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Es-que-ya-no-somos-robots

 

Hace unos días, cayó en mis manos un informe muy interesante, hablaba de aquellas tareas y empleos que podrían ser realizadas en un futuro próximo por robots, elaborado-supongo- con la rigidez  esperada por McKinsey Quarterly , analizando las funciones laborales, susceptibles de poder automatizarse en el futuro.

Así por ejemplo, la dirección de personas se le considera “difícil” de robotizar, mientras la interacción con otros, parece más fácil, tema  interesante  en lo referente a los trabajos físicos, en que somos perfectamente reemplazables, también es relevante que en Educación, pueda ser automática la aplicación de conocimiento, a saber de  qué conocimiento hablamos.

El artículo concluye advirtiendo que la robotización podría transformar el entorno laboral, dejando al criterio de los líderes la decisión de automatizar aquellas tareas en función simplemente de la productividad y yo diría más bien de “reducir costes”.

De hecho en el siglo XX, ya se produjo un cambio en la forma de trabajar, la maquinaria, las cadenas de montaje, la organización de la producción en serie, buscaban objetivos de rentabilidad y en este siglo, el desarrollo tecnológico y la digitalización de todo, van por el mismo camino, o sea producir, muy barato y vender muy por encima de lo necesario.

Lo que para algunos puede resultar un avance en las formas de organización y dirección empresarial  y un signo  evidente de prosperidad, para otros, como yo, no es otra cosa que  la aplicación del materialismo “a saco”, que persigue por encima de todo el enriquecimiento de algunos y el sometimiento de la mayoría a los mandatos de un mercado repleto de bienes y servicios, la mayoría prescindibles y que lejos de mejorar la calidad de vida de la gente, la llevan a la más absoluta opacidad, pervirtiendo su capacidad de decisión individual, al convertirlos en rehenes de un sistema del que es difícil escapar.

Cuando la capacidad de decisión, no deriva de un razonamiento libre, cuando el método, la inercia del sistema o las decisiones de “otros” superan la posibilidad de dialogar, discutir o en su caso buscar nuevos caminos, es lo más parecido a la robotización. El robot no piensa, no decide, no inventa, o delibera, ni siente y este es el escenario tan cercano que ya vemos en muchas empresas, hoy tenemos hasta jefes robots, incapaces de pensar por sí mismos que aplican lo que les han programado, y lo vemos a menudo en nuestra vida diaria, camareros que no escuchan, dependientes que no saben, obreros pendientes de la hora del cierre, millones de “aplicadores” incapaces de pensar por sí mismos.

Y en la calle, familias en las que cada miembro sólo habla con su móvil, comunicación forjada en la base de frases hechas”ya te llamo” “ a ver cuando cenamos”ó este “hasta luego” que evidencia poco más que una rutina, la gente se escapa de sí misma ya sea para comprar “un master” apuntarse a viajes organizados o comida en conserva. ¿Cuántos aventureros hay? ¿Quién cocina para los suyos? O mejor…¿quién es capaz de cerrar el televisor en la comida y hablar con sus hijos? , Quien te llama para saber como estás? , Quien te reconoce lo bien que haces tu trabajo? ¿Quién te evalúa y te lo dice? ¿Quién estudia simplemente para hacer mejor su trabajo?  Pues eso, ya casi somos robots.

Ni-principios-ni-comunicación

Estos son mis principios , si no le gustan, tengo otros”  genial frase de Groucho Marx, nunca pierde actualidad y menos, en estos momentos en que vivimos. No sé si la vida empresarial, tiene alguna relación con el momento político, me temo que sí, que tiene relación con las formas y los comportamientos de la sociedad actuales, en la historia de la humanidad, nunca hemos vivido un momento tan especial, desde el punto de vista ético, ni tampoco se ha subliminado tanto el cinismo, en todos los ámbitos de la convivencia.

Posiblemente el gran fracaso de esta fase final de nuestra era, como dicen  algunos paleontólogos, como Eudald Carbonell (la evolución sin sentido) sea, haber cambiado lo que entendemos por comunicación, o sea empatía, feedback, escucha y repercusión emocional, en diálogos jerárquicos, sobre-información(no comunicación), manipulación, egocentrismo y vulgarización  del ser humano, siendo cada vez más territoriales.

Nos preocupa la inseguridad que vivimos en Europa, por la radicalización de un pequeño colectivo, que no representa a  millones de confesión musulmana y que nadie, sabe como combatirlo, pues la alternativa, diríamos occidental, se basa en principios, frágiles y mucha demagogia contradictoria, que habla de la  cultura de calidad de vida,  dirigida a satisfacer y generar  mayor consumo de bienes, o sea disfrute limitado para unos pocos y nada que mejore la sociedad en su conjunto, obviando que si la tecnología o los avances evolutivos fueran de la sociedad, todos los defenderían y compartirían, como hacían nuestros ancestros.

Baste analizar ¿qué parte de los miles de millones de euros, se destinan, a combatir realmente el hambre infantil?, ó ¿a generar recursos para colectivos desfavorecidos? o simplemente ,¿a compartir el poder con el colectivo femenino?, mientras se siguen esquilmando recursos naturales, armando guerrillas o negando un sistema racional de acogida de emigrantes.

No sirven los principios e igualdad, libertad y fraternidad, porque simplemente no se aplican, no se trata por igual a la gente de distintas razas, religiones ni siquiera sexos, el 80 % de las mujeres del mundo no tienen libertad  y a nadie le gusta confraternizar con quien no conoce, a menos que obtenga algún beneficio, estos sí, a corto plazo.

Y lo peor de todo,  tampoco hablamos de ello, ni mucho menos en el mundo empresarial, en la mayoría de las empresas la gestión del conocimiento se ha quedado en una frase bonita, pero el que tiene cierto talento, difícilmente se dedica a compartirlo y enseñarlo a los demás, lo que hace es  tratar de obtener lo mejor para sí mismo, baste ver la enorme especulación en el mercado ante cualquier iniciativa o nuevo producto de éxito, todo se vende incluso las “estupideces” de algunos “yotubers” que viven de eso.

La comunicación también  ha fracasado en la política, a la vista está, a ningún líder- al menos aquí- le preocupa lo que supone la ingobernabilidad para la gente, ni siquiera se juega a la “abstención” que no equivale a ayudar, sino a dejar hacer; pero puede más la ambición que la generosidad, las prebendas del cargo y se atreven a llamarnos demócratas, ignorando que esta condición supone que tu libertad acaba donde empieza la el “otro”, aquí un pacto significa sumisión, tenemos más de 60.000 leyes simplemente para vigilarnos uno a otros, ya que como nunca tuvimos una revolución liberal, no existe la confianza y la verdad es que,no saben negociar, aunque podrían aprender, claro que sí, yo llevo 30 años ayudando a “negociadores”, a ver si se deciden.

 

 

Un-viaje-a-ninguna-parte

Para Viktor Frankl, autor de una de las obras más imprescindibles, parece imposible vivir la vida sin un sentido, para llenar este vacío existencial, con ésta pasión real o imaginaria, que nos levanta de la cama  con cierta ilusión, la historia de la evolución está llena de capítulos protagonizados por personas, que se asomaban al horizonte de la vida , a veces sin contenido pero con algún sueño persegible y lo intentaron y muchos hasta lo consiguieron.

Lo más paradógico es que hoy, en el siglo digital, somos tan vulnerables que tememos que los robots nos quiten nuestro trabajo, muchas personas, esperan encontrar empleo, pero a menudo, ni siquiera lo buscan, ofrecen como único bagaje cierta formación teórica, posiblemente universitaria  pero no tienen la esperanza de su empleabilidad. De nada han servido los precedentes de más de 30 años transcurridos, desde que formamos parte de la UE, porque siempre acabamos superando en 10 hasta 15 puntos  la media europea del paro, es como intentar llenar un botijo de medio litro de capacidad, con un litro de agua, sin que se derrame.

La cuestión es que no aprendemos ni siquiera de los errores, nadie parece haberse dado cuenta que hay que hacer una reforma integral del sistema educativo, o sea desde las guarderías hasta el doctorado o la investigación, los profesores deben ser tutores, el teletrabajo y la formación dual, deben priorizarse sobre la escuela, que debe ser un espacio para compartir, debatir, hacer deberes y comunicarse, nadie ha querido reconocer, porque no es presentable políticamente, que en el mundo de la empresa y en la escuela, hay que priorizar la meritocracia, mejor un buen profesional de oficio, feliz y  con autoestima, que un  universitario mediocre, frustado, infeliz e incapaz de aportar valor añadido a su trabajo.

Lo malo de todo ésto, es que además este país, está viejo, no sólo de ideas, sino de habitantes, pues por una parte, trabajan menos de 3 personas por cada jubilado y además las “pobres” aportaciones de cuotas a la SS, de jóvenes con menos de mil euros de salario, romperán la hucha  de los fondos y lo peor es que está desarrollándose una mentalidad de inserso también en esta juventud recién iniciada laboralmente, puesto que están sobreprotegidos, piensan demasiado en los subsidios, en prolongar la dependencia familiar y en trabajar las menos horas posibles, si a todo ello, sumamos las escasas vocaciones emprendedoras, el panorama se ensombrece notablemente.

Antes decíamos a los jóvenes con optimismo y también con nostalgia que“ el futuro es vuestro”, ahora nos preguntamos, en qué consistirá este futuro si las nuevas tecnologías viajan tan rápido  sin tiempo a ser digeridas; sabemos que muchos empleos desaparecerán y saldrán otros sin duda, pero algo debería cambiar en las próximas generaciones, para que puedan disfrutar con dignidad  de los más de 100 años que vivirán los que sobrevivan a este siglo; puesto que el mundo, desde la globalización se ha quedado pequeño, yo les aconsejaría que se atrevan a viajar por el interior de su conciencia y que razonen sobre otras ideas mejores que las nuestras, porqué obviamente y a la vista está el resultado de las generaciones que arrancamos a mediados del siglo pasado, les estamos dejando un mundo muy mediocre en valores, en solidaridad y sobretodo en ecología, consumiendo mucho más de lo que necesitamos a base de cargarnos el planeta , evidenciando que tanta tecnología no nos ha hecho mejores, ni más felices, quizás podamos ir más lejos, pero sin la certeza de que vayamos a alguna parte.

Chaquetas-y-empresas-de-colores.

Es sabido, que los economistas tienen una imagen de “hombres grises” y  entiendo que habría que cambiar este tópico de forma notoria y evidente, esto lo dice mi paisano, el economista  Sala Martín, Profesor de la Universidad de Columbia, una de los cerebros más lógicos, coherentes y bien amueblados que conozco y una eminencia en economía del desarrollo, muy conocido por vestirse con chaquetas de vistosos colores un hábito que utiliza públicamente a fin de contribuir a  humanizar y socializar la idea que tenemos los ciudadanos de los economistas, cuya imagen casi siempre cumple los tópicos, de vehemencia, superioridad e inútil comprensión.

Por eso y otras cosas más, el Dr. Sala Martí, és todo lo contrario, es un gran comunicador, cargado de empatía, fácil de comprender, directo, afable y un excelente pedagogo, porqué es capaz de acompañar al alumno , ayudarle en su motivación y también inspirarle para que éste decida aprender recorriendo el camino de la experiencia personal. Todo eso  suena a fantasía y teoría en el mundo real y por desgracia también en el mundo empresarial, cuyos financieros andan  mucho más preocupados por los imputs que llevan al resultado, que por el camino a recorrer para alcanzarlo.

Una de las “ víctimas” de esta adicción convulsiva por el resultado, la sufren mis antiguos colegas, la gente que se ocupa de las personas y que identificamos como el líder de recursos humanos, personas que dedican los mejores años de su vida, tratando de explicar a los de arriba-los que mandan- y también al tejido laboral-se supone plantilla base- , que el mejor camino para conseguir valores diferenciales, consiste en ser competitivos, productivos y sobre todo eficientes, a base de poner sus conocimientos, talentos y actitudes al servicio del grupo.

No resulta nada fácil comprender y mucho menos conseguir, en un entorno absolutamente mediatizado por la economía, que la gente se sienta persona, a veces vulnerable, humano, pero sobre todo valorable mucho más que por la función profesional que realiza , ya  que en muchas ocasiones es la propia empresa que “corta las alas” de la gente válida, ignorando su  progresión, en  otros casos son los “jefes” mediocres que no saben, ni escuchan a aquellos  que dirigen y también el dia a dia  con esta voraz dependencia de los objetivos, que impide-sin excusa-  reconocer el talento individual, potenciarlo y contribuir a desarrollar un plan de carrera atractivo y  feliz que a la larga beneficie  a la propia entidad.

Cuando una empresa – o una persona- piensa simplemente en ganar más cada dia y a menudo a costa , del trabajo de mucha gente, en realidad está reduciendo sus oportunidades, de futuro, todos la vemos como un ente gris, sórdido quizás ecléctico y poco apetecible para aquel tipo de personas, poseedoras de talento y que necesitan un entorno de luz, de color , de buenas vibraciones para eclosionar, no olviden que la gran guerra del siglo XXI para prosperar será atraer talento y evitar que se vaya el que se posee, porque la inteligencia nos lleva no sólo a elegir donde queremos ir, sino que nos confirma , a donde no deseamos volver y a todos nos gusta que la vida tenga colores.

 

 

Donde están los valores?

Está claro que el sistema no funciona y no voy a descubrirlo ahora, pues todos sabemos las causas y por mucho que nos escondamos,, todos tenemos una parte de culpa o de responsabilidad, como nos gusta decir a los juristas.

Estamos construyendo un mundo tan mediocre como nosotros, empezando con todo eso de la sobreprotección generacional , que no es otra cosa que evitar que nadie destaque por encima de otro y se atreva a llamarnos inútiles a todos los que formamos parte de estas  dos últimas generaciones . Seguro que algo tienen que ver las Instituciones y los políticos. Sí claro, pero quien los elige? Quien se quejaba en el 2007 cuando sobraban empleos y le pagábamos a un universitario sin experiencia y con un titulín más de 20.000 euros al año y encima si vivía en casa , se le dejaba el sueldo íntegro para que se comprara un buen coche a plazos y lo “reventara” en caprichos electrónicos o chucherías que no necesitaba.

Claro que después ,solo sobrevivieron algunas Pymes valientes  y las empresas sufrieron mucho especialmente las que generan poco Valor añadido y  poco Pib como las inmobiliarias, que se fueron al traste está claro en su mayoría porqué no eran rentables ni productivas, vivian de los contratos y de la burbuja y se vilipendiaron gran parte de los fondos que deberían mejorar estructuras y mejorar la “cultura” del país,  pero se gastó en polideportivos, parques y mucho despilfarro  suntuario, pero la peor consecuencia, ha sido la pérdida de una generación que desconoce lo que significa  el riesgo, ni la meritocracia y mucho menos el espíritu emprendedor , por eso casi nadie quiere ser empresario, ni tampoco comercial, porqué son jóvenes asustados, que vivieron en una burbuja, vulnerables por tener que presentarse solos, no saben convencer a otros, porqué ni siquiera tienen confianza en sí mismos.

Ya se sabe que lo que no cambias con la educación , no lo cambias con nada y el resultado es que hoy tenemos una gran parte de las personas que están empleados, que incluso desconocen su propio talento y su potencial, los espabilados se fueron al extranjero a desarrollar estos conocimientos que encima les pagamos entre todos y los menos que quedan, se los disputa el mercado, en general se ha reducido la investigación, en la misma medida que ha aumentado la tecnificación y la virtualización, sustituímos tecnología por conocimiento , olvidando que cuando la base es mediocre la técnica lo hace peor.

Hoy el mercado, pide gente con conocimientos, talento, actitud y compromiso  y a cambio tiene muchos universitarios con cierta formación inducida , poco experimentada, que nada tiene que ver con lo que necesitan las empresas, gente  cargada de teoría , pero carente de curiosidad e incapaz de pensar por sí misma, cuya seguridad radica mucho más en sus másteres que en su pasión, en sus valores y lo peor de todo, con una crisis de liderazgo fatal , gente que manda simplemente por jerarquía pero que no convence ni crea afinidades.

¿Qué podemos hacer? Pues por suerte, aún estamos a tiempo, porque la vida nunca caduca, lo más próximo sería conocernos más individualmente, conocer nuestras limitaciones y descubrir nuestra oportunidades, creer que mundo no está hecho a nuestra medida, sino que debemos ser capaces de adaptarnos y funcionar en él, y  lo más importante recuperar aquellos valores que no están tan lejos, como el esfuerzo, la capacidad de aprender a aprender, el respeto , la comunicación  y  lo más importante elegir individualmente un proyecto de vida y comprometerse, disfrutando el camino, con la esperanza de que  ello dará sentido a nuestra vida.

Joan a. Vélez Carreño, Director de Recursos Rumanos de Europastry, galardonado con el premio Miquel Bonet al directivo con valores 2016

El premio Miquel Bonet a los Valores, que otorga AEFOL será recibido por Joan A. Vélez Carreño el día 3 de marzo coincidiendo con la inauguración de la XV edición de la Feria Internacional y Congreso Profesional EXPOELEARNING, que se celebrará los días 3 y 4 de marzo en la FERIA DE MADRID.

EXPOELEARNING se desarrollará en el marco de la SEMANA DE LA EDUCACIÓN – 3 al 6 de marzo-, organizada por IFEMA, y que incluye, además, las ferias AULA, FORO DE POSTGRADO y RECURSOS PARA LA EDUCACIÓN + INTERDIDAC.

Este galardón, que se celebrará por segundo año consecutivo, se simboliza en una escultura realizada al efecto por la artista Milós Gras y que ella define “como la armonía entre la parte blanda y parte fuerte, que integra corazón y mente” combinación necesaria para gestionar personas, y que se entregará al premiado ,reconociéndose en su nombre, la labor de los directivos de Recursos Humanos en su tarea profesional, ya que su capacidad de liderazgo, su profesionalidad y especialmente sus valores, son decisivas para inspirar un clima laboral eficiente y feliz en las distintas áreas funcionales de la empresa.

En esta edición, el Jurado compuesto por Jose Mª Orduña Ponti, ex Director del Foro de RRHH de Foment y del grupo Nutrexpa; Isabel Fuentes, Directora de EXPOELEARNING; Jaime Santlorente, Fundador y Presidente de la ONG ”Sonrisas de Bombay”; la Dra Sofía Isús ,Directora del Programa de investigación de competencias, educación , tecnología y sociedad y Profesora de la Universidad de Lérida, y coordinado por Miquel Bonet, ha propuesto para el Premio 2016 a Joan A. Vélez Carreño, Director de Recursos Humanos de Europastry, empresa líder en masas congeladas, dentro del sector de alimentación, quien recibirá el reconocimiento al Directivo con Valores 2016. El Jurado ha valorado la honestidad del premiado, su capacidad profesional en procesos de reorganización y racionalización de plantillas y aplicación de herramientas innovadoras de Recursos Humanos, que permitan el mejor desarrollo del talento de los profesionales de la empresa, destacando su labor, para integrar una cultura preventiva inspirada en los valores humanos, fomentando la comunicación interna y la transparencia a fin de que todos los miembros de la organización, vivan como propio el proyecto de la empresa y se sientan reconocidos como parte del mismo, justificando con su trabajo la importancia decisiva de la función de gestión de personas o RRHH.

La empresa Europastry, de la que forma parte el galardonado,, es una multinacional española de origen familiar, dedicada a la elaboración de bollería ultra congelada y de pan de alta calidad. Tiene una facturación de 535 millones de euros , vende sus productos a más de 40 paises y cuenta con 15 centros de producción y una plantilla de 2.200 personas. Destaca su slogan “Nuestro sabor tiene principios”, es decir, se trata de una empresa con responsabilidad social , que fundamenta a través de distintos proyectos solidarios que van desde las “becas comedor” para niños pobres, su colaboración en el Proyecto Barretstown de la Fundación Aladina, el libro Locos por el pan con la Fundación Carreras, Proyecto Panadero en Entebbe (Uganda) etc, siendo proveedores habituales de alimentos para ONG´s solidarias.

El Congreso internacional EXPOELEARNING es la cita anual que reúne en Madrid a los directivos de las empresas. El Presidente de la empresa organizadora, José Lozano, resalta la importancia de innovar y producir cambios positivos en la gestión del capital humano de las empresas, ya que son el elemento fundamental para el buen funcionamiento organizativo.

Miquel Bonet, ha sido Directivo ejecutivo en las dos grandes empresas de RRHH de nuestro país durante los últimos 20 años. Es un referente para el sector de la dirección y gestión de personas debido a su amplia experiencia y conocimiento. Ha publicado más de 2.000 artículos y es autor de varios libros, entre ellos el best seller ¡Búscate la vida! (5ªedición), A vivir del cuento , ¡Que estrés! y co-autor de otros 3 libros jurídicos. Es experto en Comunicación, liderazgo y Negociación y en los últimos 20 años, ha compaginado su trabajo empresarial, con la docencia. Actualmente es profesor en la Universidad de Barcelona, la Universidad Politécnica, y profesor invitado en varias universidades y escuelas de Negocios. Es contertuliano en RNE, en el programa Emprendeduría, y ha colaborado en otros medios. A lo largo de su trayectoria, ha recibido entre otras menciones, la Medalla de Oro al ciudadano europeo  del Foro Europa 2000 y colabora con diferentes proyectos sin ánimo de lucro, siendo cooperante activo en Kara (Togo) y, actualmente, dirige como cooperante un Proyecto de Inserción laboral en la Prisión de Jóvenes de “4 Camins” en Barcelona. Asimismo, es Embajador en España de Kalipay Negrense Foundation, dedicada a niños abandonados y maltratados.

Sin educación no hay prevención

 

Nadie mejor que el artista Duchamp, para subliminar un objeto simple y natural como un urinario masculino, hasta convertirlo en arte, bautizado como “La Fuente”, una provocación del maestro de la desconceptualización y también una reflexión, sin más explicación que convertir algo tan funcional y natural en pieza de museo. Con este prólogo quiero  llamar la atención, sobre una forma de educar que casi nunca consigue los objetivos competenciales que nos proponemos, o sea, generar cambios de hábitos a partir de una teoría, ya que una cosa es enseñar y otra muy distinta es aprender.

Muchos colegas  durante años de  docencia, aspiramos a  influir en un cambio de cultura sobre la prevención, y más concretamente sobre la prevención de riesgos laborales, con la esperanza de generar una cultura preventiva, a partir de la formación, inspirando  creencias, hábitos y comportamientos sociales y laborales, que contribuyan a que todos trabajemos mejor y con mayor seguridad ; por mi parte, a través de decenas de conferencias por todo el estado y otros tantos cursos promovidos desde la Administración, como profesor, en programas de Maestría Universitaria y también en empresas y  corporaciones.

Nos hemos esforzado en la comunicación y la empatía, aplicando todas las técnicas didácticas e interactivas conocidas, tratando de inspirar la “conciencia preventiva” a partir de teoría, método y práctica que lleve a la competencia, pero me temo que no hemos conseguido casi nada, porqué al final las creencias y los buenos hábitos nacen en la familia, en la escuela y quien educa  de verdad es la sociedad y la calle.

En la vida mundana, tenemos muchas pruebas de ello, sólo hay que observar y nos daremos cuenta de la poca  cultura preventiva en todos los ámbitos, veamos algunos ejemplos: es habitual -pues los sufrimos- que mucha gente , no se duche todos los días, ni lleve consigo un cepillo de dientes al salir de casa, no es extraño, que en el bar o restaurant nos sirvan con las uñas sucias ó el pelo descuidado, mejor, ni mirar los zapatos, ni buscarle la raya al pantalón, los criterios estéticos los dejamos aparte y en lo relacional, la gente se comunica por móbiles y/o mecánicamente, pocos miran a los ojos cuando te hablan; mejor evitar algún coche vecino, cuando el conductor explora con fruición su nariz, no olvidemos el destino de algunos chiclés usados, y en los baños públicos. ¿Quién se lava las manos después de usar el retrete?. Te lo digo yo, porque algunas veces me he entretenido en contarlos, entre 1 y 2 hombres de cada 10 y a menudo van acompañados de niños ¡vaya ejemplo!. ¿ Es sólo cuestión de urbanidad ?. Me temo que es peor, es un tema de valores y éstos tienen que ver con la educación.

No me complace poner ejemplos tan desagradables, pero  parece que lo natural se nos hace extraño, y  por desgracia, lo que evidencia esta simpleza , no es otra cosa, que el fracaso de la enseñanza, pues parece que hemos obviado que vivimos en un mundo pluaral y global , en el que los que se hace individualmente trasciende al resto del grupo, pues la libertad acaba donde empieza la de tu vecino.

La educación, es un problema social, lo mismo que la salud, la higiene, o las condiciones de trabajo y debe ser un objetivo de un liderazgo con valores, como el esfuerzo, la disciplina, la puntualidad, la higiene ó el respeto y si no le damos su importancia, llegará el dia, en que seamos incapaces de convivir unos con otros.  Porque al final, lo que no cambias con la educación, no lo cambias con nada.

La perversión del marketing

No descubro nada nuevo, afirmando que el mundo se mueve al vaivén de las modas, que surgen de las creencias populares, alimentadas  por  mecanismos más o menos científicos, pero muy perversos, que influyen en la sociedad actual, acelerados por la virtualidad y que se llama “marketing”, algo mágico que transforma en dinero, los deseos de  incautos compradores,  aquellos que no quieren, no saben o no pueden, pensar por sí mismos.

No hay que generalizar, porque hay otro marketing instrumentado por personas vs empresas, que realmente satisface necesidades reales en un mercado abierto y competitivo, pero nos referimos al “otro marketing”, que sólo se justifica por su  decisiva influencia hacia determinados colectivos, siempre muy vulnerables, con el fin de vaciar sus bolsillos, vendiéndoles lo que no necesitan.

No es fácil resistirse ante el espectáculo, mediático, real y virtual, que bombardea  al potencial comprador, sometido a un control exhaustivo de sus gustos y preferencias, obtenido maliciosamente por la interconexión, en mi opinión rozando lo  ilegal,  estudiándose sus hábitos de compra, ó los espacios  visitados combinados con el networking. El sistema es  sencillo, localización del individuo, obtención del historial de compras, asociación a segmentos de mercado de interés potencial y oferta insistente de variables de productos y servicios susceptibles de ser comprados por el individuo.

Al final de todo, parece que las nuevas tecnologías aparentemente pretenden facilitarnos la existencia, algo que dudo muchísimo, pues aunque sea evidente que tengamos más datos e información que nunca, parece que nos hemos perdido muchísimo de la comunicación, es sabido que la cantidad difícilmente se asocia con la calidad. Quizás la ventaja es que en estos escaparates virtuales, alguien decida por uno mismo obviando el esfuerzo de “pensar”, pero quien dijo que pensar o meditar sea negativo.

El mundo nos observa como prisioneros de un Gran Hermano y se ocupa de enviarnos constantes estímulos, para que encontremos razones para vivir, para trabajar y especialmente para gastar, pero nadie parece haberse planteado, el coste de todo eso. Los valores: en su mayor parte se han resentido, porque han quebrado muchos principios de la educación, las escuelas siguen empeñadas en aplicar modelos memorísticos y conceptuales y los maestros en enseñar a buscar soluciones, cuando se trataría de educar mostrando como “aprender a aprender”  incentivando el planteamiento de preguntas para obligarnos a pensar.

Parece que, nos hemos olvidado de la meritocracia, y ahora premiamos el mérito  con la masteritis, como si un título convirtiera en competente a un  mal profesional y la igualdad de oportunidades se ha convertido en la estimulación hacia la mediocridad, baste ver  el perfil de quienes dirigen  y por hoy no hablaré, de la ética, la humanística, ó  el compromiso, pero desde aquí deberíamos planteanos la rebelión, combatiendo con la cultura que posibilita el criterio , a estas modas que invocan la acumulación y el consumo brutal, opuesto a aquellas maravillas, que toda la humanidad, o sea nosotros,  fuimos capaces de concebir con nuestro ingenio, con nuestro trabajo, con persistencia y este gusto por hacer bien las cosas, para la propia satisfacción, habría que reinvicar la parte “artesana” que todos llevamos dentro y que  nos lleva a distinguir lo que queremos, evitando este marketing temporal que quiere hacernos cómplices de su miserias.

La soledad y la crisis

 

En los últimos 50 años he tenido que pelearme hasta con 5 crisis, que recuerde y lo digo sin contar con la primera que me pilló buscándome la vida a los 15 años, después de dejar el hogar paterno, lo cierto es que no me gustaría reiterarme en estos “tópicos” a la moda, como que las “ crisis son oportunidades”, o lo que “no te mata te hace más fuerte” , aunque confieso, que ambas son ciertas, el tema está que en esta ocasión , la crisis ha despertado de una vez  las auténticas miserias de nuestra naturaleza. Sí, si , no te alarmes, será porqué uno con los años, tiene más conciencia de lo que pasa, pero creo que lo más trágico de esta crisis  es que además de volvernos más pobres, ha puesto en evidencia nuestra soledad y esto es más horroroso que la propia pobreza, algo atenuada, en un país como el nuestro.

No creo que debamos sentirnos culpables de ser como somos, no sería justo, pero hay algo o mucho, que no hemos hecho bien y aún suena peor, para los que no son capaces de pararse a analizar las causas reales de lo que pasó y objetivar, lo que nos espera en los próximos años.

¿O acaso es normal, que casi la mitad de los jóvenes entre 25 y 40 años, no tengan trabajo, o tengan que emigrar , o que no tengan esperanza en su propio entorno?; que la mayoría de adolescentes sean tratados como veletas al viento del marketing, ante la impunidad de políticos y progenitores es grave, que estén desamparados ante este consumo voraz, traducido en tablets ó multijuegos y a la vez esclavos del Phone, reacios a la cultura, sacrificados a comunicarse telemáticamente y en el mejor de los casos, excépticos ante el desafio de un mundo empresarial vendido a los resultados, todo eso tiene que ver con la educación y de ello, con perdón, somos responsables.

No sé si las crisis sirven para mejorar, pero seguro que después de ellas, nunca somos los mismos, se supone que hemos aprendido a hacer las cosas mejor, pero ése no es el caso y nos damos cuenta, simplemente mirando a nuestro alrededor. Puede que haya subido la ocupación pero a costa de bajar los salarios a nivel de hace 10 años, tampoco somos más listos, porque nos seguimos dejando engañar por la vulgaridad de la telebasura y por inacabables sesiones de anuncios que duran como un telediario. Parece que ahora se justifica todos con el descubrimiento de la moda de la  ecología,  pero lo que pasa es que acabamos pagando más por casi lo mismo y el vino sin sulfitos es peor que el otro. Se quiere resolver la felicidad de la gente a base de hacerlos adelgazar, ponerles botox o siliconando, ignorando que la auténtica belleza está detrás de los ojos  de una persona feliz.

Hemos cambiado de talla, pero  no de hábitos, se pretende perder kilos y creencias poco entendidas, pero nadie sabe si la alternativa  materialista es mejor; los gurús aburren hablando de reinventarse, pero nadie quiere cambiar, sino le garantizas que ganará con el cambio, nos creemos que tener más formación es cuestión de hacer masters, cuando lo importante es conocerse a uno mismo y confiar, olvidamos que los cimientos de una buena educación, deben ayudarnos a descubrir nuestro talento y aprender a desarrollarlo.

Y claro está, lo que ocurre socialmente trasciende a las empresas y la mayoría han cambiado el conocimiento y la capacidad mentora de gente de 50 años reemplazada por jóvenes con cierto potencial y mucha teoría, pero con poca experiencia, formada con cierta mediocridad y sin la seguridad de que sepan liderar con alguno de sentido común y con cierta ética. Nos iluminan los resultados, las oportunidades de las star ups tecnológicas, sin pensar que la mayoría aportan poco valor añadido para mejorar la sociedad y claro, después tenemos los fracasos de los mandos intermedios, que no se entienden con sus equipos, porque ni siquiera se comunican y al final se  acaba trabajando por necesidad, pero sin ninguna ilusión ,ni motivación, ni compromiso y éste es el modelo.

No haría falta saber mucho, mejor conocer y haber vivido un poco, tomando referencias de ello y alineándose con un  proyecto de vida, a esto se le llamaba experiencia y al menos a mí me sirve para no perder la esperanza, está claro que a los míos, no nos falta la ilusión de construir un mundo mejor para nuestros nietos, aunque sigamos dudando de que la auténtica evolución sea  conseguir que la gente sea menos autónoma, tenga menos cultura/criterio y probablemente sea incapaz de decidir que hacer con su vida, seguramente ésta es la peor soledad.

Más alla del líderazgo femenino

Vivimos momentos excepcionales en que los ruidos de este confuso entorno, parecen ahogar las buenas palabras y las iniciativas, de mucha gente que con esfuerzo y trabajo, nos recuerdan, que otra forma de dirigir es posible, si pensamos en una economía más cooperativa, solidaría y ética, que se preocupe mucho más del desarrollo de las personas, que de los productos, pues en su mayoría ni siquiera necesitamos.

Y en estos tiempos tan complejos, también suceden acontecimientos, que invitan al optimismo de reinventarse. Una de estas cosas buenas de este inicio de otoño, ha girado y no es casualidad, en torno a la figura de Teresa de Jesus, escritora, santa y sobre todo emprendedora, cuya lección de vida, más allá de su genialidad , es desde mi modesta opinión, un enorme referente de liderazgo femenino, aplicable perfectamente a los momentos de ambigüedad al que se avocan muchos empresarios y empresarias, enfrentados a un mundo global, competitivo y que necesita completarse cada dia con  innovación, para que siga fluyendo la economía.

No sería casualidad, que en día tan señalado como el pasado 15 de octubre, mientras presentábamos con mi experto colega el Dr.Jaume Llacuna, una jornada en Ciencias del Trabajo , de la maravillosa Universidad de Granada, compartiendo con los asistentes, la realidad de Teresa de Jesus como “ una monja contemplativa que trabaja y un referente de liderazgo femenino”; en este mismo día, se reunían en Barcelona con motivo del Women 360º Congress, centenares de mujeres, directivas, empresarias y profesionales, para hablar y analizar  la forma de dirigir en femenino, que en mi opinión, es mucho más que una complementariedad, ante los retos que  nos depara un futuro incierto.

Entiendo que el rol más importante del líder, además de esta visión y misión que le lleva a perseguir sus objetivos, alineando recursos materiales y humanos, debe ser el compromiso individual de llevar adelante este proyecto, con independencia de otra condición como edad, sexo o posición y este liderazgo debe ejercerse desde la ética y con el propósito de generar riqueza y bienestar tanto a las personas que coinciden en el proyecto, como a la propia sociedad.

A través de mi experiencia personal como ejecutivo vinculado, en los últimos 20 años al mundo de los recursos humanos complementada con la formación en competencias transversales impartida en la universidad, escuelas de negocios ó la formación in-company, he descubierto que no existe una sola forma de liderar, que además la complejidad de las empresas y las personas, impone sistemas diversos y que todo pueden funcionar, pero mejor, cuando existe un liderazgo holístico y a la vez humanista.

Es tan importante poner en valor, tanto los proyectos, como la gente que trabaja con ellas, por ésto y en los tiempos que corren, además de estudiar y copiar modelos de éxito de nuestro tiempo, que en la mayoría no van más allá de la acumulación de ganancias a corto plazo, normalmente para el beneficio de pocos, también podrían inspirarse  en otros líderes, aunque sean en femenino y sin que su utilidad sea económica, pero, cuyos proyectos han durado, más de 500 años.

Teresa de Avila, empezó con una fundación y 5 monjas y su obra abarca actualmente 1.400 conventos, en 120 paises, con 12.000 monjas y 5.000 frailes. A pesar de que como ella misma decía “Cada dia me espanta más , el poco talento que tengo en todo” .Pero que añoramos en el mundo de la empresa, este coraje, persistencia y congruencia, que por fortuna seguro que podemos aprenderlo y nos servirá de inspiración , para descubrir el misterio de la vida y ser felices en el camino.