóvenes en la universidad pero, que después no tienen trabajo, porque no están cualificados en competencias o sea habilidades conocimientos experiencia y actitud o no hay puestos o perfiles adecuados a su formación, mientras, tenemos auténticos déficits en FP, sí, lo digo bien, nos falta gente de oficio además de  técnicos o ingenieros, el paradigma consiste en fortalecer la vocación libre y espontánea, o bien tratar de inducirla desde una óptica de mundo global, tecnológico, pero sin perder su componente humana.

Nadie se atreverá a enfrentarse al progreso tecnológico, entre otras cosas porqué es imposible, pero quizás deberíamos ser capaces en estos tiempos líquídos que vivimos, de construir ciertas reglas y principios dentro de esta red  digital, para  priorizar lo que realmente es importante, renunciando a crear necesidades superficiales que mantienen economías sin valor añadido y que contribuyen a la frustación de los que hipotecan horas de su vida para poder pagar un consumo absurdo, comprando ”cápsulas de felicidad” limitada y sin trascendencia para nadie, tristes aquellos que empeñan su tiempo solo para satisfacer sus caprichos, obviando que nuestra propia vida tiene sentido, cuando contribuye a construir la de los nuestros.

Suspenso-a-los-políticos.

Quién de nosotros no ha avisado a un fontanero ante un escape de agua? Bien, imaginemos que cuando se presenta a nuestra casa, viene sin equipo y con un un libro de instrucciones para buscar la avería, nos sorprendería ¿verdad? Ocurre  lo mismo con andar en bicicleta, cuando aprendimos, lo hicimos simplemente montándonos a una bici y sufriendo alguna caída, porque no hay otra forma, los manuales no sirven, sólo vale la práctica. Pero curiosamente, nuestros políticos, como máximo vienen con el manual, a veces con un título universitario o alguna experiencia en la función pública, pero la mayoría nunca vivieron la gestión empresarial, no movieron recursos, no organizaron proyectos  ni siquiera lideraron más allá que una peña o la comunidad del barrio.

Las personas que han pasado su vida en una empresa privada, tratando de optimizar su gestión dia a dia, presionado por objetivos, condicionado por la competencia, tratando de justificar su sueldo para demostrar permanentemente su eficiencia, seguramente saben de que estoy hablando y si además han contribuído a mejorar el trabajo de los demás, desde un área de recursos humanos, han seleccionado por competencias, han promovido planes de formaçión o bien optimizado el plan de carrera de otros, saben lo que es la gestión.

La mayoría de nuestros políticos, jamás han pisado una empresa que es precisamente el motor que mueve un país, no saben en que consiste generar recursos que se deban administrar con diligencia y honestidad, ni siquieran aprendieron a dirigir, aunque en algún caso han ejercido cierto liderazgo social, la mayoría no saben comunicar, por tanto no escuchan y claro, no tienen la mínima idea de lo que representa negociar, el resultado aquí es evidente, con la ingente cantidad de recursos mal empleados, trenes AVE, que no van a ninguna parte, autovías solitarias, obra pública absurda y lo peor, subvenciones sin sentido porque no suponen ninguna obligación para el que las percibe; como ejemplo el famoso subsidio de desempleo, que pagamos entre todos pues la cuta individual es un porcentaje mínimo, cuya finalidad sería dar una ayuda  temporal y limitada con la obligatoriedad de buscar empleo, aunque muchos lo interpretan como unas vacaciones pagadas y nadie controla la acción de búsqueda.

Crticar es fácil y que deberíamos relativizar lo asumo, pero sin duda, la idea que subyace, es que nadie exige a los políticos y a la mayoría de administradores de bienes públicos, que sean profesionales, mientras que un taxista debe acreditar su oficio, y lo mismo un médico, abogado, pastelero o albañil ;pero al político ¿Quién le pide un carnet profesional? Y yo me pregunto ¿no deberíamos exigir a la gente que se supone gobierna o gestiona los recursos que aportamos los trabajadores, en forma de impuestos, tasas, cotizaciones etc, que haga algún curso o tenga una formación adecuada? A un trabajador que hace mal su trabajo se le despide, pero ¿Quién despide al político lerdo? esperamos 4 años? Quien fiscaliza lo que hace? Otros incompetentes como él? Y como resolvemos la crispación que a menudo provocan a los ciudadanos? Yo sugiero la mentorización, hay profesionales provinentes del mundo empresarial  que seríamos muy solidarios para ayudar si hay actitud para ello, hay mucho talento injustificadamente apartados de la gestión empresaarial que podrían colaborador, aunque para eso, haría falta sentido común de os que tienen el poder y algo más de humildad para asumir lo que no saben. Que lástima que no hayan evaluaciones trimestrales, o selectividad, porque caerían muchos suspensos, se lo aseguro.