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La perversión del marketing

No descubro nada nuevo, afirmando que el mundo se mueve al vaivén de las modas, que surgen de las creencias populares, alimentadas  por  mecanismos más o menos científicos, pero muy perversos, que influyen en la sociedad actual, acelerados por la virtualidad y que se llama “marketing”, algo mágico que transforma en dinero, los deseos de  incautos compradores,  aquellos que no quieren, no saben o no pueden, pensar por sí mismos.

No hay que generalizar, porque hay otro marketing instrumentado por personas vs empresas, que realmente satisface necesidades reales en un mercado abierto y competitivo, pero nos referimos al “otro marketing”, que sólo se justifica por su  decisiva influencia hacia determinados colectivos, siempre muy vulnerables, con el fin de vaciar sus bolsillos, vendiéndoles lo que no necesitan.

No es fácil resistirse ante el espectáculo, mediático, real y virtual, que bombardea  al potencial comprador, sometido a un control exhaustivo de sus gustos y preferencias, obtenido maliciosamente por la interconexión, en mi opinión rozando lo  ilegal,  estudiándose sus hábitos de compra, ó los espacios  visitados combinados con el networking. El sistema es  sencillo, localización del individuo, obtención del historial de compras, asociación a segmentos de mercado de interés potencial y oferta insistente de variables de productos y servicios susceptibles de ser comprados por el individuo.

Al final de todo, parece que las nuevas tecnologías aparentemente pretenden facilitarnos la existencia, algo que dudo muchísimo, pues aunque sea evidente que tengamos más datos e información que nunca, parece que nos hemos perdido muchísimo de la comunicación, es sabido que la cantidad difícilmente se asocia con la calidad. Quizás la ventaja es que en estos escaparates virtuales, alguien decida por uno mismo obviando el esfuerzo de “pensar”, pero quien dijo que pensar o meditar sea negativo.

El mundo nos observa como prisioneros de un Gran Hermano y se ocupa de enviarnos constantes estímulos, para que encontremos razones para vivir, para trabajar y especialmente para gastar, pero nadie parece haberse planteado, el coste de todo eso. Los valores: en su mayor parte se han resentido, porque han quebrado muchos principios de la educación, las escuelas siguen empeñadas en aplicar modelos memorísticos y conceptuales y los maestros en enseñar a buscar soluciones, cuando se trataría de educar mostrando como “aprender a aprender”  incentivando el planteamiento de preguntas para obligarnos a pensar.

Parece que, nos hemos olvidado de la meritocracia, y ahora premiamos el mérito  con la masteritis, como si un título convirtiera en competente a un  mal profesional y la igualdad de oportunidades se ha convertido en la estimulación hacia la mediocridad, baste ver  el perfil de quienes dirigen  y por hoy no hablaré, de la ética, la humanística, ó  el compromiso, pero desde aquí deberíamos planteanos la rebelión, combatiendo con la cultura que posibilita el criterio , a estas modas que invocan la acumulación y el consumo brutal, opuesto a aquellas maravillas, que toda la humanidad, o sea nosotros,  fuimos capaces de concebir con nuestro ingenio, con nuestro trabajo, con persistencia y este gusto por hacer bien las cosas, para la propia satisfacción, habría que reinvicar la parte “artesana” que todos llevamos dentro y que  nos lleva a distinguir lo que queremos, evitando este marketing temporal que quiere hacernos cómplices de su miserias.

La soledad y la crisis

 

En los últimos 50 años he tenido que pelearme hasta con 5 crisis, que recuerde y lo digo sin contar con la primera que me pilló buscándome la vida a los 15 años, después de dejar el hogar paterno, lo cierto es que no me gustaría reiterarme en estos “tópicos” a la moda, como que las “ crisis son oportunidades”, o lo que “no te mata te hace más fuerte” , aunque confieso, que ambas son ciertas, el tema está que en esta ocasión , la crisis ha despertado de una vez  las auténticas miserias de nuestra naturaleza. Sí, si , no te alarmes, será porqué uno con los años, tiene más conciencia de lo que pasa, pero creo que lo más trágico de esta crisis  es que además de volvernos más pobres, ha puesto en evidencia nuestra soledad y esto es más horroroso que la propia pobreza, algo atenuada, en un país como el nuestro.

No creo que debamos sentirnos culpables de ser como somos, no sería justo, pero hay algo o mucho, que no hemos hecho bien y aún suena peor, para los que no son capaces de pararse a analizar las causas reales de lo que pasó y objetivar, lo que nos espera en los próximos años.

¿O acaso es normal, que casi la mitad de los jóvenes entre 25 y 40 años, no tengan trabajo, o tengan que emigrar , o que no tengan esperanza en su propio entorno?; que la mayoría de adolescentes sean tratados como veletas al viento del marketing, ante la impunidad de políticos y progenitores es grave, que estén desamparados ante este consumo voraz, traducido en tablets ó multijuegos y a la vez esclavos del Phone, reacios a la cultura, sacrificados a comunicarse telemáticamente y en el mejor de los casos, excépticos ante el desafio de un mundo empresarial vendido a los resultados, todo eso tiene que ver con la educación y de ello, con perdón, somos responsables.

No sé si las crisis sirven para mejorar, pero seguro que después de ellas, nunca somos los mismos, se supone que hemos aprendido a hacer las cosas mejor, pero ése no es el caso y nos damos cuenta, simplemente mirando a nuestro alrededor. Puede que haya subido la ocupación pero a costa de bajar los salarios a nivel de hace 10 años, tampoco somos más listos, porque nos seguimos dejando engañar por la vulgaridad de la telebasura y por inacabables sesiones de anuncios que duran como un telediario. Parece que ahora se justifica todos con el descubrimiento de la moda de la  ecología,  pero lo que pasa es que acabamos pagando más por casi lo mismo y el vino sin sulfitos es peor que el otro. Se quiere resolver la felicidad de la gente a base de hacerlos adelgazar, ponerles botox o siliconando, ignorando que la auténtica belleza está detrás de los ojos  de una persona feliz.

Hemos cambiado de talla, pero  no de hábitos, se pretende perder kilos y creencias poco entendidas, pero nadie sabe si la alternativa  materialista es mejor; los gurús aburren hablando de reinventarse, pero nadie quiere cambiar, sino le garantizas que ganará con el cambio, nos creemos que tener más formación es cuestión de hacer masters, cuando lo importante es conocerse a uno mismo y confiar, olvidamos que los cimientos de una buena educación, deben ayudarnos a descubrir nuestro talento y aprender a desarrollarlo.

Y claro está, lo que ocurre socialmente trasciende a las empresas y la mayoría han cambiado el conocimiento y la capacidad mentora de gente de 50 años reemplazada por jóvenes con cierto potencial y mucha teoría, pero con poca experiencia, formada con cierta mediocridad y sin la seguridad de que sepan liderar con alguno de sentido común y con cierta ética. Nos iluminan los resultados, las oportunidades de las star ups tecnológicas, sin pensar que la mayoría aportan poco valor añadido para mejorar la sociedad y claro, después tenemos los fracasos de los mandos intermedios, que no se entienden con sus equipos, porque ni siquiera se comunican y al final se  acaba trabajando por necesidad, pero sin ninguna ilusión ,ni motivación, ni compromiso y éste es el modelo.

No haría falta saber mucho, mejor conocer y haber vivido un poco, tomando referencias de ello y alineándose con un  proyecto de vida, a esto se le llamaba experiencia y al menos a mí me sirve para no perder la esperanza, está claro que a los míos, no nos falta la ilusión de construir un mundo mejor para nuestros nietos, aunque sigamos dudando de que la auténtica evolución sea  conseguir que la gente sea menos autónoma, tenga menos cultura/criterio y probablemente sea incapaz de decidir que hacer con su vida, seguramente ésta es la peor soledad.

Más alla del líderazgo femenino

Vivimos momentos excepcionales en que los ruidos de este confuso entorno, parecen ahogar las buenas palabras y las iniciativas, de mucha gente que con esfuerzo y trabajo, nos recuerdan, que otra forma de dirigir es posible, si pensamos en una economía más cooperativa, solidaría y ética, que se preocupe mucho más del desarrollo de las personas, que de los productos, pues en su mayoría ni siquiera necesitamos.

Y en estos tiempos tan complejos, también suceden acontecimientos, que invitan al optimismo de reinventarse. Una de estas cosas buenas de este inicio de otoño, ha girado y no es casualidad, en torno a la figura de Teresa de Jesus, escritora, santa y sobre todo emprendedora, cuya lección de vida, más allá de su genialidad , es desde mi modesta opinión, un enorme referente de liderazgo femenino, aplicable perfectamente a los momentos de ambigüedad al que se avocan muchos empresarios y empresarias, enfrentados a un mundo global, competitivo y que necesita completarse cada dia con  innovación, para que siga fluyendo la economía.

No sería casualidad, que en día tan señalado como el pasado 15 de octubre, mientras presentábamos con mi experto colega el Dr.Jaume Llacuna, una jornada en Ciencias del Trabajo , de la maravillosa Universidad de Granada, compartiendo con los asistentes, la realidad de Teresa de Jesus como “ una monja contemplativa que trabaja y un referente de liderazgo femenino”; en este mismo día, se reunían en Barcelona con motivo del Women 360º Congress, centenares de mujeres, directivas, empresarias y profesionales, para hablar y analizar  la forma de dirigir en femenino, que en mi opinión, es mucho más que una complementariedad, ante los retos que  nos depara un futuro incierto.

Entiendo que el rol más importante del líder, además de esta visión y misión que le lleva a perseguir sus objetivos, alineando recursos materiales y humanos, debe ser el compromiso individual de llevar adelante este proyecto, con independencia de otra condición como edad, sexo o posición y este liderazgo debe ejercerse desde la ética y con el propósito de generar riqueza y bienestar tanto a las personas que coinciden en el proyecto, como a la propia sociedad.

A través de mi experiencia personal como ejecutivo vinculado, en los últimos 20 años al mundo de los recursos humanos complementada con la formación en competencias transversales impartida en la universidad, escuelas de negocios ó la formación in-company, he descubierto que no existe una sola forma de liderar, que además la complejidad de las empresas y las personas, impone sistemas diversos y que todo pueden funcionar, pero mejor, cuando existe un liderazgo holístico y a la vez humanista.

Es tan importante poner en valor, tanto los proyectos, como la gente que trabaja con ellas, por ésto y en los tiempos que corren, además de estudiar y copiar modelos de éxito de nuestro tiempo, que en la mayoría no van más allá de la acumulación de ganancias a corto plazo, normalmente para el beneficio de pocos, también podrían inspirarse  en otros líderes, aunque sean en femenino y sin que su utilidad sea económica, pero, cuyos proyectos han durado, más de 500 años.

Teresa de Avila, empezó con una fundación y 5 monjas y su obra abarca actualmente 1.400 conventos, en 120 paises, con 12.000 monjas y 5.000 frailes. A pesar de que como ella misma decía “Cada dia me espanta más , el poco talento que tengo en todo” .Pero que añoramos en el mundo de la empresa, este coraje, persistencia y congruencia, que por fortuna seguro que podemos aprenderlo y nos servirá de inspiración , para descubrir el misterio de la vida y ser felices en el camino.

Las otras guerras

La humanidad no puede vivir sin guerra, no hay un solo dia en la historia, sin  ella, pues el conflicto es tan humano, como la ambición, la envidia y los pecados capitales, nos gusta lo que tiene otro, ya sea petróleo, oro, bienestar o incluso conocimiento-si es gratis- quizás la lucha de la evolución no sea tanto para vencer ó aprender, sino para conquistar y vivir de ello.

Hoy me importa centrarme en otro tipo de guerra empresarial, que es la guerra por el talento,  en la medida en que se va disipando la crisis del 2008 y cuando se han ido colocando muchos profesionales, hijos de los primeros masters del siglo XXI y  después de  adquirir cierta experiencia en algún sector, estos jóvenes más o menos emprendedores, empiezan a mirar por encima del horizonte  oteando nuevas posibilidades, que les permitan rentabilizar lo que creen saber y lo que saben de verdad.

Esta “guerra por el talento” es transversal a todos los sectores y a pesar de que muchas empresas, aún no han descubierto el estilo de liderazgo que debe llevarles a  desarrollar su proyecto a medio plazo, tampoco les preocupa demasiado, porqué ya nadie piensa más allá del mes próximo, incluso los expertos en tendencias, afirman que el factor moda es transgresor y plural , baste cierta originalidad(aunque sea copiada) una buena difusión social y un segmento bien definido, para que la gente lo siga  y..¿después? quien sabe, tampoco importa si era un proyecto perdurable, porqué hoy  la ocupación funciona mientras dura el  valor añadido  que aportas , o sea trabajaremos enlazando proyectos.

Lo que nos consuela , es que normalmente el talento va , donde se siente bien tratado y por ello muchas empresas se esfuerzan cada vez más en gustar más a su gente, priorizando la flexibilidad laboral, la comodidad , los incentivos de cierto bienestar, incluso las sonrisas que deben “comprar”voluntades  y  algunas, hasta ofrecen formación, lástima que no siempre se aproveche.

Es cierto que tenemos un grave problema de liderazgo , sobretodo en los intermedios,  sin referentes profesionales, ojalá en hostelería tuviéramos muchos Adriá, o Roca ó Arzak´s, para que los jóvenes pudieran mirarlos, pues sólo el esfuerzo no les vale y  casi nadie está contento con nada y seguimos remando en sentido contrario, creyéndonos lo que nos cuenta la tele, ignorando lo que nos cuentan la gente que lleva 30 años trabajando, dejando de buscar en nuestra intuición y nos dejamos manejar por el marketing , esperando que llegue el pelotazo y no tengamos que trabajar más,  nada de eso vale, necesitaríamos gente que nos regale píldoras para soñar y nos devuelva la ilusión para que nuestra vida sea un proyecto que realmente nos llene y nos haga felices, pues sólo así los que están a nuestro lado, seguro que lo disfrutarán.

Conciencia de lider

Hace pocos días, en Mallorca, mataron una hembra chimpancé, Eva; su delito? escaparse del Zoo de Sa Coma y todo parece lógico, porque alguien, asumiendo su rol de líder,lo decidió, también mataron a Excalibur, “el perro del ébola” que no tenía ébola, y yo digo ¿éste es el modelo de sociedad al que aspiramos?

Pasar del australophitecus, hasta “ésto”, son más de 4 millones de años y poco habremos aprendido, cuando matamos para eliminar un problema, este es el “liderazgo que no queremos” en nuestra sociedad, gente insegura, que se siente amenazada y toma decisiones, sin empatía ninguna y sin reparar en las personas que trata de dirigir, y que le han otorgado la autoridad para organizarles y hacer más eficaz su trabajo en las empresas.

Para mí, todo es mucho más fácil, si aceptamos que cada uno , debe ser líder de sí mismo, y en función de cada circunstancia debe tratar de buscar un sentido a su vida, por tanto, el modelo de líder que hace falta, es aquel, que muestra igual interés por las personas y por su trabajo, o sea por la productividad, como diría Blake y Mouton, buscando la eficiencia en una organización.
Hay cualidades que suenan muy bien, pero se aplican muy mal, y éste sería el caso de los valores supongo que no hay ninguna organización que esté en el mercado, con su plan de marketing y su gama de productos o servicios, que no diga que trabaja de forma ética, pero que ética? La que inventamos o la de Gramsci “Decir la verdad y llegar juntos a la verdad” y como quiera que esta prerrogativa depende de la voluntad popular, para una sociedad puede resultar ético que los niños trabajen, para otra que las mujeres ganen menos por el mismo trabajo y para una sociedad espejo como la americana, que las prestaciones sociales, no sean obligatorias, allá cada uno con su conciencia, como decía Sartre, “la conciencia vive en el mundo que acabamos de crear cada uno de nosotros”, por eso nadie se avergüenza de que asesinen un pobre mono, ni que torturen a lanzadas un toro, ni nos ruborizamos porque nos lideren supuestos jerarcas y directivos, cuyas credenciales y experiencia, no trasciendan más allá que algún master , o el nepotismo de sus amos, cuyo único valor, acostumbra a ser su codicia.

Perdonar la tecnología

Por Miquel Bonet, Profesor, abogado, autor de “Búscate la vida”

Ver como está funcionando el mundo , subordinado a los caprichos de una pequeña élite formada por grandes corporaciones financieras , con su corte de especuladores y políticos serviles, pone de manifiesto que de muy poco han servido tantos siglos de democracia y progreso, cuando somos incapaces de alimentar a su población, aunque se produzcan alimentos para 12.000 millones de personas , hemos eliminado más de la mitad de las hortalizas, pues se cultiva al servicio de grandes distribuidoras, al capricho del 20 % de la población que pueden pagar los costes del detall, arruinando a los cultivadores, que deberían compensar su esfuerzo.

Estas reflexiones sobre el modelo económico, contrastan , con un planteamiento de un gran gurú de la creatividad, Richard Florida, cuyo sentido común evocó la teoría de las tres “T” Talento, Tolerancia y Tecnología.

Posiblemente no significa ninguna novedad, hablar de talento, pero en este país, veo todos los días desde la Universidad, como se escapa gran parte del talento, que nos ha costado cientos de horas de esfuerzo de profesores , para ayudarlo a crecer, pero lo mismo que el agricultor al que antes me refería, estos jóvenes graduados, acabarán trabajando en el extranjero, porque aquí no hay espacio ni medios para ser valorados y no digamos el talento de gente senior y profesional, que se ha despreciado, con planes de prejubilación, para amortizar costes de salario altos, o planes de desarrollo basados en convertir a las personas en aplicadores de estrategias para obtener resultados y que no favorecen el crecimiento personal y profesional de las personas.
Y para “tragarse” tantas desgracias sociales , corrupciones de políticos, discursos de salvadores de la patria y la cegera de muchos políticos, más ocupados en gastar miles de millones en construcciones suntuarias, trenes que no van a ninguna parte, subvenciones ineficaces, necesitamos grandes dosis de Tolerancia y caridad cristiana, pues lo que pasa es inaceptable y lo malo es que nadie asuma responsabilidades, con más de un 50 % de paro juvenil, o se empleen recursos en mantener instituciones y burocracia política, ineficiente y cara , pues menos mal que somos tolerantes, pero también algo lerdos, para consentirlo¿no?. Necesitamos tolerancia, para sobrevivir ante la pérdida de valores. 

Y sobre la tecnología, hace unos días, un gran científico como Stephen Hawking, nos advertía que avanzamos tanto en la inteligencia artificial, que llegará un punto, en que la tecnología nos supere y no nos necesiten . deberíamos tomarnos en serio esta advertencia, parodiando al héroe de Blad Runner, cuando afirmaba: “ yo he visto cosas que ni siquiera tú puedes llegar a imaginar…”, y no estamos lejos, mi nieto que aún no anda, sabe encender y apagar la TV, cambia de canal, reconoce y abre las App de mi Ipad,; observa la calle, el metro o los bares y verás a la gente mirando su móbil , obviando lo que pasa a su alrededor y en las empresas, ocurre lo mismo, interesa el empleado, mientras sea productivo , pero es prescindible, cuando puede ser virtualmente sustituído (Atención al Cliente es una voz en conserva) en Singapur hay un Bar en el que sirven los platos unos drones, quizás estas maquinitas que controlan nuestras vidas tendrán emociones y pensarán por nosotros, no lo sé, pero por si acaso, pienso, actúo, miro y hablo cada dia más con más gente, con mis nietos , me paso horas en la cocina tratando de poner ilusión en la comida que hago para los míos, creo que el regalo más bonito, es el perdón y hasta estoy aprendiendo a perdonar a esta gente que pudiendo hacer el mundo un poco mejor , no quieren hacerlo.

Nunca estarás sólo Jordi

Burlaste la parca durante 30 años, Jordi, pero las extrañas armas de la quimioterapia, rompieron tu cuerpo vulnerable, no lo sé, pero eras demasiado joven hasta para morirte amigo.
Te avanzaste a éste conocimiento, que hoy se considera la competencia decisiva del siglo, me refiero a la inteligencia emocional, de la que fuiste un maestro, nadie como tú, para controlar emociones, empatizar y genio de esta rara habilidad que seduce a la gente. Sabías como controlar todas las situaciones y con tu habilidad y simpatía, te ganaste la confianza de los mejores músicos, Empezaste cuando el Rock aún tenía melodía y desde tu adolescencia, encontrase el sentido de tu vida, en la maraña compleja de la música, aprendiendo de los mejores promotores y de la mano de Gay Mercadé, abristeis Barcelona, al mundo de los macro-conciertos.

Dotado de una memoria excepcional, eras la persona más metódica y organizada que nunca he conocido. Un dia me dijiste “ Si conoces bien el método, puedes coleccionar lo que quieras” y lo hiciste, además de una de las mejores colecciones de memorabilia universales, también organizaste certámenes sobre Tintin, del que eras otro experto.

Cuando nos conocimos hace 30 años, acababas de perder a tu hermano y te habían detectado un cáncer, pero rebosabas vida por todas partes, recuerdo tu mirada, detrás de grandes ojos sabios y cálidos, que buscaban complicidad , para nuevos sueños, creaste el “Tarda-Tardá” que ha sido el programa musical, con mayor presencia de grandes artistas especialmente de rock, durante tres décadas y me convertí en tu abogado, socio en la fundación de Paraula de Stone , tu amigo y a menudo, tu nuevo hermano mayor.

Me adoptaste para este mundo, muy nuevo y atractivo para mí y compartimos conciertos, giras, el Festival de Wodstock, el incio de la gira en USA de los Stones, hasta fuimos a Londres a comprar un coche de un exbeatle, y también las “Firas del Disc”, del que fuiste un gran innovador, empezamos en los bajos de un Hotel de las Ramblas y conseguiste que fuera probablemente la mayor del mundo a primeros de este siglo.

Cumpliste otro sueño, cuando creaste un Café temático, en el Port Olimpic, teniendo entre los socios al mejor cocinero del mundo, porque tú amigo Jordi, por encima de todo, fuiste un artesano y un auténtico referente que demostró que no hay nada imposible de realizar cuando existe el sueño, se sigue con pasión y se aplica el método de forma minuciosa y constante.

Tú nunca te cansaste Jordi, ni dejaste de luchar, pero probablemente tu cuerpo no pudo resistir tanta emoción y tanta ilusión por emprender cosas. Las personas que te hemos conocido, sabemos que fuiste muy especial , a menudo protegías tu ternura, con engañosas barreras, quizás para proteger tu consciente vulnerabilidad, pero los que nos atrevíamos a traspasarlas disfrutamos del cariño que tenías por tus seres queridos, especialmente tu esposa Romy, tu sobrina Carla, tu familia y tus amigos, que se delataba en tu instinto de protección hacia los animales, sobre todo los perros.

Amigo Jordi, fuiste una de esta personas que tuvo el valor de tener valores, creo que nunca bsucaste conseguir nada más especial, que la felicidad que obtuviste mientras lo buscabas , no sólo fuiste alguien con principios, sino por encima de todo, eres una persona de finales.
Hasta siempre amigo, You´ve got a friend.

Sobrevivir a los Recursos Humanos

Sobrevivir a los recursos humanos. Por Miquel Bonet, abogado, profesor, autor de “búscate la vida”

Una de las cualidades, que pueden mejorarse con los años, es sin duda la visión sistémica de las cosas y como no, de los problemas, y de eso, aprendes con los años, la cuestión no consiste en resolverlos, sino en saberlos plantear y para ello, nada como centrarse y tratar las cosas directamente como son y sin tapujos.

Correspondiendo por tanto a mi espíritu rokero, al que no he renunciado en mi segunda juventud, suelo decir a menudo que nadie interpreta con tanto soul, las melodías , como un hard rocker, pues creo que nadie aporta más sentido común que aquel, que tiene la mente poco contaminada por el problema, en la línea de Einstein, por eso, me ha encantado una frase del antiguo cantante y bajista de Kiss, grupo al que me acercó hace demasiados años, mi ex socio y amigo Jordi Tardá, todo un experto mundial, en coleccionismo y maestro del método.

El bueno de Gene Simmons, recientemente premiado, nada menos que en el Círculo Artístico, decía con respecto a nuestra tasa de paro; que se extrañaba que en mi país, se limiten las libertades de comercio, algo imposible de entender para un músico judío, con marca propia, con sus excéntricos maquillajes además de buena música, que cuando se necesita favorecer el consumo y dar trabajo a futuros comerciales, se adopten leyes que obligan al cierre de establecimientos en una de las 5 ciudades más turísticas del mundo: Barcelona.

Esta incoherencia que con tanto pragmatismo sentencia este hombre de negocios, yo me atrevo a aplicarla, al mundo de la empresa y especialmente a la gente de recursos humanos, más preocupada en medir, limitar, controlar o evaluar el trabajo de los demás, en vez de dedicarse a atender la cantidad de talento que tiene en su empresa o la prospectiva de mercado de futuro, pues sino eres capaz de pensar , donde estarás dentro de cinco años, y que tipo de profesionales vas a necesitar, lo más probable , es que pierdas a los buenos, sino sabes retenerlos, porque tus competidores se adelantarán a contratarlos, porque han detectado antes que tú, aquellas competencias, que serán imprescindibles a medio plazo.

Hay empresas, que se han olvidado, que su razón de ser en el mercado, consiste en que alguien sea capaz de pagar, aquellos valores añadidos, que son capaces de ofrecer y vender, claro está, que esto, no depende tanto de los productos o servicios que se generen hoy, sino de las capacidades, las cualidades y la actitud de su plantilla para mañana y eso, sí que es un trabajo de las personas responsables de los recursos humanos.

El mercado parece que apunta hacia tres grandes grupos de empresas, aquellas grandes, que ostentan importantes cuotas de mercado y que se preocupan de innovar y que ganan mucho dinero con el que comprarán y por tanto, van a quitarles talento a sus competidores, para ello, montan ya, sus estructuras, de forma flexible, asegurándose de tener el conocimiento clave en plantilla, pero subcontratando, todo aquello que aporte poco valor.

También existen otras empresas, especialmente en el segmento de Pymes, que son capaces de mantener una cierta ética en su actuación y que su credibilidad manifiesta, al apostar por la ecología, las buenas formas, la flexibilidad, la agilidad y la extrema humanización, les permite , captar talento, preocupándose mucho más de tener cómplices, que empleados, ya que nada vincula más que las creencias, por tanto son capaces de crear equipos, liderados desde la ética y a partir de las afinidades, a éstos va a ser muy difícil “robarles” este talento.
Y por último, existen ya y seguirán , aquellas empresas, también pymes, pero contando también los autónomos , algunas star-ups y todas aquellas, que funcionan, como rémoras o son subsidiarias de otras más grandes, por tradición, o siguiendo la inercia de un mercado de oportunidad (retail en prontomoda, distribuidoras de alimentación, vending, logística etc) , este tipo de empresas, igual que las que he citado antes, seguirán en el mercado y agruparan a mucha gente, toda aquella, que yo llamo supervivientes , el problema es que serán incapaces de retener auténtico talento en su gente y el que tengan de verdad, se irá, serán extremadamente vulnerables, aunque la mayoría seguirán, porque en el mercado tiene que haber de todo, la parte mala, es que este tipo de empresas no necesitan a nadie que gestione recursos humanos, les bastará con la administración de personal. Por tanto, toca ponerse las pilas, porque como dice el amigo Simmons, la vida hay que vivirla al momento, porque no tiene prórroga.

Claro que podemos

Claro que podemos. Por Miquel Bonet, abogado,profesor , autor de “búscate la vida”

Vivo en un país, que tiene tantos problemas, que no resulta nada difícil , hablar de cualquiera de ellos, porque finalmente todos convergen , es una situación realmente desesperante, para la mayoría de la gente, que los sufre, y aunque se haya tratado de borrar la memoria de la gente, la verdad es que para comprender el ”origen de los mismos” habría que remontarse a 1978, entonces se trataba de crear unas instituciones, una forma de gobernarnos y un sistema, que permitiera que la gente aspirara a vivir mejor que antes, pero la verdad es que nos hemos equivocado del todo y la mayoría de las empresas, tampoco se salvan, porque lo social es empresarial y viceversa, no viven uno sin el otro.

Las empresas y hablo siempre de forma general, no quieren reconocer, que han hecho mal las cosas, pues no han conseguido que la gente prospere culturalmente, sea generador de valores añadidos, o aprenda para poner su conocimiento a disposición del grupo, única forma para mejorar el conjunto de la sociedad, evolucionando hacia un crecimiento real y consolidado, porque para ello, se necesita competencia profesional y esfuerzo , por ello, no pueden absorberse una gran parte de los cinco millones de parados que hay.

La verdad , es que la mayoría de la gente que trabaja, acostumbra a cumplir justamente lo que se le pide, coopera poco con los demás y ni siquiera los estímulos, normalmente económicos, le mueven a apasionarse por lo que hacen o por la empresa para la que trabajan, hay cientos de estudios al respecto y aquellos que son objetivos, siempre dicen lo mismo, la mayoría de profesionales, se iría de sus jefes, si el mercado de trabajo, se lo permitiera y los que pueden lo hacen, muy poca gente se siente reconocida y cada vez menos, piensan que el factor humano, es un valor decisivo en la empresa, por mucho que se empeñen en decirlo.

En mi modestísima opinión, aunque avalada, por 51 años, de trabajo en puestos operativos y esencialmente en el sector de recursos humanos, he podido vivir hasta 4 crisis generales, aunque ésta es la peor, porqué arrastra un problema de valores y de confianza, claro está, pero además, es la más difícil de atajar, porqué de tanto entretenemos comparando y tapando las consecuencias con subsidios y demagogia, hemos obviado las causas.

La fuente del conocimiento de las empresas, que constituye su valor diferencial, no es otro que su capacidad de aprender y la buena gestión del talento de las personas, no consiste sólo en la tecnología o la innovación como se trata de justificar; la tecnología puede contribuir a bajar costes, a racionalizar la gestión, incluso a prescindir de puestos de trabajo, esto sí, pero cuando el modelo es malo, la tecnología lo hace peor.

Sólo hay que ver , la mayoría de universitarios, que acaban sus grados, son como zombies y se refugian en masters para completar su curriculum, sin haber trabajado nunca, sin apenas experiencia, sin que nadie les haya enseñado a vencer sus miedos, sin aprender de errores, que tampoco han tenido porque no han intentado nada y engañados, esperan que una relativa preparación académica, avalada por una universidad, que sigue programas ancestrales, que nada tienen que ver con las necesidades competenciales del mundo empresarial, les abra las puertas al mercado laboral, con sueldos de lujo.

Por una vez , creo que la mejor gente de cada organización no es otra que la que gestiona Recursos Humanos, y ellos debieran ser los portavoces de la verdad, si alguien escuchara, claro, hasta podrían desvelar que no se retiene talento, porque nadie está dispuesto a mentorizar procesos de aprendizaje, que tampoco, se va a aumentar mucho más el salario mínimo, porque siempre puedes conseguir que alguien lo haga más barato en otro sitio, que la mayoría de planes de formación contínua, no funcionan, porque ni siquiera los que los programan creen en ellos, que difícilmente hay una cultura de educación y de progreso personal, porque hace falta que alguien motive, incentive y lo haga visible con su ejemplo.

Déjense de coaching, porque sólo sirve para mejorar lo que ya es bueno y vayan a descubrir que hay de bueno y cuanto talento tenemos para desarrollar en cada organización, pues el gran obstáculo, no es otro que la falta de liderazgo.

¿Dónde están los líderes? Ó es que nos creemos que con una ingeniería y un MBA, hacemos un directivo? Ya sabeis que, el liderazgo no se puede enseñar, se puede aprender, pero para ello hace falta actitud, motivación y sabiduría y ésta bebe de los valores, pregúntate cuantas empresas, miran más allá de su ebidta ó de su cuenta de resultados, ó buscan su capital de “valores”, porque la gente trabaja por algo más, que por el salario que se le paga.

A menudo las empresas se ciegan detrás de sus ventas, sus competidores, sus créditos pendientes de clientes y se olvidan de lo que tienen en casa y de donde quieren estar en los próximos 5 años. Para acabar les cuento un caso práctico, una joven universidad, pone en marcha un Plan de alternancia laboral, para jóvenes ilusionados dispuestos a cursar un master en Prevención de Riesgos Laborales, un planteamiento que hace decenios funciona en Alemania, Suiza, Francia y otros paises europeos, la idea es simple, el alumno aprende teóricamente y también evaluamos su formación práctica en la empresa, que a su vez tiene unas ventajas fiscales etc, al final tenemos un profesional bien preparado, que podemos conocer y hasta integrar en el futuro, por tanto rentable y productivo. ¿Qué cuantas empresas aceptan esta fórmula de inmersión eficiente? Pues, aquí y ahora,casi ninguna, en Alemania, hay cola de empresas, está todo dicho. Pero no perdamos de vista que podemos salir de la crisis, claro que podemos….siempre que queramos hacerlo.

 

Me llamo Albert y soy cocinero

Me llamo Albert y soy cocinero. Por Miquel Bonet, Profesor, abogado, autor de “Búscate la vida”

Como todas las semanas estoy subiendo la cuesta de la riera de Cabrils a lomos de mi mountainbike, que me llevará hasta la pequeña colina de la Mutua y como siempre, paso por la indicación del Axol, este atípico restaurante, que he visto nacer y que se esconde en una Urbanización cercana, alejada de la oferta gastronómica de este pueblo del maresme, que acoge a algunos de los mejores comedores de la comarca.

Me acuerdo mucho de Albert Ortiz, recién estrenado Premio de Gastronomía, un joven tímido, discreto, modesto, hijo de cocineros, nacido para ésto y que inicó hace menos de 10 años, su aventura empresarial acompañado por su hermana Xenia, con más pasión y entusiasmo, que clientes, pero que nunca desfalleció en su entusiasmo.

Precisamente en estos días, he tenido el honor de dictar en mi Universidad, mi curso semestral de “emprendeduria” del que somos pioneros en una universidad pública, hace ya más de 6 años y que he compartido con una veintena de alumnos, en su mayoría incentivados , mucho más por los créditos, que por aprender o atreverse a emprender algún proyecto.

Y lo cierto es que, navegamos entre estas dos realidades, por una parte, muy pocos de los nuevos universitarios, se inclinan por emprender su propio sueño, pues ni la sociedad, ni la administración, ni los padres, se lo ponen fácil, sino más bien lo contrario y sobretodo, porque en un país que durante siglos, encarnaba la tradición emprendedora, y la comercialización sin límites, actualmente y en las dos últimas generaciones, el riesgo, la curiosidad ó la persistencia, han dejado paso, al conformismo, la mediocridad y la pasividad, propias del modelo español que nos ha situado en la cola de la productividad y de los informes Pisa.

La otra realidad, la conforman, profesionales como Albert, jóvenes con ganas de luchar por lo que creen y que no se rinden ante nada. Mi esposa y yo que fuimos clientes y huéspedes del Xef Albert, incluso antes de inaugurar Axol, hemos comido “sólos”, preguntándonos, como una comida tan creativa, preparada con tanto amor, y al alcance de todo el mundo, podría ser ignorada por un público tan entendido, como el de esta villa, que cuenta con tres de los mejores Restaurantes de una provincia plagada de estrellas Michelin. 

Afortunadamente, hace un par de semanas, no se podía pedir mesa, porqué estaba completo y éste es el mejor premio para un profesional y sin duda el triunfo del sentido común, que por una vez, se abraza a mi teoría” técnica, creatividad , calidad y formas, pero sobre todo: trabajo,trabajo, trabajo”. Albert , es un ejemplo para jóvenes cocineros, que quieren profesionalizarse y cualificar este Sector, y yo, me siento orgulloso, porqué será un referente en mis clases, porqué demostraremos que el éxito, siempre viene detrás de mucho sacrificio, de la tenacidad, de la coherencia y claro está…. de la persistencia.

Ahora, lo importante es mantenerse y esto no es fácil, pero sé que Albert, es tan modesto como la sencillez que imprime en sus platos y tan auténtico como las veinte cazuelas, que maneja al tiempo en su cocina y tan sincero, como esta sonrisa imposible de borrar en su boca, tanto si estamos sólos, como si está saturado de clientes, gente así no sólo dignifica la profesión, sino que constituye un ejemplo para una generación, que a menudo, no sabe a donde va, porqué ni siquiera, se ha parado a pesar,a donde quiere ir.